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Análisis literario de la novela Corrector de estilo de Milton Quero Arévalo (Venezuela) |
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Resumen La
sucesión de acontecimientos que se presenta en esta novela -que desde mi
punto de vista es quizás más sarcástica que
humorística- incluye a la vida misma de una ciudad, Maracaibo en Venezuela cuyo protagonista principal (digamos
inanimado) es el inclemente sol que baña - sin compasión - a esa ciudad,
donde, citando las palabras del escritor “... ni los bancos de los
parques se pueden usar para sentarse sobre ellos porque sus morillos de
cemento conservan el calor irradiante del día.”
Tanto la crueldad de ese sol conjuntamente con la conducta de los
habitantes de ésta a quienes Nectario Medrano Rodríguez (uno de los
sujetos principales de la obra) califica
como los “verbales untuosos”, por sus características propias del
habla, marcan la conducta
desesperante de ese personaje que se retuerce de rabia al observar como
los maracuchos (habitantes de
Maracaibo, la ciudad descrita) veían belleza donde, según él, no la había.
Esa rabia irreflexiva
que le producía el sol y los oriundos de la ciudad quienes, citando al
autor, “transmutaban las cosas más desagradable en ventajosas”
dibujan una gran parte de la temática que se desarrolla en la obra.
La novela es, en si, un verdadero culto a la amistad, a la
confraternidad, al amor, a la belleza espiritual, a la verdadera esencia
del ser humano. Los
sujetos autores inanimados y animados de la obra
En
relación con los sujetos autores de la obra, después de los personajes “inanimados”
que están representados por la ciudad de Maracaibo y el inclemente sol de
ésta, se destacan cuatro (4) figuras principales que intervienen en la
trama y quienes juegan un papel primordial en el desarrollo de ella.
A cada carácter se le asigna un nombre y un alias de acuerdo al papel que
cada cual interpreta en la narrativa: Nectario Medrano Rodríguez, el Corrector de Estilo. Magio Fernández, el
Barón de la Enjuta Figura. Nicanor
Antúnez, alias Nicasio
Abreviatura y Rafael Tubalcaín
Palmar, conocido como el Rafa de la Girondina y que es el único que no
comparte el gusto por la literatura como lo hacía el resto. Ellos
forman el grupo llamado el
“Circulo de la Testosterona Literaria”, el cual se mantiene durante
todo el tiempo en el que se desarrolla la novela, a pesar de que Nectario
muestra “su desencanto”
al darse cuenta de que ellos realmente no habían hecho nada, sino
criticarse unos a otros. Sin
embargo, al final de la novela se nota como hay una gran solidaridad entre
ellos y cómo compartían desde las cosas más banales de la vida hasta la
más importante, y se demuestra que realmente estaban juntos, más que por
la literatura, por la soledad de los cuales todos eran amos. Situación
y orientación del relato
El
escritor empieza situando y
orientando al lector en lo que va
a ser la disposición interna la trama (intriga) de la obra.
Nectario Medrano Rodríguez es contratado por una señora llamada
Misleidy Graterol de
Urdaneta, quien es una mujer casada para que le corrija “sus
memorias.” Esta
dama provoca el cambio en la conducta de Nectario.
