Cúneo el pintor de la Luna
A los 88 años termina cuadros que comenzó hace cuarenta
por Eduardo Vernazza

Diario El Día (Montevideo) 28 de marzo de 1976

Título: Cerco de tunas
Autor: José Cuneo (1887-1977)
Técnica: Óleo
Soporte: Tabla
Medidas: 146 x 97 cm
Realizado: c.1944
Ubicación: Museo Nacional de Artes Visuales
Exhibición: Sala 2

A los 88 años cumplidos, José Cúneo ha superado una puesta a prueba de su salud. Nos recibe con su presencia llena de optimismo. Entre un montón de cuadros señalamos una de sus "Lunas”.

—Es la última que me queda, las demás se han ido poco a poco.

—Cúneo, nosotros siempre consideramos sus “Lunas" como algo que concreta la visión de nuestras cosas camperas en la imagen del astro. Pero díganos algo sobre su interpretación, sobre ese poema un poco surrealista a su manera, y otro poco cantando al misterio de la noche y a sus agoreros pájaros que cruzan el espacio. ¿Fueron sus “Lunas” creadas como tema aparte, o constituyen en realidad derivados o evoluciones de otras formas de expresión tentados por el pintor?

—Es difícil que premeditadamente yo haga nada. Me dejo llevar por las cosas que me emocionan. Lo que va apareciendo, a medida que voy trabajando. De modo que las “Lunas” fueron naciendo como consecuencia de que yo siempre di mucha importancia al cielo.

—¿Tienen entonces conexión con sus anteriores paisajes?

Título: Suburbios de Florida
Autor: José Cuneo (1887-1977)
Técnica: Óleo
Soporte: Madera
Medidas: 73 x 100 cm
Realizado: c.1931
Ubicación: Museo Nacional de Artes Visuales

—Yo miro retrospectivamente mis paisajes, y veo que los cielos son distintos en cada región del mundo. He observado tanto el cielo, que surge la luna como elemento principal del cuadro.

—¿Recuerda cuándo comenzó a crear este tema?

—Yo vivía en Florida. Empecé a pintar el motivo en 1930. Admiraba la noche. En aquellos campos despoblados, la luna aparecía Inmensa, grandiosa. Un poco a mis ojos fueron creándose Inconscientemente los elementos que la poblaban. La audacia de la pintura moderna me ha ayudado a volcar eso que Vd. llama “poema surrealista”’...

—Cúneo, existen en la misma “Luna”, como reflejados en un espejo, esos “motivos” del campo.

—Sí, he tratado de componer rítmicamente los ranchos, los pájaros, como teros y dormilones. Hay una “Luna” donde nadie percibe un zorrino que está entre las nubes...

—¿Cómo pintaba esos temas? ¿De imaginación, luego de vistos, de recuerdos?

—Salía al campo, como le dije. Ponía suma atención en los movimientos de nubes y colores de la luna. Entraba al taller y hacia croquis y pequeños bocetos. El cuadro en grande me llevaba varias etapas. Generalmente eran esos estudios los que yo agrandaba y terminaba.

—¿Fueron muy criticadas sus “Lunas" en aquella época?

—La primera vez que las expuse en el Salón del Correo (junto al escultor Michelena), la gente estaba desorientada. Se comentaba que era inverosímil, que no era realidad... que la luna no podía ser más grande que las casas. Chocaba la forma, los colores. Fue una verdadera conmoción dentro del campo de la pintura nacional. Al mismo tiempo comencé los ranchos, que produjeron el mismo efecto. Eran los ranchos y caminos compuestos en el juego de dinámicas curvas. En que algunos, para obedecer esta teoría, aparecían inclinados. Yo seguía cambiando y haciendo lo mío. Con el tiempo se dieron cuenta de la evolución que se realizaba en mis cuadros, tal como yo los veía y sentía.

—¿Por qué dejó las “Lunas” y prosiguió su pintura en la abstracción de signaturas y combinación de materiales, haciendo que el tema desapareciera para crear estilizaciones dentro del lujo que supone su colorido?

—Obedece al cambio de lenguaje mundial de la pintura. Es decir, que partiendo del impresionismo, y pasando por Cézanne que lo concreta, es un lenguaje distinto, que llega al cubismo. La liberación de cada artista se produce dentro de dichas bases que luego han proyectado el experimento nuevo.

—¿No le dio pena dejar las "Lunas"?

—Contento de poder avanzar, de haber asimilado las nuevas teorías...

—¿Qué pintor siente más de los modernos?

Uno de los principales es para mi Kansdinsky. Luego Paul Klee. De los antiguos "El Greco".

