|
Ciudad Vieja |
| Un mudo cielo oscuro un auto quieto, solo, una torre de estrellas derrumbadas, ajena a esta región bancaria, bellota seca, cáscara muerta, pronta a crujir si el tiempo pisa fuerte, si los hombres de golpe se amoscaran. Letras extintas entre las telarañas del vidrio izan consignas corredizas, lazos, cepos del cambio y de la compraventa, mientras los gentilicios duermen, abierto el ojo frío del amo, entre sus fueros protegidos por un cambio del día favorable. Duerme todo sin sueños, los balcones inútiles, barandas donde asomarse fuera sancionado. El viento gira, muerde los papeles del día, las cintas sumadoras, las fugaces flores del interés, a falta de árboles, pájaros o musgo, en este insomnio de eléctricas alarmas. Tengo de pronto miedo de quedarme mercando, como Nils, obligada a venderme o a venderte, para evitar que algo -inútil- se desmorone en el orden del mundo. |
Ida Vitale
Ida Vitale Obra poética I
Arca, Montevideo 1992
|
Ir a índice de poesia |
Ir a índice de Vitale, Ida |
Ir a página inicio |
Ir a mapa del sitio |