A medida que él corregía el borrador presentado por la dama, el
comportamiento habitual de Nectario se iba desdibujando
influenciado por el amor que empieza a sentir por ella, y él
mismo, sin darse cuenta, empieza en sus correcciones a incluirse en la
vida de ella. Nectario
sentía impotencia emocional y psicológica al no poder competir con el
amasijo de dinero del esposo de Misleidy: Echeto Jefferson Urdaneta. Complicación
A
medida que la obra avanza, el autor va dibujando lo que en narrativa se
llama la complicación
del relato y el escritor empieza a delinear, como si de una pintura se
tratara, las acciones que
soportan la trama que se está desarrollando. Observamos, entonces, las
situaciones peculiares que darán el sello que va a caracterizar esta
obra:
Refuerzo
de las acciones
Las
acciones se siguen reforzando a
medida que la obra avanza. Esto lo hace el escritor a través de la
actuación de los personajes principales y secundarios de la obra y de
escenas tomadas de los diferentes escenarios sociales que forman parte de
la ciudad de Maracaibo. Vemos,
entonces, la desgracia de Magio Fernández (El Barón de la Enjuta Figura). Creo
que la desgracia que signó al Profesor
Magio Fernández fue recogida en su apodo del “Barón de la
Enjuta Figura”. Según el
escritor, el título nobiliario de “Barón” le fue “dado” por sus
ancestros, y el de “Enjuto”, por su tamaño. Sin embargo,
si el lector asocia la palabra “enjuta”
con la desgracia vivida por el Profesor Fernández quien siendo un
gran catedrático fue
reducido, académicamente hablando, por el odio de un ser miserable, hasta
el punto de hacerlo perder su trabajo. El lector pudiera pensar que el
calificativo de “enjuto” es un lenguaje metafórico usado para
enfatizar la impotencia espiritual y psicológica que
tanto el escritor como el
lector llegan a sentir por no poder hacer nada, ante un acto tan
despreciable como el que experimentó el Barón de la Enjuta Figura al ser
reducido a la nada por alguien que, a lo mejor, no llegaba a la estatura
humana del personaje mancillado. La
escena más conmovedora y humana es, según mi criterio, cuando el Barón
se abalanza sobre ese ser miserable, el Profesor Wenceslao Urrutia, uno de
los que firmó el acta para “sacarlo del claustro universitario y lo
convirtió en sombra”. A
estas alturas de la lectura de la obra, ya el lector odia tanto a Urrutia
como lo odia el Barón, y por ello, el lector se convierte en protagonista
del relato cuando el Barón de la Enjuta Figura,
descargando toda la ira guardada por décadas, le escupe a la cara
aquél poema del cual se aferraron los sin esencia humana para reducirlo a
nada y le espeta en su cara todas las siglas que a gente como Wenceslao
Urrutia lo mantuvieron en el poder material.
Sin embargo, lo magistral de este momento es cuando, finalmente,
Urrutia toma consciencia de que su deterioro espiritual (incomprendido por
él hasta ese momento) es el Karma que tuvo que pagar por tanta bajeza
humana. El lector siente que se hizo justicia, y casi se traslada al
“Bar el Conejo Loco” para brindar con el Barón su vuelta al mundo de
la libertad de la esencia humana. Sin embargo, la liberación de la
esencia como ser del Barón de la Enjuta figura, no es lo único que el
escritor destaca en relación con este personaje, sino que dibuja algunas
características propias y peculiares de este ser como es su
comportamiento singular. El
autor de la obra usa recursos geniales como, por ejemplo, El
escritor continua reforzando la
trama y sigue usando sus personajes como recurso primordial para
enriquecer la intriga planteada, se observa ahora al
Rafa de la Girondina (Rafael Tubalcaín Palmar)
invitando a Nectario Medrano a
contemplar las corridas de toro que se llevarían acabo en La
Monumental plaza de Toro de Maracaibo, la ciudad surrealista y anárquica
tan odiada por Nectario. Nectario
no puede dejar de expresar la impotencia que le produce tanto
subdesarrollo exacerbado en
una ciudad como ésta: el tipo de música (los vallenatos) que se oyen en
los carritos “por puestos” que son el medio de transporte de la ciudad
y que no son más que latón oxidado que de puro tocarlos pueden producir
tétano, los accesorios que decoran este medio de transporte público:
zapaticos de bebé, rosarios. La
conducta típica y burlona
asumida por Nectario y por el Rafa de la Girondina, pero que a la vez es
la misma conducta desafiante que asumirían los “untuarios untuosos”
cuando son desafiados por su adversario, la cual es recogida
magistralmente en sólo
cuatro palabras: “Ay sí, qué miedo” cuando el chofer, ya obstinado
de tanta ofensa, decide bajarlos del carro. La
figura literaria de la imagen que usa el escritor para expresar la repulsión
que le causa a Nectario la ciudad en pleno “habrá que ponerle sabanas
no solamente a los terrenos baldíos sino también a todas estas cursis
edificaciones que afean a la ciudad” recoge todo el sentir de un
Nectario ahogado con tanta marginalidad. A
pesar de lo dicho anteriormente, toda esta podredumbre que para Nectario
significa la ciudad en pleno, la repugnancia que le produce
el espectáculo dantesco de una corrida de toros, desaparece en la
mente de éste cuando logra vislumbrar el objeto de su amor: una Misleidy
vestida con una camisa roja que enciende la pasión que Nectario siente
por ella. Cuando la ve,
Nectario deja a un lado la desazón que le produce tanto descalabro
y empieza a elucubrar una historia paralela: Nectario mata a su
contendiente (el esposo de Misleidy), llevándose él el premio deseado: a
una Misleidy con todas sus redondeces.
