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Drogas
Todos se preocupan y pocos se ocupan
Santiago Tricánico
ISBN: 978-9974-8216-5-1 
© Rumbo Editorial

IV
Procedimientos policiales y reportajes

Comisario R. Luis Weckersser, Ex Jefe de Toxicomanía de la Policía Bonaerense.
Prevención, educación y represión legal 

En un pequeño apartamento de la localidad de Flores, a escasos kilómetros del micro centro porteño vive Luis Weckersser, quien ingresó a la escuela de oficiales de Policía, Juan Vucetich de la Provincia de Buenos Aires, a los 17 años. En un auto con vidrios espejados y con un giroscopio (aparato de luz que usan los móviles policiales y de emergencia) puesto arriba del tablero del mismo, me traslado a su domicilio, lugar donde se realiza esta entrevista. Al ingresar al edificio, una señora sale con su perro y lo saluda muy amablemente y él se pone a jugar con el mismo. Su hijo también realizó la carrera de oficial de Policía, pero pasó a retiro para cumplir funciones de seguridad en la esfera privada. 

Es un gran conocedor del Gran Buenos Aires, ya que desde 1957 se desempeñó en los servicios de calle y en misiones de investigaciones contra la delincuencia. No le son ajenos los ambientes de prostitución tanto masculina como femenina, y sobre el particular me comenta que no comparte el haber otorgado los bosques de Palermo como zona roja de trabajo sexual. Prestó servicio como oficial en las seccionales de Vicente López, Avellaneda, Lanús, San Isidro y Tigre. 

Fue fundador de la División Toxicomanía de la Provincia de Buenos Aires y también su primer jefe. Registra un total de 18 condecoraciones otorgadas en mérito a su labor. También registra cinco disparos efectuados por encargo del narcotraficante Rubén David Salmón Cadenau, uno de cuyos proyectiles aún permanece alojado cerca de su pulmón izquierdo. Al cumplir 25 años de servicio pasó a retiro activo. Pero nunca se alejó del tema. El 20 de abril de 1988 fundó la Casa del Adolescente y el 31 de octubre de 1989 hizo lo propio con la Comunidad del Sol, ambas entidades terapéuticas de rehabilitación de drogodependientes, cuyas Direcciones ejerció. Hombre amable, bonachón y como le gusta decir a los argentinos “un porteño piola”, quien no duda en hablar de la corrupción y en brindar nombres. Nos dice que el tema de la droga en su país se transforma por momentos en un verdadero holocausto contra los jóvenes argentinos. En varios momentos de esta entrevista repite la vieja frase del ex presidente radical argentino Hipólito Yrigoyen : “Les tengo más miedo a los de adentro que nos quieren vender, que a los de afuera que nos quieren comprar.” Además, es autor del libro “El Día D de Drogas”, publicado en la Argentina, una visión de su experiencia como comisario de la brigada de Toxicomanía y un relato acerca de la realidad de las drogas en la región. 

P -¿Cómo llega Ud. a fundar la brigada de toxicomanía? 

-A fines del sesenta y durante los setenta llamaba la atención a los mandos policiales el consumo de determinadas sustancias tóxicas. Dado los conocimientos que tenía yo sobre la calle y la delincuencia, un alto jerarca policial me dijo textualmente:”Métase bien hondo en el ambiente, aprenda más y vaya pensando en la creación de una división de toxicomanía”. 

Me ordenó que fuera buscando gente, un lugar y algunos medios. Claro, como de costumbre, siempre con un presupuesto muy bajo (sonrisas). Cuando informo que ya tenía la cosa más o menos encaminada, me dicen bien, lo publicamos en el boletín y arranca como jefe. En pocas palabras “chau” y buena suerte, así no más (sonríe nuevamente). Primero me dije en qué compromiso me metí, pero ya estaba en la mitad del río y no podía cambiar de caballo (sonríe). Y bueno, un poco “a la criolla”, como decimos ustedes y nosotros, fuimos formando la brigada. 

P. -¿Cuándo percibe usted los primeros indicios del uso de drogas en Buenos Aires? 
-Drogas hubo siempre. Pero fue durante la década del setenta cuando se comenzaron a percibir las primeras señales sociales de consumo en ciertos ambientes de la noche y el arte. Se empiezan a utilizar los términos “frula”, “joint”, “habilitar” y “procurar”, todos relacionados con el consumo y tráfico de sustancias tóxicas. La droga en ese momento era un fenómeno relacionado con determinados ambientes. Era muy poco conocida entre la gente. 

Inclusive, nuestra actividad era muy limitada, silenciosa, oculta. Claro que los narcos se las ingeniaban para introducirse en nuevos ambientes. Nosotros utilizábamos métodos como la infiltración y contactar a los llamados “confidentes”, quienes en muchos casos eran pagos. 

P. -Cuando se refiere a esos ambientes donde se consumía drogas, especifíqueme alguno en especial. 
-La noche, el mundo artístico, los cabarets. Yo diría que el consumo era de determinadas elites. Pero claro, tampoco era cuestión de dejarlo avanzar. 

P. -Disculpe. Tengo entendido que apresó a gente importante de lo que se conoce como la “farándula porteña”. 
-(Sonrisas). Si, algunos, como el cantor de tangos Alberto Morán, llamado Remo Recagno; a la bailarina Reina Reech, en realidad, llamada Reina Cristina José, al cómico Jorge Corona, al promotor teatral Juanito Belmonte y al músico Pappo. Todos ellos, grandes personas que no estaban vinculadas con el tráfico. Se demostró judicialmente que sólo eran consumidores. Con muchos de ellos nos quedó una amistad. También enfrenté a Guillermo Cóppola y a Alfredo Yabrán. Pero le quiero agregar que en la década del 70 cayeron farmacéuticos e industriales de ese rubro.Ahí surge el uso de las recetas de psicofármacos a nombre del enfermo. 

P. -¿Se buscaba alguna sustancia particular? 
-Sí, el mandrax pero luego ocupó ese lugar el hipnótico Rohypnol, algunos antigripales y por supuesto, las drogas más conocidas en ese momento, como la heroína y cocaína. 

