"El infinito en la palma de la mano" |
Génesis
1:26. "Entonces dijo "El Otro": Hagamos al hombrea nuestra
imagen, conforme a nuestra semejanza. Génesis: 2:22: "Y de la
costilla que "El Otro" tomó del hombre, hizo una mujer." Gioconda Belli ha metido su pluma -sin dudar y con acierto- en el primer libro de la Biblia y de tal "osadía" ha parido una novela que destila su especial talento. Una exultante de libertades, que le traerá excomuniones, intolerancias que ella conoce bien pues vivió de cerca la oprobiosa dictadura de Somoza. Su reciente trabajo publicado por Seix Barral, en 237 páginas, es un ejercicio de libre albedrío. Un libro que lee, y bien, la realidad terrible de cualquier "paraíso terrenal", que de todas formas es una insoportable jaula de oro. |
En
tal estancia fueron instalados los dos primeros de nuestros iguales,
humanos, según el dogma. Allí podían de todo y no podían nada. Les
estaba vetado el conocimiento -la crítica por tanto-, las ideas, la expresión
libérrima y la oposición era mal vista. Una dictadura celestial, pero
dictadura. La
narrativa que proponemos hoy presenta a los "padres de la
humanidad" literalmente a cuerpo descubierto, desterrados del Jardín
Divino, sí, pero no consta en el registro que nunca "El otro"
-Dios que es y era- les haya dicho: "Por idiotas como ustedes", a
los que emigraron de su tierra. Nunca, eso sí vale aclararlo." El
Todo" los excluyó del Edén luego de que "cometieran el pecado
voluntarium e irremisible" de "atragantarse de amor". Falta
grave, inducida por la tentadora serpiente, a la que se le fue la viperina.
La que sembró dudas y despertó todos los deseos en las fibras féminas de
Eva, que no conocía ni sospechaba la dureza de los Cánones penitenciales
que castigarían su provocador e irreverente, pero sabio acto, de
contradecir a Dios. La
hembra humana sucumbió primero ante el “stimulus carnis”. Ella, que eso
era, rompió con el "Gran Arquitecto" y con todos los esquemas.
Resolvió aceptar el desafío y ser libre, para declararse dueña de su ser,
de su sexo y de sus propias aguas, de sus olas, de sus mareos, cavidades y
sangre. Ella, que surgió de los interiores de Adán, quería retornarle el
favor, la gracia, a su complemento, a su par, pues lo anhelaba adentro,
penetrándola, conmoviéndola. Su “peccati” había encendido en su
cuerpo la luz de un túnel prodigioso, que le brindaba placeres
ingobernables y que le concedía poderes de diosa. De la caverna íntima y
de sus humedales vendría la vida.Una novela vitalista de principio a fin. Las
razones de Eva, valederas todas: la libertad, pasión, ideas y muerte.
"El Todo" omnisapiente lo había previsto. Así nos dejaba a
nuestro aire. Luego Jesús haría algo similar cuando ante la disyuntiva
vida o suicidio, prefirió matarse.¿Se imagina, lector, qué aburrida habría
sido la existencia sin Conocimiento, en santidad presos, aborregados, cabeza
gacha eternamente, sin nada más que hacer que contemplar sin tocar, sin
sentir, sin sufrir, sin amar, sin placer y hambre, nutridos sólo de
estupidez, de nadería, y radicados en el limbo? Ese limbo que ya no
existe… -"Es tu culpa- dijo Adán, reconociéndola. -Nos engañaste. Convenciste a la mujer y ella me convenció. -Usaron su libertad-dijo la serpiente. -Así tenía que suceder. -¿Y qué haremos ahora? -Vivir, crecer, multiplicarse, morir. Para eso fueron creados, para el conocimiento del Bien y el Mal. Si Elokim no hubiese querido que comieran la fruta no les habría dado libertad. Que se atrevieran a desafiarlo, sin embargo, hiere su orgullo." (Pág. 56) |
BIOGRAFÍA Gioconda Belli Nació en Managua, Nicaragua. Es autora de una obra poética de reconocido prestigio internacional, por la que ha recibido el Premio Mariano Fiallos Gil, el Premio Casa de las Américas, el Premio Internacional Generación del 27 y el Premio Internacional Ciudad de Melilla. Su primera novela, La mujer habitada (1988), ha sido traducida a once idiomas con enorme éxito, especialmente en Italia o Alemania, donde ha superado el millón de lectores en veinticinco ediciones y ha obtenido el Premio de los Bibliotecarios, Editores y Libreros a la Novela Política de 1989 y el Premio Anna Seghers de la Academia de las Artes. También es autora de las novelas Sofía de los presagios (1990), Waslala (1996; Seix Barral, 2006), El pergamino de la seducción (Seix Barral, 2005), y El país bajo mi piel (2001), sus memorias durante el periodo sandinista. |
Dr. Oswaldo Paz y Miño J
publicado el 08 de junio 2008
Autorizado
por el autor
Gentileza
de "Desde la Acacia: la vitrina de los libros y autores"
http://lavitrinadeloslibrosyautores.blogspot.com/
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