Alta artesanía

Los vidrios de Agueda Dicancro

Crónica de Eduardo Vernazza

Suplemento dominical del Diario El Día

Año XL Nº 2078 (Montevideo, 6 de mayo de 1973)

Inédito, al 15 de octubre de 2026, en internet, escaneado, para Letras Uruguay, por su editor (conste)

EGRESADA de la Escuela de Artes Aplicadas del Uruguay, Agueda Dicancro no se conformó con la sola posibilidad de tener entre sus manos las herramientas y el oficio de las primeras luces de la artesanía.

Posee el instinto de los que desean llegar más allá de la común asimilación de las enseñanzas. Estudia escultura con Yepes.

Tiene el vuelo de la imaginación y la fantasía, para volcarse en una búsqueda afanosa de experiencias que la encontraron ligándose a la más dura y valiosa función de creadora.

Nos sorprendió con una exposición que en “Amigos del Arte” realizara en 1971.

No teníamos idea de que el vidrio se prestara en sus manos, a riquezas tales, como las que nos dejó vislumbrar, y aún ya percibir en bellas piezas, muchas de ellas aplicables y utilitarias. Otras, las que marcaban un paso a dar en grande, y que hoy son prueba cabal de aquel inicio en la alta artesanía.

Ya nos había dado la pauta de su audaz concepto cuando concretó todo su poder y fineza en los trabajos de joyas. Aún no se estilaba en nuestro país ver y usar los metales trabajados con piedras semipreciosas. Agueda Dicancro puso en evidencia que las piezas de grandes tamaños, los originales que salían de sus ideas, podían llevarse y usarse, marcando un carácter en la elegancia femenina.

De tal manera, ágatas y amatistas no tuvieron secretos para amalgamar con los metales formas y conceptos nuevos.

Pero es la actual vivencia del vidrio lo que deseamos destacar en nuestra nota de hoy.

Su primera experiencia con este material, fue la de integrarlo a las joyas.

Piensa Agueda Dicancro que el vidrio posee un sentido más colectivo.

Después de sus primeros trabajos, intuyó las grandes posibilidades de la artesanía del vidrio. Se encerró en su taller, y comenzó la experiencia de una forma de expresión diferente.

Volcó a su favor todo lo que había aprendido en en la escultura, en la orfebrería y los metales. Fue la concreción del total de su estudio y labor. Los vidrios tienen tramas, metales y mallas, que son hijos de toda su riqueza artesanal.

No dejó de tratar las joyas. Las sigue atendiendo. De momento le apasiona esta lucha que tiene junto a los hornos a más de mil grados de temperatura, y dominar el material e integrar formas y vibraciones.

Lámpara de vidrio de Agueda Dicancro

“Todo artesano debe aprender totalmente la técnica”, dice Agueda Dicancro. “Mi objetivo es dominar la técnica para llevar a cabo mi trabajo".

"Muchas veces se produce un resultado casual. Ello no debe ser, ya que un verdadero artesano puede repetir exactamente la obra”.

Cree que todos los matices que parecerían imposibles de lograrse nuevamente, son factibles de realizarse. Este tipo de experiencia se da cuando se trabaja con una industria. Cuando se le encargan al artesano una determinada cantidad de trabajos iguales. De lo contrario se ve abocado a no poder repetir dos piezas iguales.

Ello es el producto de horas de trabajo hasta lograr lo que se desea. En los hornos rojos tratar el soplado y fundido, especialmente la realización de texturas, provocadas con óxidos y moldeados que llegan casi a la escultura. Es modelar el material blando.

Trabaja con Artesanos Unidos que se especializan en iluminación.

De entonces surgen sus amplios "móviles”. Una cascada de cristales que armonizan e iluminan a través de la luz del día y de los focos predispuestos.

Concepto directo con la vivienda, en su faz decorativa y utilitaria. Los hermosos murales que crea Agueda Dicancro expresan en el misterio de sus ricos tonos, la integración de la escultura, pintura, e iluminación. Su aplicación fundamenta la moderna hermandad con la arquitectura. Va ligada al carácter de la casa o del edificio. Se aviene tanto a un espacio amplio como a un rincón elegido. Allí donde trasciende la coyuntura de una solución, el mural de vidrio suela captar el espacio, y hacer sonar con su color y su luz, con su volumen y transparencia, la neutra sensación de vacío.