Algunos ministros se mofaban de mí por la situación que yo les planteaba

P. -¿Tuvo apoyo en su lucha? 
-Mire, Tricánico, muy poco. Yo le diría que fueron esfuerzos de algunas personas con voluntad. Policías, médicos y familias que vivían con sus hijos estos dramas. El ex ministro del interior Antonio Trócolli, cuando yo le informaba de la situación me decía que yo era un tremendista, que desestabilizaba con esa forma mía de pensar. Me gustaría saber, hoy, si yo era alarmista, pesimista, etc. Muchos políticos se burlaron de mí por televisión y decían que no daba para tanto el tema. Los hombres que escuchan son los menos, y más cuando beben de la embriagante fuente del poder. A muchos se les agrandó la bandera y se les frunció la escarapela (sonrisas). Yo vi venirse al monstruo de la droga para estos lados, por las razones de mi experiencia en este trabajo, sabiendo que ésto agravaría nuestro cuadro de consumo ya que iban a tener aceptación. Las internaciones de consumidores de drogas en el Cenareso se triplicaban y decidí hacer público el fenómeno. El ex ministro del Interior Trócolli me pasó con la aplanadora por encima. “No embrome más. Somos un lugar de paso y no de consumo” era el continuo discurso machacón de este jerarca. 

Lamentablemente, no me equivoqué. En mi carrera me aparté bastante del discurso sociopolítico. Yo debía trabajar para blancos, negros, judíos, musulmanes, izquierda, derecha, etc. El problema está aquí y ahora. De acuerdo a cómo nos manejemos lo solucionaremos o no. La DEA me consultaba y hasta el día de hoy a veces lo hace, y muchas jerarquías argentinas me ignoraban y lo que es peor, algunas se reían. 

P. -Supongo que conoce la realidad del Brasil, la favelización de la sociedad donde el narcotraficante Marcola domina un imperio desde la cárcel ¿Puede suceder ésto en el Río de la Plata? 
-Marcola se define muy bien en la entrevista de prensa que se le hace cuando dice que él es una señal de estos tiempos, un síntoma de esta enfermedad. Me atrevería a decir que por ahora no hay condicionantes para ello pero ojo, no esperemos a que las haya. Miremos el síntoma y busquemos las medicaciones adecuadas. El poder de los traficantes es inconmensurable. No olvide que un cártel de Colombia ofreció pagar la deuda externa de ese país a cambio de su impunidad. Acá en la Argentina existen narco-holdings, empresas enteras donde unos trafican, otros lavan, otros compran a funcionarios corruptos, etc. Ahora estas empresas se odian. Por suerte (sonrisas) porque claro, compiten en los mercados. Menem le abrió la puerta a la viuda de Escobar. Gaviria, si traficó o lavó dinero no lo puedo afirmar pero ¿alguien controló su estadía? La droga pudrió mentes y rompió códigos. 

En Paraguay hay un banco cada 47 mil habitantes

P. -Lo interrumpo. ¿Es partidario de levantar el secreto bancario? 
-Por supuesto. Hay que hacerlo urgente, para ayer tendría que estar levantado. El lavado de dinero en estos países es muy fuerte y de la cordillera de los Andes al Río de la Plata no creo que se salve nadie. Le doy un ejemplo. En el Grupo de los 7 países más desarrollados del mundo hay un banco cada medio millar de personas. En Asunción del Paraguay hay un banco cada 47 mil habitantes, ¿no es extraño de qué viven estos bancos? Para hacer beneficencia no están, creo yo (sonrisas). En 1988, las Naciones Unidas recomendó grandes esfuerzos para combatir el lavado, por lo que resultaba totalmente ingenuo pensar que su país, el mío y otros iban a quedar al margen de este rentable negocio. 

P. -Más allá de la realidad social ¿hay otros factores que pueden estimular el consumo? 
-Ah. Yo creo que sí. La televisión por momentos es deformante de la realidad. Se apuesta mucho a la sociedad de consumo. Hay conjuntos de cumbia cuyos propios nombres creo que no le hacen bien a los pibes de las villas. “Los Pibes Chorros” con una canción “Sacamos los Fierros y todos Abajo”, “La Higuana Mari (con H intencional) “La pasta base Norteña”, “SupermerKados (de Mercka cocaína) “Jóvenes Pordioseros”. Son todos eslabones de la misma cadena. Claro, me pueden decir que en las letras de tango del 30 y 40 se hacía mención a las drogas y a los estimulantes. En 1941 Enrique Cadícamo compone un tango que al principio se llamó “Los dopados” pero ante presiones del gobierno se le cambió el título por “Los mareados”. Entonces no vivíamos la marginalidad fenomenal de estos días. 

Hay una tendencia general de echar la culpa a los habitantes de las Villas de todo el tema relacionado con violencia y drogas. Lamentablemente, la experiencia de policía me dice que la primera víctima de esta cadena es el vecino de ese lugar. Miles de hombres y mujeres aquí en Buenos Aires hacen filas para viajar y trabajar honradamente, para ir comprando ladrillos para el ranchito. Otra cosa es que el espacio de la Villa funcione como zona liberada a efectos de delinquir. Todo indica que a muchos chicos de las villas los han convencido de que no hay un mundo mejor. 

Algunos países que despenzalizaron el consumo de drogas generaron una gran inseguridad social 

P. -¿Entiende conveniente la despenalización del consumo y legalizar algunas drogas como la marihuana? 
-Nos están haciendo creer que la marihuana es más sana que el tabaco. Las dos son dañinas. El tabaco es hidrosoluble, vale decir que se disuelve con la transpiración y la marihuana es soluble, o sea que queda circulando por el cuerpo y queda pegada en las neuronas. Se cree que el hecho de portar cinco cigarrillos de marihuana es tomado como de uso personal y ésto es una mentira total porque perfectamente pueden comercializar esas cinco unidades. La policía hace el ridículo cuando detiene a alguien con sustancias pequeñas y los detenidos les dicen que es para consumo personal. La legalización de determinadas drogas en España solo generó inseguridad social y al poco tiempo volvieron a la penalización. 

