|
Los Orientales en Ituzaingó por Coronel Orosmán Vázquez Ledesma (Arreglo sucinto de las conferencias dadas por el Autor: en el Instituto Histórico y Geográfico de Río Janeiro, el 19 de mayo de 1939, con el titulo: "ltuzaingó fue una batalla incompleta..."; y en el Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay (Montevideo), el 23 de julio de 1943, con el titulo ut - supra). |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
No es mi propósito caracterizar este trabajo con atractivos polémicos, y ni siquiera presentar un motivo capaz de dar cabida a la discusión, siempre posible, sin embargo, según sea el ángulo de enfoque en que se quieran situar los puntos de vista. |
|
|
|
Tampoco /La situación general de los ejércitos, trazada a grandes rasgos, era en los primeros días del año 1827, la siguiente: (Croquis Nº 1) el Marqués de Barbacena, Comandante en Jefe del Ejército Brasileño, con el núcleo principal de sus fuerzas, en Santa Ana de Livramento. |
|
|
|
El muy afamado guerrillero Bento Manuel Ribeiro, con su brigada de caballería ligera, en la región del Cuareim y puntas del Tacuarembó. |
|
|
|
Como se ve, los Orientales comienzan la campaña, cumpliendo con la parte más fatigosa y esforzada; siendo vanguardia del ejército en marcha; alcanzando en su misión el arroyo Cuñapirú; mas a esta altura, el General Barbacena, ya apercibido de la dirección del grueso del Ejército Republicano, resuelve ganar tiempo y espacio, interponiendo prudencial distancia, para reunir la totalidad de sus fuerzas, en la región de Bagé, o en Santa Tecla, o más atrás, en las Sierras de Camacuá, cubriéndose con la brigada de Bento Manuel y otras tropas de caballería. |
|
|
|
Son los Orientales de Lavalleja, los primeros que entran en Bagé; y luego se mantienen al frente, cubriendo la instalación del grueso del Ejército Republicano, el que teniendo prevista una detención ordinaria, para continuar al día siguiente a las cuatro de la mañana la sucesiva etapa ofensiva por el camino a San Gabriel, por el cual habría de encontrar al núcleo enemigo conducido por Barbacena, se vio obligado a permanecer inactivo durante cinco días consecutivos, a causa de un furioso e incesante temporal de agua y viento; circunstancia providencial que aprovecha el generalísimo brasileño, para salir indemne de tan delicada situación, marchando a marcha forzadas, por caminos casi intransitables y arroyos desbordados, hasta vadear las puntas del río Camacuá, último obstáculo natural, debiendo hacerlo:
A su vez, el General Alvear, contemplativo, e impotente para solucionar una operación de ataque a la Sierra, dice: "Reconociendo la buena posición que había tomado el contrario, tuve la destreza de no atacarlo en ella. En este estado era preciso maniobrar (......), para engañar a los imperiales y obligarlos a salir de la Sierra". (Exposición, etc.). |
|
|
|
Entre tanto, el Primer Cuerpo de Lavalleja, el de los Orientales, que fue flanguardia ofensiva sobre Santa Ana y vanguardia hasta Bagé y Camacuá, tendrá ahora la difícil misión de cubrir la retaguardia. Es decir, siempre interpuestos entre ambos ejércitos contendientes. |
|
|
|
La batalla es inminente. Sus consecuencias se presienten o salvadoras o desastrosas; al punto que Alvear, previéndolas, ha repetido con singular coincidencia, lo que en circunstancias parecidas, dijo Jenofonte, el inimitable conductor de la "Retirada de los Diez Mil Griegos". Este, al mandar quemar los bagajes sin utilidad para el combate y que sólo servirían para embarazar sus marchas, dijo: "Bien sabéis que cuando se es derrotado, todo lo que se tiene pasa al enemigo; y en cambio, cuando se es vencedor, todo lo tomamos al enemigo. Si somos vencidos, nada necesitaremos de esas cosas; si somos vencedores las tendremos hasta de sobra". |
|
|
|
En la tarde del 19 de febrero, todo el Ejército Republicano está escombrado frente a raso del Rosario. Una extraordinaria crecida impide el pasaje de la artillería y parques. |
|
|
|
Pasemos a la batalla. (Croquis Nº 2). |
|
|
|
|
|
