|
No aprendo la lección |
|
|
La lección de convivir, o más bien sobrevivir en el mundo feroz de los hombres, me enseña que no conviene permitir que el tiempo injusto y la vida inicua me impidan
dormir tranquilamente.
La lección persiste sabia: que los engranajes aplastan
el sueño que no se somete. Vigilante y no conceda
espacios para la emoción. la indignación no vale la pena. Complejas son las causas del desamparo del pueblo.
Mas no aprendo la lección. Reconozco que me conmuevo. |