P. -¿Tuvo durante su carrera alguna posibilidad de que alguien ofreciera coimas para parar su labor? 
-Empecemos a decir que “poderoso caballero es don dinero” y que lamentablemente la corrupción es muy grande y a todo nivel. En una oportunidad me visitó un prestigioso profesional y me dijo “En esta valija, jefe, hay un palo verde. Si para la mano, ésto es para usted”. Me dio tanto fastidio que le pegué una trompada. En forma inmediata me comuniqué con el juez federal. Quizás hubiera tenido que seguir el juego: aceptar la plata para luego procesarlo por cohecho pero bueno, mis impulsos fueron más grandes. Muchos de estos personajes están acostumbrados a desfilar por despachos de políticos, jueces y policías realizando esta labor y por supuesto, muchos aceptan la “donación”. Hay gobernantes que son cobardes, que no aceptan estas coimas pero se lavan las manos cuando conocen hechos de esta naturaleza. En más de una oportunidad he dicho que para los funcionarios públicos que cometan delito de cohecho la pena debe ser el triple de años que la fijada en el código penal. Como decía nuestro ex presidente don Hipólito Irigoyen “Les tengo más miedo a los de adentro que nos quieran vender que a los de afuera que nos quieran comprar”. 

P. -¿Qué opina del Plan Tolerancia Cero de Nueva York? 
-El alcalde de Nueva York Rudolph Guilani fue nombrado hasta caballero en Inglaterra por su plan. Yo a su plan lo llamaría “Prevención Diez”. Conste que su plan no está basado en otra cosa que en los reglamentos de falta que tenemos nosotros. Pero manejados por jueces de falta, como debe ser, y no manejados por la policía porque ésto de ser juez y parte se presta para cosas raras. Se castiga con 10 a 30 días de arresto los “cuasi delitos” o mini delitos, que son en realidad las faltas; se castiga el choque entre la conducta humana y una norma. Por ejemplo, el merodeo de gente con antecedentes por zonas bancarias, los ebrios agresivos y que insultan en la vía pública, los poseedores de ganzúas para abrir puertas, punguistas con antecedentes, ataques físicos, etc. Todas estas conductas se resuelven con la detención y con la participación del juez actuante. Me parece que no es nada inalcanzable hacerlo pero reitero, con voluntad política, con buenos jueces y con un entrenamiento policial adecuado a las circunstancias. 

P. -¿El problema del consumo y tráfico de drogas tienen realidades iguales en Argentina y Uruguay? 
-A mayor tamaño mayor problema, eso es indudable. Pero el problema está instalado en los dos países y de eso tenemos que ser conscientes. A mí me llama la atención el alto consumo de pasta base, aquí llamada “paco”, que tiene Uruguay, pero también sé que el tema es tratado con seriedad. A veces los argentinos miramos a Montevideo con ojos de una capital muy tranquila, pero evidentemente esa admirable tranquilidad no pudo escapar a esta verdadera pandemia que son las drogas. 

Nuestras fronteras son extensas y a veces no muy seguras, por lo cual el tráfico de armas y drogas se convierte en un verdadero dolor de cabeza para la Argentina. 

P. -¿Cuáles serían los pasos para ir saliendo del problema? 
-En primer lugar, con prevención, educación y represión legal. Ésto es muy claro: las tres van de la mano. Estos pasos deben acompañarse de fuertes políticas sociales, dado que las actuales no resultan suficientes. También dejarnos de parches improvisados que es muy común en algunos gobernantes. Devolver a los gendarmes y prefectos las funciones que le recortaron en nuestras fronteras, dado que somos objeto de fronteras fáciles para el tráfico de drogas y de armas. No debemos olvidar que mi país tiene fronteras “calientes” con países como Bolivia y Paraguay. A lo preocupante de este tema se le agrega la existencia de aeródromos clandestinos y a veces disimulados y camuflados, ubicados en las zonas desérticas del país Otro aspecto es la exigencia al efectivo policial en su labor. Yo, siendo jefe de Brigada les regalaba un termo a cada funcionario y los echaba de la cocina de la brigada y les decía salgan a la calle, tomen mate, no hay problema, pero me traen delincuentes. La formación policial de hoy no es la misma de la de mi época y sufre un cierto descalabro, a veces moral y a veces formativo. Hay buenos y malos funcionarios. Yo conocí el policía “sacador”, un funcionario experimentado en la obtención de información, que mantiene contacto con informantes. Otros realizan infiltraciones, etc. A veces la gente se asombra cuando se dice que la policía paga gente o es más benigna en las condenas por la colaboración del implicado y pregunto, ¿éso no se ve en las películas? No se puede pensar que es un invento de la policía nuestra. Ésa es parte de la labor. La obtención de información es vital. 

Desde el punto de vista legal las leyes tienen que ser más duras. Hay que hacer una reforma urgente del sistema carcelario, las cárceles se han transformado en universidades del delito donde un recluso sale peor de lo que entró. Los reclusos deben trabajar en las cárceles; no pueden estar ociosos. También tenemos que aprovechar los ámbitos que ya existen y que son naturalmente lugares de prevención, como por ejemplo, la escuela. La escuela es un gran mecanismo de inclusión. Quienes abandonan la escuela pierden toda esperanza ya que la escuela es el lugar donde los pibes pueden elaborar un proyecto de vida y empezar a formar su identidad. La deserción escolar no suele dar lugar al ingreso a un trabajo sino que lleva al joven a un terreno de exclusión social. En mi carrera me causaba un profundo dolor ver que una niña abandonaba sus estudios y pasaba a prostituirse. 

Y como final le diría que la carrera política debe dignificarse más. Hay cierto descreimiento en este sentido en nuestra sociedad. 

No es cierto que la dictadura militar argentina fuera más eficiente en la lucha contra las drogas 

P. -¿Piensa que la última dictadura militar argentina abordó el tema de las drogas mejor? 
-No, para nada. 

Los militares que suplieron a los políticos no nos condujeron por el mejor camino. La dictadura no permitió continuar con el esquema de trabajo trazado por la policía en el combate al tráfico de drogas. Las consecuencias de la dictadura fueron entre otras tantas que la gente terminó con un descreimiento brutal. Ésto echó por la borda las esperanzas de la gente más joven. Luego vino una especie de destape. No a la española, más suave, pero algo similar y muchas personas no supieron manejar esos momentos. Los quiebres institucionales en su país y el mío fueron nefastos. 