Al final, la visión de Misleidy desplaza cualquier desgracia en la
esencia de Nectario; y éste
llega hasta a alcanzar una erección provocada por toda su convicción de
que alguna vez “su amor” sería suyo. Otro
personaje singular que le da un sello característico a la obra, y que
refuerza aún más la trama, es el profesor Nicanor
Antúnez (Nicasio Abreviatura). La
capacidad que tiene el escritor de describir la esencia humana, se plasma
de una forma admirable en este personaje cuando dice: “así era Nicasio
el Abreviado, abreviado de vida, de vivencias, de sentimientos, ya que su
vida fue la aspiración de algo.” Este
personaje le da a la narrativa un toque encantador de fino humor, pero
también se siente el desarraigo de tantas personas que como él tienen
que trabajar en un sitio que le es ajeno a su espíritu.
El fino humor se percibe cuando Nicasio empieza
a pasar la lista y
comienza a decir en voz alta los
nombres de sus alumnos: “Madamleidy Acosta... Qué complejo tan
neo-colonial de tus padres... ponerte a ti... ¡justo a ti! Con esa cara
de wayúu (grupo indígena) que te gastas... un nombre que sabe a lady
inglesa...” Así lo hace con cada nombre que aparece en la lista, y el
escritor logra que el lector se desternille de
la risa con cada imagen literaria que va utilizando para ir describiendo
la locura de unos nombres que, a simple vista, ni sus mismos dueños saben
de dónde provienen. El
desarraigo del personaje se plasma en la
rabia contenida de esta figura por tener que trabajar en un sitio
que odia tanto como esos nombres pronunciados por él, porque todo ello
encarna la agonía del personaje. Los
nombres personifican lo inadaptado
que se siente este sujeto autor en una sociedad ajena a él,
lo cual el escritor precinta con sus propias palabras cuando señala:
“el mismo Nicasio intuye que es el sopor de lo cotidiano, la recurrencia
del fracaso que se agolpa en él y en cada una de las caras de sus
colegas, caras de quince y último.”
Esto último, a mi manera de ver, es deslumbrante. Otro
recurso genial que el autor utiliza para reforzar
la trama que está desplegando es el comportamiento de una clase
social que mira por encima de los hombros a cualquiera que se atreva a
cruzar sus fronteras bien delineadas y bien marcadas para que nadie ose
traspasarla. Esto lo estampa
el escritor en la escena de la piscina del club privado donde se baña
Misleidis Graterol de Urdaneta, cuya gracia natural (a los ojos de un
Nectario enamorado), sin embargo, “torpe” por falta de roce social (a
los ojos personajes de la alta clase social con los cuales ella ahora
frecuenta) y cuyos nombres “la Nena Puppio”, “La Muñeca Bello”
de por sí reflejan lo artificial de la esencia humana de dichos
personajes. El autor corona este comportamiento, si se quiere inhumano,
con el trato despótico de estas niñas de sociedad cuando al dirigirse a
los mesoneros (simple mortales) lo hacen con una distancia tal, como para
que ellos tomen consciencia de los años luz que los separan desde el
punto de vista de la clasificación de las capas sociales.
