Amor complementario
Letra y música: J. Zubillaga

Si tus poros fueran gotas de lluvia,
mi boca sería un pluviómetro.

Vos sos la casa, yo el mobiliario;
vos sos el campo, yo la ciudad;
vos sos la fecha, yo el calendario;
vos sos la culpa, yo la piedad.

Vos sos el disco, yo soy la púa;
vos sos el guiso, yo soy la sal;
vos sos la puerta, yo la ganzúa;
vos sos la ley y yo el criminal.

Vos sos la boca, yo el cigarrillo;
vos sos el vino, yo el catador;
vos sos escoba, yo soy rastrillo;
vos sos la leche, yo el colador.

Vos sos cateto, yo hipotenusa;
vos sos cuadrado, yo diagonal;
vos sos ombligo, yo soy pelusa;
vos sos el bien y yo soy el mal.

Y así nos entrelazamos
en recíproca atracción.
Nuestro amor complementario
funciona a la perfección.

Vos sos el mate, yo el bizcochito;
vos sos el humo, yo el extractor;
vos sos el cumple, yo el regalito;
vos sos teclado, yo monitor.

Vos sos la plaza, yo el monumento;
vos sos la sierra, yo el aserrín;
vos sos carpeta, yo documento;
vos sos parrilla y yo chinchulín.

Vos sos matraca, yo soy silbato;
vos sos consuelo, yo perdedor;
vos sos la mama, yo el neonato;
vos la piscina, yo el nadador.

Vos sos el brazo, yo soy la pierna;
vos sos el nervio, yo soy el tic;
vos sos el wáter, yo la cisterna;
vos sos bigote y yo Afeitabic.

Y así nos entrelazamos
en recíproca atracción.
Nuestro amor complementario
funciona a la perfección.

Vos sos murguista, yo soy tablado;
vos sos el piano, yo el bandoneón;
vos sos sujeto, yo predicado;
vos sos bragueta, yo pantalón.

Vos sos la ONU, yo terrorista;
vos sos la lengua, yo el paladar;
vos sos noticia, yo periodista;
vos el ciclista y yo el manillar.

Vos sos el cielo, yo el planetario;
vos sos cristiana, yo musulmán;
vos sos maceta, yo lo contrario;
vos el arroz y yo el azafrán.

Vos sos tragedia, yo soy comedia;
vos sos cuchillo, yo tenedor;
vos los zapatos, yo el par de medias;
vos margarita y yo picaflor.

Y así nos entrelazamos
en recíproca atracción.
Nuestro amor complementario
funciona a la perfección.

Vos fumás porro, yo Puerto Rico;
vos tomás checha, yo Jugolín;
vos comés carne, yo Tico-Tico;
vos jugás póker, yo futbolín.

Vos te creés linda, yo me doy asco;
vos das la cara, yo me hago el gil;
vos ponés huevo, yo me los rasco;
vos vas de frente y yo de perfil.

Y así nos entrelazamos
en recíproca atracción.
Nuestro amor complementario
funciona a la perfección.

Somos dos entes indisociables.
Al fin y al cabo, es eso el amor:
dos elementos que no se atraen
más que a la luz de la interacción.

Letra y música: Javier Zubillaga

http://www.javierzubillaga.blogspot.com/

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