Con las primeras luces de la aurora, -dice el comandante Iriarte en sus memorias,- se oyeron los primeros tiros de la vanguardia, mientras la cabeza del grueso llegaba a la salida del desfiladero, donde el General Soler esperaba a los cuerpos para indicarles las posiciones de combate que deberían ocupar en las alturas. |
|
|
|
El General Alvear, jinete en el hermoso caballo blanco que le regalara el Mariscal Sucre, y vistiendo, un sencillo uniforme compuesto de "chaqueta azul con guarniciones de piel, y un morrioncito de hule" (según se consigna en las memorias del Coronel Ramón de Cáceres, que fuera su Ayudante), se hace presente desde el primer momento en el campo de batalla; y observando desde la altura que ocupa el Batallón 5º, el imponente dispositivo de los Imperiales, ordena al Jefe del 5º, que se haga matar antes que dar un paso atrás. (Escritos del Coronel Médico Francisco Javier Muníz). Y viendo además, cuánto mayor era el peligro de esas débiles fuerzas, por no tener ninguna protección en el flanco izquierdo, tiende el galope de su corcel hacia donde está el Primer Cuerpo de Lavalleja, que en esos precisos momentos preparaba una carga contra la Segunda División Calado, y hallando al General Laguna, quien en ese instante recibía también órdenes, por intermedio de un Ayudante de Lavalleja para que apoyara dicha carga, ordenándole que pase a proteger el flanco izquierdo, cargando a la Primera División Barreto. |
|
|
|
Veamos ahora la otra parte del frente, donde está el Primer Cuerpo de Orientales de Lavalleja, teniendo a su cargo una difícil tarea que cumplir. |
|
|
|
Retomemos el hilo de la cuestión principal. Dice el Mariscal Calado (concretando su detallado parte de batalla) que entre las siete y ocho de la mañana, principió el fuego de la artillería imperial de la derecha, seguido por la pieza de la izquierda puesta a órdenes del Mariscal Abreu, (....) cuando de inmediato descendieron las fuerzas de caballería enemiga (Lavalleja); las que atacando a las del Mariscal Abreu hacen que este se retire; (.....) y que confundidos perseguidos y perseguidores, se acercan éstos peligrosamente a los cuadros de la infantería; y que abriendo el fuego en el momento preciso, evita ser atropellado, consiguiendo malograr el final de la carga; ocasión bien aprovechada por la caballería imperial de apoyo, que contraataca a su vez. |
|
|
|
Al promediar el día, la batalla se acerca al momento decisivo. (Croquis Nº 3). |
|
|
|
La Primera División Barreto está detenida y muy comprometida. |
|
|
|
Son las dos de la tarde. El Ejército Imperial, materialmente debilitado; las municiones casi agotadas y sin probabilidades de reamunicionamiento, pues los parques habían sido asaltados; sin reservas de ninguna clase; rotas las uniones tácticas entre las divisiones; y la línea fallida por una irremediable solución de continuidad, sólo resta a su Comando un recurso: desengancharse, y a tiempo. Único "remedio heroico para evitar el aniquilamiento o la capitulación, ha dicho el historiador brasileño Comandante Raúl Tavares. |
|
|
|
Interesa aquí corregir ciertas exageraciones corrientes en el vulgo, cuando menta el "triunfo resonante y aplastante" de Ituzaingó. |
|
|
|
A punto de terminar, destacaremos que además de los Orientales del Primer Cuerpo de Lavalleja, apreciados en un tercio del total de los efectivos del Ejército Republicano, varios de los cuerpos de veteranos con historial argentino, eran comandados por orientales. |
|
|
|
Y para terminar, digamos, que estas aclaraciones sobre la batalla de Ituzaingó, no quitan méritos a nadie, y sólo procuran hacer una distribución más ecuánime. |
Los Orientales en Ituzaingó
Coronel Orosmán Vázquez Ledesma
Apartado de la Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay
Imprenta "El Siglo Ilustrado" - 1948
Editor de Letras Uruguay: Carlos Echinope Arce
Email: echinope@gmail.com
X: https://twitter.com/echinope
facebook: https://www.facebook.com/carlos.echinopearce
instagram: https://www.instagram.com/cechinope/
Linkedin: https://www.linkedin.com/in/carlos-echinope-arce-1a628a35/
Métodos para apoyar la labor cultural de Letras-Uruguay
|
Ir a índice de Ensayo |
|
Ir a índice de Orosmán Vázquez Ledesma |
Ir a página inicio |
|
Ir a índice de autores |
|