Temas de Arte

La naturaleza y el pintor

por Eduardo Vernazza

Diario El Día (Montevideo, 28 de marzo de 1973)

El texto publicado en el diario cuenta con una imagen, de un "rancho", de Cúneo.

Aquí se incluye otro de la serie de "ranchos" tomada del acervo del Museo Nacional de Artes Visuales

Paisaje característico de Cúneo. E! ritmo impuesto al tema del "rancho" es dinámico (Vernazza)

Título: Ranchos
Autor: José Cuneo (1887-1977)
Técnica: Óleo
Soporte: Tela
Medidas: 81 x 100 cm
Realizado: 1932
Ubicación: Museo Nacional de Artes Visuales

Es, sin duda, la naturaleza, el principio básico de la obra de arte.

Decimos el principio porque, aunque el paisaje y la figura sean los motivos más cultivados en su faceta realista, no lo es menos cuando el artista aborda el aspecto abstracto.

Siempre es el principio de la naturaleza el que funciona, ya sea objetivamente o subconscientemente ligado a las formas, que luego sufrirán la depuración o estilización que el pintor o el escultor deseen y sientan, a través de lo que se llama creación.

En lo que respecta a la parte puramente naturalista, el artista se vale de colores o formas o ambas a la vez: la perspectiva aérea y lineal, y todo lo concerniente a volcar en la tela la visión (no la copia) que se transforme en la interpretación.

Así como un actor compone un personaje, el pintor debe hacerse cargo de su sensible aspecto espiritual, para realizar personalmente, sintiendo a su manera y técnica, la belleza y la conformación del paisaje o la figura. De allí que surge la naturaleza, y el mismo motivo pintado por tantos artistas. Y ese mismo motivo es totalmente distinto. No en sus líneas, de arquitectura del paisaje, sino en la sustancia de la interpretación, y la visión objetiva e interior de la que el pintor puede sustraer detalles. Así, por ejemplo, en algunos cuadros de Cézanne, se eliminan detalles del paisaje que “incomodan" a la verdadera concepción pictórica que se fijó el artista. Muchos ejemplos de la historia del arte repiten el precioso efecto, en el cual el tema se ve diferenciado por esa fuerza misteriosa de la creación.

A su vez, la abstracción converge a través de un motivo natural, ya sea exterior o interior. Espiritual, ensoñado, o simplemente natural. Las formas se disgregan o toman parte en la geometría. Se hacen informales a sostienen la estructura. Pero lo cierto es que se encausan hacia senderos poéticos o dramáticos, que alcanzan en muchos aspectos trágica secuencia.

Al llegar a esta manifestación actual del arte, ya sea en su función realista o abstracta, el expresionismo es el que cobra una concreta revelación, que se remonta hasta infinitas escalas, o queda escarbando en el revés de la propia humanidad del hombre. Este buceo que de la realidad hace el expresionismo de hoy, tiene raíces severas en cuanto a encontrar una salida que destruya casi la forma, buscando en las propias entrañas una expresión que maneje hasta la misma respiración científica que por momentos liega al grotesco.

La abstracción, que no por ello deja paso solamente a la elevada función del estilizado, sino que en lo real acota la simplificación —lo que supone ya abstracción— de ¡as cosas, es su fuerza de elevada invención. Donde la imagen cobra riquezas válidas en la superior instancia poética, o en la más real de las consecuencias.

El surrealismo está emparentado con la abstracción en sus imágenes y fantásticas visiones delirantes.

Pero es el expresionismo realista y abstracto el que se manifiesta con total vigencia en la violenta y despiadada culminación de la idea.

Se enlaza de tal manera, escuelas que ya tenían su denominada escala en el mundo del arte. Y que reaparecen confundidas con el expresionismo real y abstracto de hoy.

La disgregación de las formas o la ordenación de éstas, tienen en la realidad y en la abstracción un principio de naturaleza. La obsesión de una, y el vuelo positivo de la otra, están en la fuerza del artista y es su verdad creativa.

Finalmente, es la naturaleza del hombre y del paisaje, la que impera como punto inicial de todo. Los sueños nacen del hombre, y son una realidad cuando el artista los concreta en una obra de arte, la figuración es otra cuando el artista los interpreta en su forma real, o la desintegra para ofrecer otra realidad más potente, caótica o simplemente objetiva.

por Eduardo Vernazza
Diario El Día (Montevideo, Uruguay, 28 de marzo de 1973)
30 de diciembre de 1969

 

Ver el blog

Catálogo pinturas y dibujos del artista de Uruguay Eduardo Vernazza por el cineasta Dennis Doty (Irlanda/Estados Unidos)

 

Ver Dennis David Doty en Letras Uruguay

 

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