P. -¿Una reflexión final, Comisario? 
-Más aún (risas) por momentos siento que el tema drogas se transforma en una especie de holocausto contra los jóvenes de la sociedad argentina y por lógica, también uruguaya. 

A pesar de la negatividad gubernamental o de algunos jueces, empecinados en decir que la inseguridad no es más que en un estado exacerbado por los medios de comunicación, el problema existe y el tráfico de drogas también. No se puede banalizar y responsabilizar a la prensa de esta situación. Responsables de las soluciones somos todos. Mire, yo nací y viví toda la vida en este país y hablo a diario con la gente común, en la calle, los que salen a trabajar para mantener a sus familias. La gran mayoría está de acuerdo en cambiar las leyes para prevenir y combatir las acciones criminales de los traficantes. 

Todos los esfuerzos son bienvenidos: de ONG, prensa, cultura, ciencia, deporte, municipios, gobernaciones, legisladores y de hombres y mujeres comunes y corrientes. No lleguemos tarde, por favor. 

El tango, las cumbias villeras, la escritura y el consumo de drogas

El tango parece ser el producto cultural más auténtico del Río de la Plata. En él se funde el culto al coraje de los antiguos criollos con la nostalgia sensiblera de los nuevos inmigrantes. Pero el tango no es meramente un género musical. Como producto espontáneo de una cultura marginal y marginada resulta plausible tomarlo como un indicador de toda una forma de vida, de una constelación de valores y pautas sociales. Pero el tango no siempre representó las mismas pautas sociales. Si bien su origen es marginal no toda su trayectoria lo es. El tango que expresa marginalidad hay que buscarlo antes de la década de 1930. Tal como lo mencionó el comisario argentino Luis Weckersser, una de las letras más importantes de Cadícamo (1941) fue “Los Dopados”, a la que el gobierno de la época obligó a llamarla “Los mareados”. 

En “Acquafuerte” (1931), un famoso tango de protesta, prohibido durante la década del 30, el autor presenta a un personaje harto de la vida nocturna y cabaretera:”las pobres milongas dopadas de besos”. 

En esta estrofa el efecto de la droga (estar dopado) se asocia a un abandono. 

El tango de Manuel Romero, “Taita del arrabal” (1922), cuenta la historia de un hombre que del suburbio asciende vertiginosamente a la vida nocturna y farandulera. Temido por los hombres y buscado por las mujeres, el protagonista se afrancesa, viste de corbata, se hunde en el vicio y, finalmente, humillado, cae tan rápidamente como ascendió. En “Micifuz”, de Enrique Maroni, y en “Noches de Colón” la droga ocupa el mismo papel: “El changador de la esquina dopado con cocaína”. 

“Media Luz” de Carlos Lenzi (1925) describe un prostíbulo elegante, de alta categoría, donde se consume “coco”, expresión del argot para aludir a la cocaína. 

En estas letras de tango el consumo de drogas está vinculado al poder adquisitivo, ascenso social, a la vida liviana y despreocupada. Pero curiosamente a partir de 1940, época de oro del tango, la alusión a las drogas prácticamente desaparece.Otro tango famoso es “Tiempos Viejos” (1926) también de Manuel Romero. Una de sus estrofas dice: “Te acordás hermano que tiempos aquellos. Eran otros hombres, más hombres los nuestros. No se conocían cocó ni morfina. Los muchachos de antes no usaban gomina”. 

Hoy las letras de algunas cumbias villeras no hablan del apogeo del ser humano o de su poder adquisitivo. Por el contrario, sus letras están totalmente relacionadas con la marginalización y en algunos casos con la violencia que se desprende de la misma. Los personajes son otros pero los modelos reflejan el consumo de sustancias tóxicas en distintas épocas de nuestra sociedad. 

Es de resaltar que la mayoría de las letras que hacen alusión a las drogas y a la violencia casi todas provienen de la Argentina. Las letras y conjuntos de cumbia villeros más notorios fueron mencionados en el reportaje al comisario argentino Luis Weckersser. 

A diferencia de los relatos de consumidores de otras drogas, no se encuentra en los consumidores de pasta base referencias a películas de culto, semblanzas a ídolos de referencia, salvo en la cumbia villera. Pero también en la literatura han aparecido libros o escritos sobre el uso de sustancias psicoactivas. El famoso poema “Kubla Khan” del poeta inglés Coleridge, es la transcripción de unos de sus sueños provocados por el opio. Charles Baudelaire consumió hachis y opio para favorecer la inspiración creativa. Diego Rivera, el pintor mexicano más famoso del siglo XX, era un conocido fumador de marihuana. 

En la tercera escena del acto de Macbeth, de Shakespeare, se desarrolla el diálogo entre Macduff y un lacayo del castillo: 

“Macduff- ¿Y cuáles son las tres cosas que provoca el alcohol? 

Lacayo- ¡Por Dios, señor!: la nariz roja, el sueño y la orina. La concupiscencia, señor. la provoca y la desprovoca. Provoca el deseo, pero se lleva la hazaña.” 

Represión e incautación 
Cada tres procesados por delitos de drogas, en 2009, uno es mujer