—Recordamos sus retratos llamados "cubistas" ¿Dejó pronto esa escuela?

Título: Rancho con glicinas
Autor: José Cuneo (1887-1977)
Técnica: Óleo
Soporte: Tela
Medidas: 60 x 73 cm
Realizado: c.1945-53
Ubicación:
Museo Nacional de Artes Visuales

Título: Punta del Este
Autor: José Cuneo (1887-1977)
Técnica: Óleo
Soporte: Tela
Medidas: 73 x 92 cm
Realizado: c.1948-49
Ubicación:
Museo Nacional de Artes Visuales

—Era una simple geometrlzación. Acá le llamaron “Planlsmo”; pero en realidad —repito— era una expresión geometrizante, de la que yo me servía para establecer el ritmo que funcionó como uno de los tantos elementos que hoy utilizo en mis cuadros abstractos.

—¿Por qué Cúneo se refrescaba continuamente con las modernas tendencias que traía de sus viajes a Europa. ¿No estaba conforme con lo que realizaba entonces, o la ansiedad por satisfacer otras formas de expresión hacía que tomara distintos rumbos?

—Como nosotros somos hijos de los europeos, cada vez que viajaba encontraba nuevas inquietudes, cambios que repercutían en mi, que me impactaban, porque con tales variantes llegaba yo a conducir mi pintura.

—Vd. ha realizado muchas exposiciones. ¿Recuerda alguna que haya logrado un resultado especial?

—Creo que fue la que inauguré en 1918 en la antigua Casa Corralejo (hoy Banco Hipotecario). Tuvo un éxito total. Éxito oficial y de público. Le digo oficial, porque asistieron Batlle, Brum y Viera. Batlle me compró un cuadro, y se me adquirió otro para el Museo. Como era una retrospectiva de diez años, se exhibían obras de varias técnicas y conceptos, lo que fue bien acogido por el público. A raíz de esta exposición, Figari envió una carta muy elogiosa. Sólo que... “Lo único que me choca es su tendencia cubista”, decía.

—Vd. fue a Europa a ser escultor. ¿Cómo y por que volvió pintor?

—Bistolfi, el escultor italiano fue maestro mío. Me recomendó a su amigo, el pintar Antón Muochi, en Turín, para que me enseñara dibujo. Como este artista pasaba sus vacaciones en los Alpes, me invitó a ir con el. Viéndolo trabajar empecé a pintar yo también. Luego, con Bistolfi, modelé algunas “cabezas”. Finalmente éste me dijo que eligiera, que yo tenía condiciones para las dos artes. Me decidí por la pintura.

—Qué pinta ahora?

—¿Ve ese cuadro? Lo comencé hace 40 años y lo abandoné. Lo retomé ahora. Esos otros también. Nunca fueron expuestos ni vistos.

—Pero esos cuadros son realistas. ¿Es que vuelve otra vez a la Naturaleza?

—He sentido necesidad de terminar todo lo viejo que tenía inconcluso. Vea que no es sólo de Cúneo, sino también de Perinetti (así firma sus obras abstractas). Nos muestra un cuadro con mucha libertad informal, gran colorido, realizado al pastel, óleo y materiales en relieve. Otro que comenzó en “Bañado de Medina hace añares”, es una llanura de una estancia con ñandúes en primer plano.
Desde hace dos o tres años, con el suspenso de esta enfermedad última, va en camino de terminar tanto lo realista como lo abstracto.

—Puedo pasar de un tema a otro... Sea de Cúneo como de Perínetti.

Ver, además:

El escultor don José Belloni cumple, hoy, 80 años - Texto e ilustración de Eduardo Vernazza (Uruguay) Diario "El Día" - Montevideo, 12 septiembre de 1962 

 

por Eduardo Vernazza
Diario El Día (Montevideo, Uruguay)
30 de diciembre de 1969

 

Ver el blog

Catálogo pinturas y dibujos del artista de Uruguay Eduardo Vernazza por el cineasta Dennis Doty (Irlanda/Estados Unidos)

 

Ver Dennis David Doty en Letras Uruguay

 

Ver Eduardo Vernazza en Letras Uruguay

 

Editado por el editor de Letras Uruguay

Email: echinope@gmail.com

Twitter: https://twitter.com/echinope

facebook: https://www.facebook.com/carlos.echinopearce

Linkedin: https://www.linkedin.com/in/carlos-echinope-arce-1a628a35/ 

 

Métodos para apoyar la labor cultural de Letras-Uruguay

 

Ir a índice de ensayo

Ir a índice de Eduardo Vernazza

Ir a página inicio

Ir a índice de autores