Artistas alemanes en Latinoamérica

Museo Nacional de Artes Plásticas

por Eduardo Vernazza

Diario El Día (Montevideo) 17 de junio de 1980

“Helechos en Galipan”, ejemplo de realismo científico, obra de Bellermann. “San Nicolás de los ranchos ", de J. M. Rugendas. uno de los más bellos cuadros de la exposición. “Volcán de Tollna“, otro de los ejemplos del realismo didáctico sobre la flora de la selva, obra de A. Berg. "Paisaje en Venezuela", romántico escenario donde la vital esencia del bosque no quita la ambición del artista para plasmar las especies con todo detallismo. (esta imagen figura en el texto publicado en el diario El Día (Montevideo) 17 de junio de 1980, en blaco y negro, y no fue encontrada en internet, es la única en la nota original, que fue escaneada por mi - Nota del editor de Letras Uruguay)

La exposición "Artistas Alemanes en América Latina” que hoy martes 17 a las 19 hs. se inaugura en el Museo Nacional de Artes Plásticas y Visuales del Parque Rodó, con el auspicio del Ministerio de Cultura y de la Embajada de la República Federal de Alemania nos pone frente a un panorama de visión inédita de América en la documentación gráfica y escrita de un conjunto de pintores científicos que lograron, con el detalle y el estudio intenso de la vegetación, internarse en el bosque de un misterio botánico sin precedentes.

EL DIA ya adelantó en un reportaje a la Dra Lochner, que viene a cargo be la muestra como conservadora e investigadora de Historia del Arte los pormenores referentes al origen e Institutos que albergan todo este material procesándolo para ser exhibido en los distintos países de América donde el Uruguay se hace depositario, por más de un mes. de una cultura gráfica maravillosa, presentada con un claro sentido didáctico.

30 artistas con 250 pinturas, dibujos grabados libros y testimonios recogidos por pintores y científicos alemanes que visitaron el Nuevo Mundo entre 1800 y 1900 se condensan en las investigaciones principalmente realizadas por Alexander Von Humboldt, naturalista cuyo aporte se ha incorporado de un modo relevante al acervo cultural de la Humanidad.

Alexander Von Humboldt, Volcán Cotopaxi

El Instituto Iberoamericano de Bonn adosa a sus colecciones las oficiales y privadas de Alemania.

Humboldt el pionero

Es indudable que todo parte de esta gran figura científica de su amor a la flora a su documentación detallista de la fauna la vida y costumbres de nuestros primitivos habitantes. De su característica en la población indígena americana. Viajes por Venezuela, Colombia, México, Ecuador, Perú y Cuba fortalecen sus conceptos investigadores y su espíritu inquieto. Descubridor, por instinto y sabiduría, se interna como un alucinado, hallando y dibujando las más raras especies penetrando en el bosque inédito de las formas extrañas, que convierten a la maleza en un sinfín de nuevas experiencias.

De tal manera intuye que puede, sin dejar de lado sus dotes para el dibujo y grabado, condensar la ciencia al servicio de una nueva forma que tiene, aparte de los cuadros que vemos expuestos la notable y documentada historia de las plantas, tipos y animales, así como la cartografía del suelo que van dejando en mapas y libros dibujados e impresos directamente de la chapa, el color dado a mano que convierte a la presente exposición en gran incentivo para los estudiosos más exigentes. Recogió en aquellos lugares ejemplos arqueológicos, botánicos, zoológicos y antropológicos que sirvieron para sondear la investigación que se proponía dejar para la historia.

Rugendas, un artista pintor

Si aparte de lo concerniente a dichos testimonios agregamos al artista que se advierte en varios de los exponentes hallamos en la serie perteneciente a Rugendas el máximo exponente de ambas soluciones-ciencia y arte.

Rugendas llegó al Río de la Plata sobre 1837 y nos dejó algunos panoramas de la época junto a muchos relativos al paisaje tropical que fue el que mas atrajo.

Como lo define Humboldt precursor precisamente de su viaje a América, "es el creador y padre del arte de presentación pictórica de la fisonomía de la naturaleza".

Nada cabe más justo que tal concepto al pintor que se enamoró del paisaje del Trópico. Sus óleos sobre cartón, de un tamaño relativo pero de una gran maestría en su técnica siguen un cauce muy personal en cuanto a color y concepto. Siempre el primer plano revela las sombras y entre ellas surgiendo de la maleza, el árbol, los caminos a veces apenas insinuados por acentos de luz. Luego, alejados los rosas pálidos, los azules tenues, los blancos diluidos por la helada cumbre de las montañas. Algunos efectos que la propia naturaleza incuba en el surrealismo. Otras, la vastedad del paisaje la amplitud del espacio, las incisivas búsquedas de las nubes grises que aveces, en latigazos de luz alteran la cálida, y quieta armonía...