En lo que va de este año 2009 se incautaron 600.000 dosis de pasta base, lo que significó que ésta no llegara a los consumidores. Esta cifra equivale a unos 130 kilos de pasta base. Entre finales del 2008 y parte de este año se detectaron y cerraron 300 bocas de distribución de drogas. Estas incautaciones superan a las del año 2008, donde fueron secuestrados 115 kilos de pasta base. En Uruguay, a través de la acción policial cayeron redes de Brasil y Europa. En los primeros 6 meses de este año 2009 fueron procesados por delitos relacionados con drogas 179 hombres y 84 mujeres. El número de procesados mensuales viene incrementándose desde el año 2003. Ésto no solo se explica por el aumento de los procedimientos, sino también a una mayor eficacia en la relación detenidos-procesados. En el año 2003, 2 de cada 10 detenidos eran procesados. Para el 2007 se incrementó a 4 de cada 10. Se señala asimismo que entre el 2003 y 2009 hubo 10.977 detenidos y los encarcelados fueron 2.837, algo menos del 30% de los detenidos por la policía. El año con mayor número de detenidos fue el 2008 con 2.348, seguido por el 2007 con 2.177. Otro cambio que se viene registrando es el incremento, en los años 2007, 2008 y 2009, del porcentaje de mujeres procesadas en relación a los hombres. Cada tres procesados por delitos de drogas, en este año 2009, uno es mujer. Muchos de los procesados lo fueron por delitos conexos, como financiación de operaciones y otras actividades financieras ilegales. De acuerdo a datos brindados por el Pro-Secretario de la Presidencia de la República, Lic. Jorge Vázquez, en los primeros seis meses del año 2009 se realizaron 210 procedimientos antidrogas (más de uno por día). La Jefatura de Policía de Montevideo realizó 77 operativos y 31 fueron protagonizados por la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas (DGRTID). En el año 2008 se realizaron 895 procedimientos. Asimismo, en los primeros seis meses del año 2009 se incautaron también 88 kilos de cocaína. Gran parte de esa cantidad tenía como destino otros mercados del extranjero. En sólo ocho operativos realizados en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, distintas personas fueron detenidas con 22 kilos de cocaína cuyo destino era el mercado europeo. Con respecto a la marihuana y en el mismo lapso fueron incautados 176,2 Kilos, una cantidad bastante menor, si se tiene en cuenta que en el 2007 la policía confiscó 2.000 kilos de la misma, y más de 1.000 en el 2008.Pero no es todo oro lo que reluce: “No alcanza conque un vecino apunte con el dedo diciendo que allí se venden drogas. No alcanza para que el juez dé una orden de allanamiento en un Estado de Derecho”, expresó el Lic. Milton Romani. 

Los vendedores de drogas también planifican estrategias para eludir el control policial. La mayoría de ellas tienden a lograr que cuando se producen los allanamientos, la policía no pueda incautar la droga. Por regla general, el grueso de la pasta base generalmente está afuera de la casa donde se comercializa. Trabajan con pequeñas cantidades, como 10 ó 15 dosis, lo que les permite declarar que es para consumo propio. Asimismo, estos vendedores instalan rejas, porteros eléctricos y hasta perros, lo que hace demorar la acción policial. A todo lo dicho se debe agregar la creciente modalidad del empleo de menores para llevar la droga a domicilio. Éstos llevan pocas dosis y si son detenidos declaran que es para su consumo. Esta dificultad para los investigadores se acrecienta por el actual Código de la Niñez y Adolescencia que acota el interrogatorio policial a dos horas, antes de que deban pasar al detenido a la órbita del juez de menores. Una pregunta que nos hacemos los uruguayos a diario es el porqué en la lucha contra el narcotráfico no se le da más intervención a las Fuerzas Armadas. Una fuente castrense manifestó que “la Prefectura Nacional Naval también está incluida en la lucha contra el narcotráfico, pero se establece claramente que las potestades de este tema son competencia directa del Ministerio del Interior. Yo no creo que resulte muy bueno incluir al Ejército en esta lucha. Se mueve mucho dinero y corremos el riesgo de que los efectivos de esta fuerza queden rehenes de pagos por parte de los traficantes”, aseveró el mencionado jerarca militar que pidió expresamente mantener su anonimato. También el Puerto de Montevideo aún no ha logrado como en otras partes del mundo incautar el 50% de la droga que ingresa al país. 

Principales operaciones policiales de los dos últimos años 

OPERACIÓN SURUBÍ 

Esta operación fue realizada en la madrugada del domingo 28 de setiembre del 2006, cuando policías de la brigada antidrogas y la Dirección de Investigaciones de la Jefatura de Policía de Flores, detuvieron dos vehículos en la ruta 3, donde se encontró en uno de los autos tizas de pasta base. La operación continuó en las ciudades de Montevideo, Salto y Paysandú y arrojó como saldo ocho detenidos, seis procesados con prisión, 14 kilos de pasta base, tres armas largas, ocho automóviles, ocho motocicletas y 15.000 dólares. La droga provenía de Paraguay y fue introducida en nuestro país por vía terrestre a través del departamento de Salto. 

CHIMED 

Se realizó el 9 de setiembre del 2006, con droga ingresada por el departamento de Paysandú. Se incautaron un total de 304 kilos, 824 gramos de cocaína en polvo y 39 kilos de cocaína impregnada en cartones, siendo detenidas 11 personas, 5 de ellas procesadas con prisión. Se confiscaron 11 vehículos, 7 armas y fueron inmovilizadas 50 cuentas bancarias, por 356.905 pesos uruguayos, 2.087.975.08 dólares y 52.100.89 euros. 

NARANJA MECÁNICA 

Fue efectuada el 25 de setiembre del 2006 con droga ingresada por el litoral. Se confiscaron 30 kilos de marihuana y 80 kilos de cocaína. Fueron detenidas 11 personas, 5 de las cuales fueron procesadas con prisión. 

OPERACIÓN SUPERMERCADO 

El procedimiento se efectuó el 20 de abril del 2007, confiscándose droga que ingresaba por el Departamento de Río Negro. Fueron detenidas 17 personas de las cuales resultaron 15 procesadas con prisión. Se incautaron 29 kilos de pasta base, 9.000 pesos uruguayos, 490 pesos argentinos, 5.819 dólares, y 25 euros. Se embargaron 6 vehículos y 4 inmuebles. 

PÁJAROS PINTADOS 

Se realizó el 22 de agosto del 2008, con droga ingresada vía aérea por el departamento de Soriano. Fueron detenidas 11 personas, de las cuales 10 fueron procesadas con prisión y se incautaron 142 kilos de cocaína, 3.675.00 pesos uruguayos, 10.224 dólares, una avioneta y una camioneta. 

