El escultor don José Belloni cumple, hoy, 80 años

Nota en diario El Día 12 septiembre de 1962 

Texto e ilustración de Eduardo Vernazza

Dibujo a pluma tomado del natural por Eduardo Vernazza en el estudio del escultor mientras

explica su concepto en una de sus últimas grandes obras: la puerta para la Catedral de Florida (Uruguay).

 

La edad se mide por el espíritu de la persona. Esto valdría muy bien para don José Belloni, el escultor uruguayo que hoy cumple 80 años...

Una trayectoria al servicio del arte, en el trabajo constante y en el equilibrio de una producción de lógicos razonamientos, y de dedicación a enaltecer nuestro país. Aún hoy, Belloni trabaja, seguirá trabajando con la honrada visión de futuras realizaciones. Nació en Montevideo, el 12 de setiembre de 1882, en la quinta del poeta don Aurelio Berro (actualmente sede de la Embajada Argentina). Su padre era jardinero en esa mansión. En 1890 viaja a Suiza con su padre, concurriendo a la Escuela Cantonal de Dibujo Profesional, donde obtiene diversos premios. Trabajó también durante los días libres en talleres de herrería y carpintería, llevado por su inclinación a las tareas manuales. En 1897 entra en el taller del escultor Vasalle, colaborando con él hasta el año 1908, en que se retira de dicho estudio, y prosigue los cursos de dibujo, escultura y pintura. Logra por concurso una clase en Morcote a la que renuncia en 1908. Tuvo por maestros a Boffa, en dibujo lineal; Antognini en ornato-lineal; Arq. Solari en dibujo geométrico; escultor Vasalle en escultura; pintor Anastasio en pintura y figura. Trabaja como yesero y modelador, siendo que desea ser decorador; se especializa en esgrafiado y fresco, ejecutando decoraciones en carros alegóricos en carnaval y juegos de iluminación en barcos sobre el lago, en fiestas venecianas. Realiza escenografías para una compañía de aficionados, y en 1903 logra en Lugano el segundo puesto en concurso para una tarjeta alusiva a la Fiesta Nacional de Música. Trabaja en su primer medalla conmemorativa, y en el año 1904 presenta en Lausana su primera obra “Chagrin", la que es ubicada en el Gran Salón de Escultura, tomando así el derecho de inscribirse como escultor en la Sociedad Suiza de Pintores, Escultores y Arquitectos. Pasan cuatro años y concurre con un grupo en yeso a la Exposición de Basilea. Regresa ese mismo año a nuestro país, y frecuenta las clases de modelo vivo en el Círculo de Bellas Artes, del cual luego sería profesor. Expone en la antigua Galería Moretti y Catelli varias obras, y en la muestra del Circulo de B. Artes.

Es aconsejado por aquel gran escultor Juan Manuel Ferrari, y a raíz de ello se interesa en la lectura de "Ismael” y la literatura gaucha. Así inicia sus primeros estudios de motivos camperos y trabaja su primer caballo en una estancia de San José. En 1909 viaja nuevamente a Europa, becado por el Gobierno nacional. Es Suiza a donde se dirige, y modela motivos del campo uruguayo. Crea entonces su Grupo “Atardecer”, que expone en Lugano. Esta concepción es muy elogiada. El grupo tuvo mal fin al destruirse en el viaje hacia Montevideo. En el año 1910, exhibe en la Exposición del Centenario Argentino, y obtiene medalla de bronce por sus Obras presentadas en la sección uruguaya.

Abandona las escenas criollas cuando ingresa en la Academia Real de Munich, donde completa sus estudios y obtiene, con su obra, mención especial en el concurso semestral del mismo instituto. Ya expone nuestro escultor en la XI Exposición de Bellas Artes en Neuchatel (Suiza), y concurre con sus obras a las muestras de Budapest, Lugano, y Roma, en la muestra Internacional, frecuentando la escuela libre de la ciudad eterna, completando su perfeccionamiento, Roma le atrae e instala su primer taller. Allí se enfrasca en sus proyectos para el concurso del monumento a Artigas a erigirse en Montevideo. Envía obras de pensionado para el Museo de Bellas Artes, de la cual hoy tenemos un vaciado en bronce de su obra ‘‘Figura’’, el torso desnudo de un obrero. Después de exhibir en Munich, vuelve al Uruguay en 1913, y los temas nativos le llaman nuevamente. El Ministerio de RR. EE. le encomienda el busto de Artigas, y el 18 de julio de 1914 realiza otra muestra personal en la galería Moretti y Catelli. Allí presenta su busto de Artigas en mármol, destinado a la Casa de las Américas en Washington, y en ese mismo año, inicia el profesorado en el Circulo de Bellas Artes. Aún le estaba reservada la medalla de plata en la Exposición de San Francisco por dos mármoles presentados y un 1º y 2º premios en el concurso de medallas para la Comisión Municipal de Fiestas, y las mismas dobles distinciones para el concurso de medallas para la Asociación Uruguaya de Football. Se le nombra Profesor de Dibujo en la Escuela Industrial, y en 1917, luego de realizar varias obras, se le confía la clase de modelado de la Facultad de Arquitectura ganada por concurso de méritos. Es en 1918 que, en Río de Janeiro, en la muestra de artistas uruguayos del XXV Salón de Bellas Artes, exhibe el busto de Artigas en bronce, y el grupo “Atardecer”, rehecho, obras que fueron adquiridas para el Palacio Itamaratí.

