Misterios

Alguien abre una puerta
y recibe el amor 
en carne viva.

Alguien dormido a ciegas, 
a sordas, a sabiendas, 
encuentra entre su sueño, 
centelleante, 
un signo rastreado en vano 
en la vigilia

Entre desconocidas calles iba, 
bajo cielos de luz inesperada. 
Miró, vio el mar
y tuvo a quién mostrarlo.

Esperábamos algo:
y bajó la alegría, 
como una escala prevenida.

Ida Vitale
"Ida Vitale - Obra poética I"
Arca, Montevideo 1992

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