OPERACIÓN PUNTA DEL ESTE (DESARTICULACIÓN DE UN CARTEL URUGUAYO-BOLIVIANO) 

El 8 de abril de 2008 se incautó droga ingresada por vía aérea por el departamento de Paysandú. En este operativo fueron detenidas 13 personas de las cuales 7 fueron procesadas con prisión, confiscándose la cantidad de 80 kilos de cocaína, 2.200 pesos uruguayos, 2.261 dólares, más una avioneta y dos camionetas. Este operativo permitió la desarticulación de un cartel uruguayo-boliviano que pretendía emular a colombianos y mexicanos, suministrando drogas con destino a Europa. Los pilotos de la avioneta confiscada eran de nacionalidad boliviana. 

ARCA 

El 22 de abril del 2007 se incautaron 317 ladrillos de marihuana que ingresaba a través de un camión en el departamento de Salto. El operativo continuó en la ciudad del Sauce (Canelones) donde se confiscaron 6 kilos de pasta base y 37 kilos de cocaína. Fueron procesadas 10 personas con prisión. 

CANCERBERO 

Se efectuó el 24 de mayo del 2008 y se incautó 319.265 gramos de cocaína. Fueron detenidas 21 personas de las cuales 11 fueron procesadas. La droga era enviada desde España a través del puerto de Montevideo en contenedores de pescado. 

CANCERBERO II 

En esa oportunidad se detuvo a un ciudadano venezolano, dos españoles y 15 uruguayos, entre ellos, dos mujeres. Se incautaron 125 kilos de cocaína, 10 vehículos, y 247.000 euros. Entre los procesados se encuentra un dirigente de un equipo de fútbol, vinculado a la transferencia de jugadores. Esta droga provenía de la Argentina, aunque su lugar de procedencia es Bolivia. La misma ingresaba al país a través de las fronteras de Salto y Paysandú en vehículos especialmente acondicionados para ello. Asimismo, se realizaron operativos en un depósito cercano al Mercado Modelo y una casa de la ciudad de la costa. En esta fase de la operación se trabajó en forma coordinada con la policía española. 

PIEDRA REDONDA 

El 23 de octubre del 2008, una operación conjunta de las policías de Uruguay, Brasil y con el apoyo de la DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos) permitió la captura de cinco integrantes de una organización que vendía drogas sintéticas a través de Internet. Cuatro de los detenidos fueron capturados en Porto Alegre y el último en Montevideo. Los investigadores identificaron a una persona de 30 años, residente en Porto Alegre y que pese a poseer una profesión liberal, era uno de los principales clientes de un banco ilegal que enviaba dinero al exterior. Los agentes de la DEA descubrieron que en Estados Unidos esta persona tenía sus socios, quienes eran propietarios de varias mansiones en el Estado de Florida y automóviles de última tecnología. 

Lavado de activos: desde el fútbol a las iglesias

OPERACIÓN FARO DE LA COLINA 

Por el Uruguay pueden llegar a transitar anualmente cientos de millones de dólares en billetes o metales preciosos que no siempre son detectados por las autoridades, a pesar de los nuevos controles existentes en el Uruguay. En América del Sur el lavado de activos es una práctica más que corriente pero este dinero lavado por lo general termina en bancos estadounidenses. A partir de los atentados a las Torres Gemelas, el 11 de setiembre del 2001, Estados Unidos congeló e investigó todas las cuentas que a juicio de sus autoridades podrían resultar sospechosas. De cualquier manera y pese a la rigurosidad de las medidas de vigilancia, los capitales de origen dudoso se siguen reciclando en la plaza financiera estadounidense. En el año 2004, la operación Faro de la Colina fue la mayor investigación realizada hasta el momento en la triple frontera (Paraguay, Brasil, Argentina). Se trató de una acción en conjunto de jueces y policías brasileros sobre el banco Banestado, que también lavaba dinero a través del Beacon Hill de Estados Unidos. En las actas de la comisión parlamentaria que investigaba este procedimiento, se acusó a ciudadanos paraguayos, brasileros, argentinos y uruguayos. Entre los nombres de los uruguayos manejados por esa comisión se encuentran Juan, Jorge y José Peirano Basso, Ricardo Sánchez y Raúl Zoboli. 

Esta operación fue la que permitió detener a “el comendatore” Joao Arcanjo Ribeiro cuya extradición se tramitó en Uruguay y por la que cayó preso en Brasil el uruguayo Luis Alberto Dondo González. Esta operación, realizada por la Policía Federal Brasilera, determinó la detención de 200 personas vinculadas a una operación de lavado de dinero por más de 30 millones de dólares. 

En lo que va del año 2009, el Banco Central del Uruguay solicitó a todos los bancos 167 informes sobre la presunta vinculación de clientes con el lavado de dinero o financiamiento de terrorismo. Los informes solicitados se basan en precisión sobre giros, montos trabajados y periodicidad de las operaciones financieras. Para el Banco Central del Uruguay, “los lavadores de dinero” cuentan con calificada formación en diversos rubros, para facilitar el blanqueo de dinero. El 30 de agosto del año 2006, la fiscal penal, Dra. Olga Caravallo, experta en fiscalización de lavado de dinero dijo en una conferencia brindada en el Hotel Columbia denominada “Uruguay destino seguro” y que contó con la participación de 8 países, que “esta actividad debe rastrearse en el “ámbito del fútbol” o en la iglesias del tipo “Pare de Sufrir”. 

Durante su exposición dijo: “El lavado de dinero es altamente dañino para el Uruguay porque distorsiona el mercado quitando oportunidades, pues su meta no es comprar sino lavar dinero. Los lugares donde se lava cambian constantemente. 

Mientras Uruguay avanza en patineta los delincuentes van en avión. Los bancos en general llegan hasta el límite para proteger la confidencialidad del cliente que es un gran capital pero tarde o temprano deben optar entre informar al Banco Central o su cartera de clientes. Mi experiencia dice que los bancos cuidan su cartera de clientes y en el tema de la vigilancia del lavado de dinero, las instituciones financieras quedan atrapadas por el deber de la confidencialidad. En Punta del Este se construyen edificios cuyos apartamentos valen un millón de dólares y se venden, mientras que los hoteles están vacíos. El lavado de dinero que se mueve es varias veces superior a la deuda externa uruguaya. Es pernicioso porque cuando compra distorsiona el mercado, no le importa tener que pagar sobreprecio-lo que deja fuera de la competencia a los que tienen dinero limpio-con tal de entrar en el circuito lícito y así blanquear el dinero de la droga”expresó la fiscal experta en el tema. 