Sigue el escultor su trayectoria realizando exposiciones y cosechando laureles; pero ello no es óbice para que su deseo de superación no se pronuncie constantemente. Lleva a cabo bustos, esculturas de diversos caracteres y algunas obras funerarias. En el año 1921 inaugura en el Prado, el monumento al pintor Carlos María Herrera. Esta obra merece de su maestro la siguiente carta: "El sábado pasado he recibido en perfecto estado los modelos del monumento a Herrera, y vivamente me felicito contigo de la buena ejecución general, del buen concepto del conjunto, y particularmente, del óptimo busto, verdaderamente bien encuadrado, y la cabeza del cual es sustancialmente rendida con carácter no común”.

Muy larga sería de enumerar la lista de obras, medallas y bustos ejecutados por Belloni en el correr de tantos años, pero siguen estos contando con la misión incambiada del escultor, que vocacionalmente trabaja incansable en sus tres talleres, espacio que le fue exigiendo el desarrollo de su  capacidad creadora.

Corre el año 1923, y se ejecutan las obras para el Palacio Legislativo. Belloni trabaja para el Tímpano Central, y gana el 2º premio y también para los trabajos laterales del mismo Palacio. Presenta en su taller motivos decorativos para la magna obra que despierta vivo interés y agradecimiento del Arq. Moretti. Toca el turno al monumento a la eminente poetisa María Eugenia Vaz Ferreira que es colocado en el Prado, y el 20 de mayo de 1927 toma a su cargo las clases de Decoración Plástica de la Escuela Industrial. Llega la fecha del año 1929 y el encargo de una obra que estaría llamada a rebasar las fronteros de América, por su estilo nativo y su histórico significado: "La Carreta".

A propuesta del señor don César Batlle Pacheco e Ingeniero Bernardo Larrayoz, el Municipio de Montevideo, por unanimidad de votos, le encarga la realización de dicha obra, cuyo boceto mereciera el premio a la producción artística del Ministerio de Instrucción Pública —medalla de oro— (Premio Folklórico). Lleva el boceto en el tamaño medio y parte a Europa para dirigir personalmente la ampliación y fundición del grupo, del cual se encarga la casa Marinelli de Florencia. Junto al Arq. Ferreira, gana el 1er. premio para el monumento a Artigas a levantarse en Asunción del Paraguay, obra que finalmente no fue llevada a cabo. Ese mismo año de triunfos se cierra con el Diploma de Honor en la Exposición Ibero - Americana de Sevilla, por medallas, y figura "La poesía", detalles del monumento a María Eugenia Vaz Ferreira. El escultor se halla en Florencia en 1930 como dejamos dicho, dirigiendo la fundición de “La Carreta”. Aprovecha tal momento para exponer en la “IV Muestra de Arte” temas gauchescos que son calurosamente elogiados por los círculos artísticos de aquella ciudad. El crítico Fraschetti escribió sobre ellos: “Dos gauchos domadores de factura sensibilísima y movimentada, ricos en formas acertadas y de interpretación afortunada, que da a esas obras un carácter eminentemente criollo”, extendiéndose además en otros aspectos de la muestra. Terminada la fundición de “La Carreta”, en forma oficial y conmemorando el Centenario de la Independencia del Uruguay, la misma es expuesta a la consideración pública el 3 de agosto de 1930 en el Parterro —Palacio de las Exposiciones— cedido por las autoridades locales. Los florentinos que visitaron la obra (más de 20.000) le otorgaron el sufragio unánime de aprobación y admiración. Críticos eminentes —Ugo Oijetti entre otros— y los escultores Maraine y Trentacosta, elogian sin reservas la obra de Belloni. No se duerme en los laureles el escultor, y ya en 1931, emplaza el Guillermo Tell donado por la colectividad suiza en el Uruguay, en el Parque Rodó. Así mismo planta la figura del "Aguatero" en la Plazoleta Viera. En el año 1932 ejecuta algunos monumentos funerarios de importancia y ya en el año 1934 expone el boceto para “La Diligencia”, en lo de Moretti, con otras esculturas y proyectos. En este mismo año se inaugura en el Parque José Batlle y Ordoñez, después de larga espera, el monumento a “La carreta”. Demás está enumerar aquí todos los elogios hechos en nuestro país y en el extranjero que tal monumento promovió, conocido en el mundo entero. En el año 1935 concurre con un bronce a la muestra de Porto Alegre, y logra el 1er. premio en el concurso para el monumento funerario a Enrique García que organizó el Ministerio de Instrucción Pública. En 1937 obtuvo el 2º premio en el concurso al monumento a la Reforma destinado al palacio cívico de Lugano, y luego ejecutado, y en el año 1938, tiene un lugar en el Parque José Batlle y Ordoñez el monumento al Dr. Morquio, una de las obras más bellas que salieran de sus manos. Se le homenajea por sus éxitos en Europa, y en 1940 envía al Salón Nacional de Bellas Artes de Rio, un grupo que merece una medalla de oro: “La tradición”. Es en el año 1941 que tiene lugar el fallo de uno de los concursos más importantes realizados en el Uruguay. Se trataba nada menos que el llamado para el monumento a Rodó. El 3 de julio se le declara vencedor a Belloni. Su boceto se llamaba “Gorgias”, y el lunes 3 de noviembre del mismo año, se le rinda un gran homenaje en el Sodre. Siguen a toda esta labor, el monumento a Sanguinetti y el Barón de Mauá, que hoy vemos en la Rambla.