A
medida que la lectura avanza, se
delinea a una Misleidis
que pagó su precio de humillación para ganarse un puesto en una
sociedad que nunca la aceptó. A
pesar de ello, de pronto, Misleidis empieza
a despertar de esa realidad superflua buscada y aceptada por ella y
cansada ya de tanto maltrato psicológico, su mente recita
un gran poema: “Abolengos”, cuyos últimos versos timbran el
material del cual está compuesto esa clase social que tanto la criticó:
“las he visto en lo grandes supermarkets, con carritos alumbrados de
productos importados, arrastrados por guajiras piel cují, y en el fondo
de los mismos el higiénico papel: Uno Scott de doble hoja, otro Cruz
Blanca de Paveca.” Desenlace de la obra A
medida que Nectario corregía la obra “literaria” escrita por Misleidy
se sentía más cerca de ella, ya que sin tener toda la fortuna material
que poseía el esposo de ésta, Nectario sabía, que a través de esa
lectura, él podía convertirse en el ser más importante para ella, hasta
llegar a transformarse en lo que él realmente deseaba: en el amor de su
vida. Nectario
era consciente del brollo (chisme) que se tejía alrededor de su relación
con ella, sin embargo, enamorado como estaba disfrutaba de éste y no le importaba que los “verbales untuosos” dijeran lo
que quisieran, y usando el recurso de unas palabras tomadas de otra
escritora, María Calcaño, se dice asimismo: “que se rían de nosotros,
pero que se rían con envidia” Esos
mismos chismes sirven para darle la culminación a la trama, ya que no hay
que perder de vista que el personaje principal de esta obra es la ciudad
de Maracaibo. El escritor
haciendo gala del uso de imágenes hermosamente escritas define el chisme
como una características más de los ciudadanos de esa ciudad y señala:
“el brollo tiene esa cualidad: ambicionar lo que no se tiene; es un
hecho comunicacional que, a falta de poder manosear los cuerpos, manosea
los nombres.” El
desenlace se sigue desarrollando
con todo el recorrido que hacen Nectario y Misleidy, precisamente en otro
medio de transporte tan popular de la ciudad como lo es la Ruta 6 ¿Quién
no conoce la Ruta 6 en Maracaibo, aunque nunca
haya subido a ella? ¿Quién
no sabe en Maracaibo que la Ruta 6 tiene como característica primordial
que recorre casi toda la ciudad como no lo hace ninguna otra ruta?
Ellos, juntos con el brollo armado, pasan por todas las calles que
son conocidas y que forman parte del acervo cultural de Maracaibo: El
Empedrao, Bella Vista, la Carretera Unión.
El
escritor habla de la historia de la ciudad de una manera casi ingenua y
hace mención a lo jeroglíficos escritos por el loco Atilio (un personaje
popular de Maracaibo), que por estar tan loco, es el único que puede
escribir en ese asfalto tan caliente de las calles de Maracaibo. Luego,
haciendo gala de su gracia natural de escritor que sabe manejar bien el
discurso escrito, hace mención de un hotel que es un icono en la ciudad
descrita: el hotel Granada, donde se hospedó Gardel – acota- y menciona
un cuento que recoge la historia de dicho hotel y que fue escrito por un
tal Milton Quero; ese recurso de trasladar al propio escritor al futuro,
estando en el presente, le da un toque mágico a la obra. En
el desenlace de la obra se señala que finalmente, Nectario decide contratar al taxista Valmore
Concho (nombre muy singular) para que remodele su carro, y él pueda
“hacer de las suyas” con su amada,
imitando un capítulo de un libro de Madame Bovary cuando León
hace el amor con Emma en un carruaje.
La imaginación de Nectario está tan desbordada que compara la
florecita que salía del sostén negro de Misleidy para sentirse él como
si fuera Louis XIV, por lo de la flor de Lis.
La
historia del romance de Misleidy y Nectario que se regó por todos los
cofines de la ciudad, en sitios como el Club Comercio y el billar de
caballeros, sitios tan lejanamente opuestos como
las clases sociales que Misleidy trataba de imitar y de vivir.
Se juzga un amor desmedido sin ni siquiera saber
lo que realmente sucedía ente ellos.
Interesante la alegoría de como corren los chismes de continente a
continente cuando el autor se
refiere al hombre bajito de la peluca verde que se encargó de traer el
brollo de la capital de Suiza, vía Europa, Nueva York, Caracas, Maracaibo
en vuelo de American Airlines, toda la especulación que se teje alrededor
del mismo acontecimiento. También,
es digno de mencionar, en
este desenlace de la obra, la ira contendida que
sienten las niñas de clase alta de la sociedad de Maracaibo porque
alguien tan insignificante como Misleidy hiciera lo que ellas, a lo mejor,
han hecho, pero sin tanta promoción como la recibida por Misleidy. Digno
de señalar, en esta parte final de la obra, es el
enfrentamiento de Misleidy con sus padres cuando le informó su decisión
de dejar a su esposo Echeto e irse con un “Don Nadie”, como Nectario.