Asimismo aseveró que el poder político ha tomado conciencia del poder y peligro de esta situación pero ¿tiene la intención de frenarlo? Hay un sistema privado de vigilancia de ilícitos, el Edmont, que compone la red de Unidades de Intermediación Financiera, las que colaboran activamente con INTERPOL para la represión de estos delitos. No hay reportes de operaciones sospechosas en tal número que permitan decir que el sistema es efectivo. En este momento, del fútbol aparentemente sabemos todo. Dónde está el jugador, cuánto gana, cuánto costó el pase y cuánto las comisiones, pero aun así los jugadores transferidos en cifras millonarias, tipo 70 mil dólares, van a residir a villas en el lago Di Commo (Italia) pero no juegan ni un sólo partido. 

Bajar el nivel de protección bancaria 

Como operaciones de “pitufeo” la fiscal denominó a los movimientos de dinero ilícito pero de poca monta. “Estas operaciones son realizadas por numerosas personas de origen asiático y que lavan dinero de manera lenta, en pequeñas cantidades comprando artículos inofensivos. El poder corruptor del dinero a lavar a veces es “incontenible”. 

Tampoco descarto que sistemas religiosos como los “Pare de Sufrir” sean lugares aptos para este tipo de operaciones de lavado de dinero. 

Los fiscales ejercen una función de autoridad “relegada” y que habría que ir pensando en un sistema distinto al actual. Ésto es, un sistema “acusatorio puro”. El sistema judicial uruguayo posee una serie de carencias que no le permiten reprimir con eficiencia estos delitos. 

Si Uruguay quiere combatir efectivamente el lavado de dinero debe ir pensando en bajar el nivel de protección bancaria” finalizó la fiscal especialista en lavado de activos, Dra. Olga Caravallo. 

La lucha frontal contra las drogas en Uruguay 

La Junta Nacional de Drogas

La Junta Nacional de Drogas fue creada por Decreto del Poder Ejecutivo Nº463-988 de fecha 13 de julio de 1988, con el objetivo de encarar una lucha eficaz contra el narcotráfico y el uso abusivo de drogas. Está integrada por los siguientes Miembros Permanentes: los subsecretarios de los Ministerios del Interior, Relaciones Exteriores, Defensa Nacional, Educación y Cultura, Trabajo y Seguridad Social, Salud Pública, el Prosecretario de la Presidencia de la República, quien la presidirá y el Secretario Nacional de Drogas, quien los convocará y coordinará sus actividades. Integran también esta Junta y en las oportunidades que se les requiera, los representantes de: Banco Central del Uruguay, Dirección de Cooperación Jurídica Internacional y Justicia, Dirección Nacional de Aduanas, Dirección General Impositiva, Administración Nacional de Puertos, Intendencias Municipales. Administración Nacional de Educación Pública, Instituto Nacional del Menor, Banco de Previsión Social, Universidades, entidades educativas y de prevención y las especializadas en el tratamiento y atención de adictos”. 

Por el mismo acto se creó la Secretaría Nacional de Drogas con el fin de encarar una eficaz lucha contra el uso abusivo de drogas y el narcotráfico. 

Dicha Junta posee 4 comités asesores: el Comité de Seguridad, el Comité de Educación Preventiva, el Comité de Asistencia y Rehabilitación y el Comité Asesor en materia de Precursores, Productos Químicos y Análisis de Drogas de abuso. 

Prosecretario de la Presidencia de la República Lic. Jorge Vázquez (Presidente de la Junta Nacional de Drogas) 

“Trabajamos en tres áreas estratégicas: lucha contra el narcotráfico, atención de los adictos y lucha contra el lavado de dinero”. 

En el piso 7 del Edificio Libertad y a escasos metros del despacho presidencial, se ubica la Pro-Secretaría de la Presidencia de la República, ocupada en este tiempo (2005-2009) por el Lic. Jorge Vázquez, hermano del presidente Tabaré Vázquez. Estuvimos por espacio de tres horas conversando sobre la realidad de las drogas en el Uruguay. Jorge Vázquez tiene 4 hijos y un nieto, Facundo. Gabriel y Dayana son hijos de su primer matrimonio y Gonzalo y Ana Laura de su actual esposa, la también Lic. en Enfermería Manón Guerrero. Hombre muy amable, y altamente preocupado por la realidad de las drogas, pero muy firme en sus convicciones políticas en cuanto a esta temática, demuestra un alto grado de comprensión. En un momento de esta entrevista su barba entrecanosa fue visitada con alguna lágrima cuando recordó que un oficial de la Brigada de Narcóticos le dijo: “Hoy trabajamos fuerte. Procesamos a cuatro traficantes y dejamos como a cinco gurises sin padres”. Reflexionó en voz alta “No creo que el Inau sea la solución de este tema”. Me pidió disculpas por su gesto y seguimos con el reportaje. Ese gesto a mí también me emocionó. A la vez quedé asombrado de que un hombre que se enfrenta a la última calaña de esta sociedad, como los traficantes, no pierda su sensibilidad. 

No faltaron las bromas sobre fútbol. Como se sabe es hincha de Progreso, como su hermano y ex jugador de basketball de club Verdirrojo de la zona del Cerro, aunque me confiesa mediante una sonrisa cómplice que su pasaje por el mismo no fue de destaque. (Bueno. Altura no le faltaba al hombre). Se pregunta entre broma y broma a quien salió tan fanático de Peñarol su hijo Gonzalo. “A mí me gusta el fútbol pero fanático para nada” afirma con gesto de asombro. Me permito recordarle que su esposa, Manón Guerrero (por quien tengo un gran aprecio) y trabajando juntos un domingo ella y yo, en un festival de coros de Adultos Mayores de la Intendencia Municipal de Montevideo, ante el asombro del Coordinador de la Secretaría Para el Adulto Mayor, (otro gran amigo, Elías Yafalián), no paramos de festejar los goles que Peñarol había hecho en un clásico en el año 2006, ya que hacía varios partidos que no ganábamos (los manyas). Él se ríe. 