Es en el año 1947 que se inaugura con grandiosa manifestación, el Monumento a Rodó. Nosotros asistimos a aquella apoteótica inauguración, y recordamos ver al escultor, pasando junto a su señora, su hijo y familiares, por una compacta doble fila de público que lo aplaudía sin cesar. Se había levantado el palco oficial y Belloni se instaló en el, donde se procedió a dar oficialmente inaugurada la magnífica realización del artista: posiblemente uno de los grupos más armónicos trabajados de su mano. Prosiguen los monumentos y medallas, bustos y figuras, pero continúa aún palpitando su triunfo por “La Carreta”, que no cesa ya hasta nuestros días... En el año 1951 crea el boceto para su obra “El Entrevero”, meditada desde largo tiempo atrás. Toco al Suplemento de EL DIA darlo a conocer públicamente. Aún lo ocupan los trabajos que habían quedado recientemente detenidos por razones de carácter económico. En 1962 un hecho de inusitada valentía le inspira el grupo de “El pequeño Dionisio”. Interviene en la Exposición “de artistas nacionales” en Río, y se le adjudica Medalla de oro por su obra "Bacanal”, y levanta el monumento al coronel Leonardo Olivera en la Fortaleza de Santa Teresa. Ejecuta todas las esculturas del frente de la Iglesia Matriz, y el Monumento a Don Tomás Berreta en el Cementerio de Canelones, así como en La Paz el motivo decorativo en homenaje a César Mayo Gutiérrez. “La Diligencia”, encargada al escultor en el año 1942 ,se inaugura el 22 de febrero de 1951, con gran ceremonia. Realiza en su taller una gran Exposición general de su obra. Se traslada a Europa en el año 1954, exponiendo en Lugano, adquiriéndosele una obra para el palacio de Gobierno de Belinzona. En 1957 se inaugura en Brasil el busto del Presidente Getulio Vargas, y se le adjudica Diploma de Honor en la Asociación Internacional de Prensa da Montevideo. Recibe aún el homenaje del Embajador de la República Argentina, Dr. Alfredo Palacios, que hace colocar una placa conmemorativa en la casa donde naciera el escultor, y realiza una una nueva exposición en Brasil, con el éxito de siempre. Ejecuta el Monumento a los fundadores de la Colonia Valdense y expone en el salón Panamericano de Arte, invitado especialmente. El pasado año la Revista Nacional publica un importante artículo... Y llegamos a la actualidad, en la que hallamos al escultor en su casa-taller de 17 puertas abiertas por su espíritu acogedor, trabajando siempre. Está en el gran estudio una de las partes que faltan fundir del “Entrevero": trabaja en esculturas de menor tamaño, en varias al mismo tiempo, y termina la gran puerta para la catedral de Florida, de la cual ya dimos amplia noticia.

Hemos tomado fielmente los datos biográficos del escultor Don José Belloni, sacados de un apartado titulado “Apuntes para una biografía”. No hemos agregado más que algunos detalles de nuestro conocimiento personal, y quitado lo que podía extender demasiado este artículo, cuyo fin es el de recordar en el día de hoy la vida fecunda del insigne artista nocional. Hemos creído que nada mejor que esta sintética recopilación de su obra —a través de tantos años— rinda el homenaje sencillo al eminente escultor compatriota.

 

por Eduardo Vernazza
Diario El Día (Montevideo, Uruguay)
12 septiembre de 1962 

 

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Catálogo pinturas y dibujos del artista de Uruguay Eduardo Vernazza por el cineasta Dennis Doty (Irlanda/Estados Unidos)

 

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