Para enfrentar a sus padres, Misleidy
usa una frase copiada de Nectario: “la reputación es un invento social,
una ficción de la conveniencia
social que nos impide avanzar.” Los
padres de Misleidy quedan atónitos ante esas palabras pronunciadas por
ella, ya que sabían que éstas no provenían de una persona como su hija.
Misleidy tiene el coraje de tomar esa decisión porque ella estaba
convencida de que su destino junto a Nectario estaba inscrito en la
leyenda del cuento “Una
muchacha Reclusa Raptada por
Juya” que a ella se le antojó causal, y no casual, y la ayudó a tomar
su decisión de escaparse con Nectario. Grandioso
es el acto conclusivo de cómo Echeto, el esposo de Misleidy, enfrenta su
realidad en relación con su esposa: deseando matar al hombre que lo
estaba haciendo infeliz o a la mujer que le era infiel, acaba con toda la
colección de avioncitos que para él significaban sus restos de la
historia de su niñez, y luego, llora como un niño su frustración y su
dolor. En
la cúspide de la obra, el escritor vuelve a retomar la clase alta para
mostrar como ésta se ensaña con figuras como Echeto y Misleidy ya que no
les perdonan que ellos osaran meterse en su esfera social que
éstos consideran única y exclusivamente de ellos. Para
rematar el conflicto de esta obra, el
autor también hace mención a la imposibilidad de ser anónimos en una
ciudad como Maracaibo. Esto
refuerza el odio que este personaje siente hacia esa ciudad. En
esta parte final de la novela, volvemos a descubrir una faceta del Barón
de la Enjuta Figura cuando, finalmente, decide pasear con su
“puta-novia, o su novia-puta”. La
mujer de la cual se enamora, pero él, al igual que cualquier hombre de
nuestra sociedad o de cualquier otra, le da terror que lo reconozcan
cuando sale a caminar con aquella mujer de doble identidad: Katiuska (en
su profesión de prostituta) y Mariola Jiménez Pedráñez (“la
verdadera, la de la cédula”). El
juego que ambos jugaban, pretendiendo ser lo que no eran: él haciéndose
el desprejuiciado, y ella jugando a ser Mariola (“la normal, la
ejecutiva, la señora, la que no era”).
El escritor de forma magistral recoge en sus letras un acto social
vergonzoso que el Barón quería que la puta Katiuska presentara ante sus
amigos, para deshacerse de ella, y así quedar libre, ya que los
prejuicios no lo dejaban disfrutar de aquello, que sea como fuere, para él
era amor, mientras que en el caso de ella, ese acto del Barón de dejarla
descubierta ante sus amigos la llenó de bravura para seguir adelante. La
Expresión “sólo el dolor te lleva al conocimiento” signa el coraje
de la mujer para enfrentar su condición social. La
obra concluye cuando Nectario
revela a sus amigos, primero, el amorío con su amada, y segundo, el
nombre de ella, por todos desconocidos.
Él termina explicándoles a sus amigos cómo
se adentró al mundo de la
dama, corrigiéndole y cambiándole toda la estructura del texto y
convirtiéndose en el
personaje principal de la historia, pasando así a conquistar a una mujer
casi que inalcanzable para él. Nectario decide irse a vivir
a otra ciudad para poder liberarse del brollo que corría de boca
en boca, y que él sabía que no los iban a dejar vivir su romance a
plenitud. El
escritor corona el conflicto integrando la situación inicial que parecía
meramente jocosa, representada ésta por la desesperación de Nectario al
no poder soportar el inclemente sol de Maracaibo ni poder entender el
comportamiento de los habitantes de una ciudad odiada por él, con
otra situación cómica simbolizada por los giros y expresiones
idiomáticas usadas por unos jóvenes estudiantes que frecuentaban el
mismo bar que “el grupo de la testosterona”.
Estos mozos llamaban al grupo que formaban los cuatro amigos:
“los cuatro del Liverpool” por ser personas sesentonas. Finalmente, el grupo de amigos vuelve a recontarse para leer
una carta de Nectario donde explica su esperada muerte. El grupo de la testosterona, como todo en la vida, desaparece
con la partida definitiva de Nectario.