Hasta suple al corriente foco de luz, con ventaja de sugestivos dibujos en sus mallas de metales e hilos de oro y plata. Las divisiones de ambientes, y la rigidez de ciertos aspectos decorativos.

Esta artesanía del vidrio, milenaria, posee la auténtica función de equipamiento. Siempre como iluminación, ya en mesas, lámparas, pequeños vitraux. Con las dos luces tiene igual atractivo.

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Agueda Dicancro ha llegado a crear un mundo de fantasía con sus móviles y murales. El ampollado del vidrio en distintas facetas de su cocido y modelado, explaya una visión de raras vetas subjetivas.

La creación de todo ese intrincado río de color, que corre por dentro del vidrio como ramales que inyectan la variedad de tonos, es un recreo a la visión formal y concreta.

Las llamadas esferas luminosas llevan en a el proceso decantado de la luz, en la diversa intensidad de su volumen.

Las lámparas circulares, o los focos, reflejan en el corazón matizado del vidrio la imagen creada por la artista, a través de sus descubrimientos. La dedicación constante, el estar encima del oficio, el amor al trabajo, se convierten en el secreto de toda artesanía. Las manos elaboran lo que la imaginación y el instinto descubre.

Apasionada por esta lucha, Agueda Dicancro pasea su fantasía como en un sueño de realidades. El vidrio es una fórmula que inspira nuevas y distintas derivaciones, a medida que nacen vetas, en las cuales sus posibilidades agrandan el panorama de la sutil vigencia de la luz. Amarillos, dorados, verdes, violetas, rojos, dejan salir de sus sauces fibras que van irrigando el modelado del material. Es el propio material, la composición química del color, que se fabrica e integra a la total armonía de la pieza creada.

Agueda Dícancro viajó en 1963-64 hacia México, con una Beca para la Escuela Nacional de Artes Plásticas y el Instituto de Bellas Artes (metales y orfebrería) donde realizó en 1965 una muestra de cerámicas. Ese mismo año obtiene en el XXXIII Concurso Internacional de la Cerámica de Arte, Faenza, Italia, un diploma.

Interviene en el concurso organizado por la Fundación Ford, de México, y gana el primer premio de cerámica. Exhibe en muchas exposiciones, como la 1ª Feria Internacional de Artes Plásticas en Punta del Este (1966).

Lámpara de vidrio de Agueda Dicancro

El mismo año obtiene el Gran Premio del Salón, y Primer premio, sección joyas, del 1er. Salón de Artes Decorativas organizado por la Comisión Nacional. 1967 es un año en que Agueda Dicancro expone nuevamente en Punta del Este, en la II Bienal Internacional de Artes Aplicadas (mención).

Interviene en la muestra de Artes Aplicadas del Uruguay, en Minnessota. USA realizando otras importantes exposiciones, y logrando un premio adquisición en el Salón Municipal.

Entre otras exhibiciones, lleva a cabo una nueva en México, en el año 1968, y en el siguiente, expone en Texas. En 1970 vuelve a exponer en San Rafael y Punta del Este. En 1971 muestra sus obras en “Amigos del Arte" y Galería del Notariado. Y se destace en Galerías de Buenos Aires. En el pasado año, se le otorga la Medalla de Oro de la Comuna de Roma, por su trabajo en el concurso de escultura en vidrio. Estos triunfos de Agueda Dicancro son suficientes para dejar sentados prestigios ganados a fuerza de trabajo con materiales a los que hay que conocer a fondo, y dominar en su origen, para llevarlos en el impulso de la lucha, a la faz creativa que es el resultado de la alta artesanía.

Crónica de Eduardo Vernazza

Inédito, al 15 de octubre de 2026, en internet, escaneado, para Letras Uruguay, por su editor (conste)

Suplemento dominical del Diario El Día

Año XL Nº 2078 (Montevideo, 6 de mayo de 1973)

Gentileza de Biblioteca digital de autores uruguayos de Seminario Fundamentos Lingüísticos de la Comunicación

Facultad de Información y Comunicación (Universidad de la República)

 

Ver, además:

 

                     Eduardo Vernazza en Letras Uruguay

 

                                                                        Dennis David Doty en Letras Uruguay

 

Catálogo pinturas y dibujos del artista de Uruguay Eduardo Vernazza por el cineasta Dennis Doty (Irlanda/Estados Unidos)

 

Editor de Letras Uruguay: Carlos Echinope Arce   

Email: echinope@gmail.com

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