|
Edmundo Prati y el Milagro de su Cristo |
|
Mons. Alfredo Viola, ahora Obispo Emérito del Salto, cuya diócesis guiara como pastor más de dos décadas y que ahora, a los 78 años no sólo conserva la lucidez de sus grandes obras sino la modestia de todos sus frutos apostólicos, ha publicado en "BP Color" una emotiva confesión ante la muerte de Edmundo
Prati, el gran artista uruguayo que hace pocos días ingresara en la eternidad, que reproducimos. |
|
|
Detalle de Cristo, en el taller del escultor |
|
|
"1º.)
Prati era sanducero de nacimiento, pero de pequeño fue a Salto y de
corazón y como artista era salteño. Y en esto los sanduceros, cuyo
Obispo fui muchos años y a los que quiero y sé que me quieren, no verán
en ello que yo quiera quitarle gloria a esa perla del Litoral que es la
ciudad de Paysandú. |
|
Cristo, en el taller del escultor |
|
"Pero lo más importante es que a la Academia de Brera (en cuanto yo conozco) fue gracias a un mecenas salteño, el Dr. Carlos Maldini y con la ayuda que le dio el Municipio salteño. Puedo incurrir en omisiones que deben atribuirse a falta de información. Fuera de eso, su primera gran obra, no citada en el artículo de referencia, que pasa desconocida para casi todos y que es para mi una de las mejores, si no la mejor, fue un regalo suyo a la Catedral de Salto, y es un Cristo de tamaño natural, en bronce, que él comenzó, siendo aún alumno de la Academia de Brera, como desahogo de un hombre, que se decía no creyente, en medio del dolor de la muerte de sus dos únicos hijos. "En ese Cristo trabajó siete años, y como él mismo nos decía a Monseñor Fernando Damiani (otro artista de alma) y a mí, cuando lo colocábamos, se pasó muchas horas en les hospitales viendo moribundos, porque quería captar el último suspiro de un hombre. Y, en efecto, desafío a quien vaya a verlo bien iluminado, ahora no lo está debidamente, si ese ajusticiado está vivo o muerto. |
|
|
Dr. Carlos Maldini, Palomas, Salto Obra de Edmundo Prati |
|
"3º) Fuera de ese Cristo, la Capilla del Santísimo de Salto, tiene el monumento desgraciadamente incompleto por falta mía, que no procuré los medios económicos para hacerlo (otro pecado mío de omisión) que tiene excusas pero no deja de ser pecado. |
|
|
![]() |
|
Detalle y monumento a Mons. Tomás Gregorio Camacho en el taller de Prati |
|
"En ese monumento, la estatua de Mons. Tomás Gregorio Camacho de rodillas, en bronce, lo
representa tal cual era, y esto lo digo no por sus líneas físicas, sino morales, como lo voy a probar de
inmediato. |
|
|
"Dije que el monumento está incompleto, porque está en un pequeño ábside en el cual habíamos proyectado, con el artista, un bajo relieve representando un campo de trigo y en medio a Jesús,
orando por las vocaciones sacerdotales, la preocupación de él y mía. "Ojalá pudiera ver yo antes de morir ese bajo relieve hecho por un artista para mí gemelo de Prati, mi otro amigo, José Luis Zorrilla de San Martín, que enriqueció la Catedral de Salto con dos cuadros magníficos de San Miguel y San Juan Bautista, y que espero haga aún, en su ancianidad, el de Santa Teresita del Niño Jesús qué es una promesa mía personal. |
|
Monumento a Mons. Tomás Gregorio Camacho en Capilla del Santísimo de la Catedral de Salto |
|
"4o.) Saliendo un poco del tema diré, que la Capilla del Santísimo de la Catedral de Salto, tiene en el ábside principal un altar, del que me decía un sacerdote que conocía bien Buenos Aires, el saleciano
Ingeniero Tonquirts: 'habrá allá altares de mayor valor monetario pero de más valor artístico no conozco ninguno'. |
|
|
5o.) Fuera de todo esto debe haber en Salto muchas pequeñas pero valiosísimas obras que
Prati hizo para su Mecenas, el Dr. Carlos Maldini, que ornamentaban su casa, en la que él vivía; una hermosa mansión construida en una pintoresca altura a orillas del río Uruguay, casa construida con la colaboración de Prati. |
|
Pte. Frondizi (Arg.) en el taller de Prati, en Montevideo, con el monumento al Gral. San Martín al fondo |
| NOTA ACLARATORIA. El Cristo de la Catedral fue realizado por Prati teniendo a su cargo todos los gastos y materiales, así como el costo de la fundición. Posteriormente, a sugerencias de Mons. Damiani y del autor de esta nota, un grupo de personas salteñas, reunió la suma de $ 1.350 que fueron entregados al artista como un obsequio que significara una pequeña compensación de sus gastos. La principal gestora de la ejecución de la idea, fue doña Candelaria Areta de Amorim. Aprovecho la ocasión para señalar que la ilustre dama salteña que donó el Altar del santísimo, fue doña Alcira Gutiérrez. |
Mons. Alfredo Viola
Diario El Pueblo (Salto)
8 de diciembre de 1970
|
Ir a índice de Crónica |
Ir a índice de Viola, Alfredo |
Ir a página inicio |
Ir a mapa del sitio |