De esta forma, el autor
pone punto final a su obra y el lector queda atrapado, maravillado,
conmocionado, emocionado ante una realidad que no puede ser transmutada ni
por un Maestro del Misticismo Oriental. Conclusión
Desde
el punto de vista de la narrativa, esta novela cumple con los parámetros
de una obra bien lograda: el escritor hace una presentación del relato de
forma relevante y precisa para situar al lector en la trama que va a
desplegar. Orienta al público
lector en la intriga de la trama principal del relato con una excelente
disposición interna, a través de las acciones que soportan la trama,
refuerza cada una de esas acciones haciendo que el lector se identifique
con el conflicto planteado y se motive para que lea con avidez hasta
llegar al desenlace final de la pieza literaria.
Las estrategias discursivas utilizadas como son la temporalidad que
no es otra cosa que la sucesión de acontecimientos que transcurren en un
tiempo que avanza; la unidad temática, garantizada por los sujetos
autores (en este caso animados e inanimados de la obra); la transformación,
me refiero a los estados de animo presentados a través de los personajes
de la obra (tristeza, alegría, desgracia, felicidad);
la unidad de acción, es decir, la forma tan magistral como el
escritor, a través de una situación inicial llega a una situación
final, y por medio de las relaciones causales de los acontecimientos,
logra el proceso integrador que hace de la esta narrativa algo completo,
ya que las ideas presentadas están bien desarrolladas.
El escritor demuestra el dominio de la forma, ya que no solamente
sabe transmitir un significado, sino que conoce cómo se estructura y se
presenta, convencionalmente, este tipo de texto.
Por otro lado, el contenido de la obra es interesante porque el
escritor, a través de su observación, presenta una realidad de la
conducta humana de
personajes analizados en su contexto histórico y entorno social.
Se encuentra en ese contenido reflexiones de tipo filosófico,
humorístico, social, religioso, entre otros. Bibliografía Mendoza,
Nila (2007) Los Tipos de Textos en
Español: Forma, Técnica y Producción. Serie Desarrollo del Lenguaje
y la Comunicación. No.6. Caracas, IESALC. UNESCO. Disponible en http://www.iesalc.unesco.org.ve
(Serie Formación Docente) Quero
Arévalo, Milton (2005) Corrector
de Estilo. Novela. Grupo Editorial Norma, Venezuela. Datos
sobre el escritor de la obra corrector
de estilo. Milton
Quero Arévalo
nació en Coro Estado Falcón,
Venezuela. Licenciado en
Letras, egresado de la Universidad del Zulia. Egresado de la Escuela de
Teatro Porfirio Rodríguez, Venezuela. Ha obtenido varios
reconocimientos por sus obras literarias, entre ellos: Primer Premio de
Narrativa en la Bienal de Literatura Antonio Arraíz (2002); Orden al
Estimulo Literario Andrés Mariño Palacios otorgado por la Secretaría
de la Cultura del Estado Zulia, Maracaibo, Venezuela; (2002); Mención
de Honor en la Bienal de Literatura
Miguel Ramón Utrera (2004); Primer Premio en la Bienal de
Literatura Eduardo Sifontes (2004); Ganador del Premio de Novela Adriano
González León Patrocinado por el Grupo Norma, el Pen Club de Venezuela
y Econominvest Casa de Bolsa (2004) en la obra analizada Corrector de
Estilo. DATOS
DE LA AUTORA:
NILA
MENDOZA DE HOPKINS nació
en Maracaibo, Venezuela. Profesora
Emerita de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela.
Obtuvo su maestría en Lingüística Aplicada en la Universidad de
Lancaster, Inglaterra. Profesora
invitada para dictar la cátedra Metodología en la Enseñanza de Idiomas
con Propósitos Específicos en la Universidad de Concordia, en Canadá.
Conferencista y panelista invitada a la Universidad de Puerto Rico en el I
Congreso Bilateralidad Cerebral e inteligencias Múltiples. Invitada
especial como panelista y conferencista sobre las estrategias de
aprendizaje, en Cuba, en 1995. Ha publicado algunos cuentos; varios
artículos y dos libros a nivel nacional e internacional relacionados con
Estrategias de Aprendizaje y la Enseñanza de Idiomas.
Ganadora del 1er. Concurso de libro texto auspiciado por el
Vicerrectorado Académico de la Universidad del Zulia (LUZ), en Venezuela.
Actualmente, imparte la Cátedra Competencia Comunicativa en Lengua
Escrita del Español, como profesora invitada en La Universidad Católica
Cecilio Acosta (UNICA). |
Nila Mendoza de Hopkins
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