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Letras-Uruguay
homenajeada en Paraguay |
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Invitado,
más que gentilmente, por el Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní, en la
persona de su Director General Prof. David Galeano Olivera, estuve
presente en Paraguay entre los días 1 y 4 de mayo del presente año. Partí
del puerto de Montevideo el jueves 30 de abril, a las 11:46 am llegando a
Buenos Aires, a través de Buquebus, a las 14:45. Como nadie me esperaba
fui caminando hacia la Terminal de Retiro. Sabía que tenía que ir a la
derecha. Como preguntando se llega a Roma, obviamente llegar a mi destino
era más sencillo. Lo
primero a hacer era juntarme con mi pasaje, ya que este había sido
gestionado desde Asunción; el trámite fue rápido y sencillo. Luego ..
la espera. A las 17:50 partimos rumbo a la capital guaraní, en un ómnibus
de la empresa Crucero del Norte. Mi
compañero de viaje fue un paraguayo, Arturo Báez, que resultó muy bueno
y servicial, como se verá más adelante. El
viaje insume entre 17 y 18 horas, quizás, en algunas ocasiones, más,
debido a los trámites en la frontera Argentina-Paraguay. En el viaje de
ida se paró una vez, en Resistencia (Chaco). Los ómnibus son muy
confortables y el personal eficiente y muy amable. Durmiendo
de a ratos, me llamó la atención, en una plaza de Formosa, ya de día,
una gran cruz en el centro de la misma, quizás, seguramente, recuerdo de
la visita del Papa Juan Pablo II. Al
cruzar el Río Paraguay, ya avizorando el fin del camino, nos pusimos a
contar chistes con Arturo. En un momento me dice: nadie te va a estar
esperando. Le contesté que si, que me habían invitado y ahí estarían
.. Me insistió, me dijo que conocía a sus compatriotas y que no habría
nadie. Enseguida me dijo que no me preocupara, ya que se quedaría conmigo
hasta que vinieran. Dicho
y hecho .. al arribar a la terminal asunceña no había nadie esperando mi
arribo. Arturo llamó a mi contacto y mientras se quedó, junto a la
esposa que había venido a recibirlo, aguardando el arribo de David, mi
anfitrión. A la llegada de este las bromas .. yo había dicho que iría a
la Embajada de Uruguay ha dar una conferencia de prensa sobre la
impuntualidad de mi buen amigo .. cosa que sabría pronto que es una
institución en Paraguay. Eso, para un fanático de la puntualidad, es
exasperante. De
ahí al hotel, a la noche, luego de unas horas de descanso, David me llevó
a recorrer Asunción y a un lugar típico, donde charlamos un par de
horas. El
sábado 2 de mayo recorrimos la parte antigua de Asunción, donde nos
encontramos con parte de la delegación argentina, concurrentes al evento
en el Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní, generándose un grato momento
de confraternidad. En la tarde se festejaba el día del maestro y los
alumnos agasajaban a sus profesores. Fui presentado y tuve que hablar ante
ellos, sobre Letras. El
domingo 3 de mayo, cerca del mediodía, fue el homenaje. David Galeano
elogió tanto a Letras que me quedó muy poco para agregar. Me entregó un
magnifico diploma y varios libros. |
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A
la noche recibí, en el hotel, la grata visita de Chester Swan, un
escritor paraguayo de afilada pluma. Hablamos un par de horas. Tuvo la
gentileza de acercarme material que irá siendo incorporado a Letras. El
4 de mayo, en la mañana, finalmente, pude ponerme en contacto con la
buena amiga Delfina Acosta, prestigiosa periodista. Me invitó a concurrir
a la redacción del diario ABC. Allá fuimos con David. En un muy grato
encuentro se desarrolló una charla/entrevista, la cual fue publicada a la
semana siguiente. Posteriormente David me invitó a almorzar,
posteriormente un rato de descanso y preparativos para emprender el
regreso a Montevideo. Cercano
a la hora de salida del ómnibus llegamos a la terminal. Viajé sin compañero
al lado. El trámite en la frontera se hizo un poco largo debido a la
presencia de un pasajero mexicano, quien, finalmente, no pudo seguir su
viaje. Me
desperté, aún de noche, antes de llegar a la ciudad de Santa Fé, y seguí
despierto en adelante. El recorrido fue hecho sin paradas entre Asunción
y Buenos Aires. Al
no esperarme nadie opté por tomar un remise
e ir a la terminal de Buquebus. Dejé mi bolso en depósito y salí
a caminar por las cercanías, especialmente por la Avda. Córdoba,
bordeando Puerto Madero. El último tramo de la espera lo hice en el ante
embarque de Buquebus. Tres horas de viaje para arribar al puerto de
Montevideo, y llegada a mi casa a las 19:40, en un viaje comenzado a las
19 horas del día anterior. El balance fue más que muy bueno. Fui trato en forma espectacular y con gran gentileza, tanto por David Galeano y su familia, como por los demás miembros del Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní. Conocí personalmente a Delfina Acosta y a Chester y espero reencontrarme en Montevideo, así quedamos, con Arturo Báez. |
Carlos
Echinope Arce
Editor y único personal de Letras-Uruguay
echinope@adinet.com.uy - echinope@gmail.com
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