Salmo

Alaba lo que no conoces
por tu esperanza
y aún por tu mirada de hoy
         creyente
de la hermosura que muchos desdeñan;
alábalo por inconcebible,
por la constancia de sus absurdas
disposiciones.
El itinerario de tu viaje
          brevemente infinito
traza un dibujo que sólo tú no entiendes,
pero no te amotines;
en el ruidoso vacío de su centro
caerás
         trasmutable semilla
cuando la hermosura y esperanza
ensimismadas
          finen.

Ida Vitale
Jardín de Sílice
El País Cultural Nº 209
5 de noviembre de 1993

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