Espesuras de bosque... la flora emerge de sus atenaceadas formas. Torreones, accidentes del terreno aprovechados a todo color o elaborados con un sentido de pintura al aire libre que uniforman en parte todo el caudal de los pintores expositores.

De Rugendas podríamos citar entre tantos su "Convento en el camino a Cuernavaca" donde se aprestan el dibujante colorista: la notable "Cumbre de Popocatepetl'' y los azule rosas y ocres en el "San Nicolás de los ranchos". Todo conjunto que atesora la obra de Rugendas mantiene su carácter y su maestría en la solución pictórica naturalista. Sus figuras, pequeñas para destacar el amplio paisaje nos demuestran el ágil trazo del pincel y su transformación del documento a la ciencia colorista. Impera el dibujo como elemento básico en todos los pintores.

Juan Mauricio Rugendas - El huaso y la lavandera - Óleo sobre tela 30,0 cm; Ancho: 23,0 cm

Más documentales son las obras de Nebel sobre todo sus "Rancheros” y las "Ruinas de las pirámides de Xachicalco” es un anecdotario decorativo en contraste con la naturaleza cercana. Waldeck se pronuncia en la vestimenta sin olvidar a Pieschel en su "Volcán de colina".

Ferdinand Konrad Bellermann Subida hacia La Pólvora,

La Guaira

Bellerman y su romanticismo

Pocos cuadros de gran dimensión, sólo tres o cuatro, formulan la clásica internación hacia el romántico espectáculo de la selva virgen. Allí es donde bucea con desarrollo espiritual la obra Bellermann, un pintor que, además de su detallista función dibujistica sabe plantar un cuadro ofreciendo el ambiente ensoñado, el misterio, la soledad y la belleza agreste y humedad de los bosques. "Paisaje en Venezuela", "Helechos en Galipan". "Caza del Jaguar", donde la magnificencia del bosque deja en muy pequeña escala a las figuras. También Goering y Appux se internan en este rico elemento de la flora tropical. Con dedicación total a las formas a la característica de lo qi confiere la esencia y la ciencia de las plantas y árboles. En Sghomburg, "Esmeralda”, trasunta la cálida escena con palmeras y montañas. Los indígenas tendidos así como la cabaña entre árboles, se meten en la selva. Berg interpreta un primer plano forjado como un diccionario de plantas y hojas. Del embudo que forma la luz aparece el volcán entre rosas y pálidos azules, como una aparición recostada a la claridad. Nuevamente su volcán de Tolima es la imagen central que en el aparente horizonte deja ver entre las lianas de la selva.

Del Atlas de Viaje, por Brasil, Maximilian zu Wied queda escrita la fiera expresión del indígena en "Una familia de Bocotudes de viaje" También Spiz y Martius revelan la observación gráfica en "Extracción y preparación de huevos de tortuga junto al Río Amazonas" Estos artistas dejan para la posteridad la "Danza de los Purís", amalgamando la montaña el árbol y el habitante original del lugar. La dorada sensación que logra Hildebrandt en su ’’Selva Brasileña” va más directamente al cuadro que al documento y la vista desde el "Corcovado” de Ender se convierte en bellísima imagen que sin duda culmina en su valor pictórico con ese cuadro ya de dimensiones que se titula "Paisaje de Botafogo" (firmado "A M "). Admirable efecto de luz-reflejo, el agua al pie de un inmenso macizo es un poema con su cielo retorcido de nubes y la imponencia de su soledad. Después, prosiguen Keller-Leuzinger Planitz Hagodern y la "Zamacueca de Grasher", donde ya se invierte el movimiento al servicio de la danza como principio folklórico de América. "La Choza", de Kittlitz evocativa con los elementos naturales y habitantes, como familia constituida. Poeppig, en su minuciosa y científica "Montaña de basalto”... "Los patagones de viaje", presentado por Ohlsen desplazamiento en el camino a caballo..

Escritura de la naturaleza

No es del caso enumerar uno a uno todos los cuadros. Si en cambio, dar una impresión sobre el carácter de estos avanzados que tuvieron en la cartografía, que también se exhibe, los principios de viaje para desplazarse por los caminos nuevos... Han realizado, en su mayoría lo que llamaríamos la escritura de la naturaleza, y han puesto amor por descifrar con ciencia la vital savia de las especies.

“Hiperrealismo”, una rara coincidencia

Pintores al aire libre sin ser impresionistas, dejan escrita la nostalgia de la verdad naturalista La fabulosa transformación del arte alejó totalmente de la mente del pintor la descripción de las cosas. Hoy, que el arte quiere volver con su "hiperrealismo" al detalle naturalista vemos una coincidencia con algunos "detalles" de esta muestra. .. ¿Volvemos al pasado... en parte?

 

por Eduardo Vernazza
Diario El Día (Montevideo, Uruguay)
17 de junio de 1980

 

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Catálogo pinturas y dibujos del artista de Uruguay Eduardo Vernazza por el cineasta Dennis Doty (Irlanda/Estados Unidos)

 

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