Siempre ejerció como Licenciado en Enfermería, habiendo sido director de la División Enfermería del Hospital de Clínicas. También ocupó un cargo gerencial en el ex Hospital Larguero. 

Casi ningún tema estuvo ausente en nuestra entrevista: la cruda y difícil realidad carcelaria, (la mayoría de los reclusos están por tráfico de drogas) la violencia, el lavado de activos, las bocas de pasta base, la exclusión y la inclusión social. Me afirma con asombro, el cambio vertiginoso de los tiempos, aludiendo a que cuando éramos niños queríamos ser médico, policía, jugador de fútbol etc., y hoy algunos afirman querer ser traficantes de drogas. Asimismo, apuesta fuerte a que el denominado proceso de “favelización” no llegue a nuestro país. Afirma que éste no es un momento propicio para legalizar ninguna droga, y que los países que lo han hecho hoy aconsejan no hacerlo. 

P. -¿Cómo se encaró el tema del tráfico de drogas a partir del año 2005? 
-En primer lugar conformamos un equipo de trabajo entre la Junta Nacional de Drogas y la Secretaría Nacional de Drogas. Pero no quisimos quedarnos con el análisis superficial que se hace muchas veces de drogas, pobreza, drogas y delincuencia, o que la gente consume drogas para pasarla bien. Para nosotros había causas más profundas. La droga es tan vieja como la Historia y tiene distintas manifestaciones sociales. En Uruguay y en la región se manifiesta de una manera particular. Como punto de partida de determinadas condiciones sociales, arribamos a una serie de conclusiones: la primera es que las drogas aparecen como parte del deterioro social. Yo diría que el primer año fue básicamente ordenar pautas y estudiar el tema con todos los actores involucrados, desde la enseñanza, la salud, el MIDES, INAU, Policía, Prefectura Naval, Policía Aérea, redes sociales, etc. 

P. -¿Ésto fue así históricamente? 
-Por lo menos en esta realidad uruguaya. Empezamos a mantener contactos con otros países y nos decían... pero ustedes no tienen un problema tan importante. Entonces le preguntábamos ¿Y ustedes. cómo empezaron? Y empezamos con un problema que no era tan importante y cuando quisimos acordar el tema se nos fue de las manos. Y tenemos el claro ejemplo del fenómeno de la favelización de las drogas en el Brasil. 

P. -¿Uruguay puede llegar a favelizarse, por decirlo de alguna manera? 
-Y podría llegar. Todo depende de las acciones que nosotros hagamos. Cada país tiene una realidad diferente. Nosotros trabajamos todo este tiempo consultando a técnicos de España, de la región, viajando a foros y capacitando a la gente de la Junta Nacional de Drogas. Por ejemplo, integramos la Comisión Mundial de Estupefacientes, con 51 países más. Ingresamos a propuesta de los países latinoamericanos por lo bien que habíamos trabajado. 


P. -Pobreza y drogas dan la impresión de dos caminos que se juntan. ¿No? 
-Si, claro que se cruzan. Le cito un ejemplo. Nosotros hicimos estudios que nos indican que el consumo de cocaína es uno de los principales, sin embargo, es la droga que menos ruido hace. Es como el consumo de marihuana. El consumo de cocaína por lo general se asocia a determinada clase social con poder adquisitivo. A veces es de consumo social, otras veces esporádico, y no se le asocia a ningún episodio de violencia. En cambio la pasta base de cocaína sí está vinculada a los sectores de mayor 
pobreza y a la violencia. 

El clima no es un impedimento para el cultivo de drogas en el Uruguay 

P. -¿Existen mafias operando en el Uruguay relacionadas con este tema? 

-Claro que sí, internacionales y nacionales. Hemos detectado y a la vez desbaratado redes integradas por ciudadanos colombianos, mejicanos, bolivianos y nigerianos. 
Hubo operativos muy exitosos que determinaron la captura de traficantes en el exterior como en el caso de la Operación Cancerbero. 

Pero no sólo apuntamos al gran tráfico. Hay personas que venden dos tizas, para hacer la diaria. Les aviso que dejen la idea porque acá no hay piedad en este tema. 

Se me puede preguntar: Y a usted. ¿No le da lástima una abuela que vende droga y va a parar a la cárcel, o la señora, que vendía tortafritas y drogas en la puerta de la escuela? y tú sabés que esto es real, no invento mío, pero si no la meto en “cana” va a seguir vendiendo y por ende dañando gente. No, de ninguna manera. Con esto estamos dando señales muy fuertes hacia el tráfico de drogas. Pegamos arriba, en el medio y abajo. 

En el extranjero nos dicen: Uruguay no es un país de cultivo de drogas por su clima. Ésto de que el clima no es apropiado para el cultivo de sustancias no es cierto. De hecho, hemos incautado miniproducciones de cultivos. Las estructuras del narcotráfico pasan por distintos fusibles. Nadie asume el 100% del tráfico. Cuando pasa de mano en mano, ahí empiezan los niveles de corrupción. 

P. -Hablaste de corrupción ¿es indudable que en el Uruguay existe? 
-Y... debe haber. No nos vamos a salvar de la misma. Ahora los casos que fueron descubiertos fueron todos a la Justicia. Aquí en Uruguay no sólo hemos incautado drogas, hemos decomisado bienes por varios millones de dólares y hay gente muy importante en sus ámbitos de labor que está presa. Gente del sector financiero. Reitero: damos señales fuertes en este tema. Si los descubrimos, la “quedan”. 

P. -Mucho se habla de las pistas de aterrizaje clandestinas ¿Cómo evalúan ese tema? 
-Existen varias pistas de aterrizaje. Ahora las tenemos casi todas relevadas. Para esto incorporamos dos radares y apoyo logístico. Las reglas de juego están cambiando y vamos a ser más eficientes. 

P. -¿El marco jurídico existente ayuda en esta labor? 
-Cuando empezamos, no podíamos decir que todo lo que había era malo. Lo que había era bueno para empezar pero no alcanzaba. Pero bueno, trabajamos primero con lo que teníamos y luego veríamos. 

Se crearon dos juzgados de crimen organizado y dos fiscalías de lo mismo. 

Ésto centralizó los temas de crimen de organizado en dos juzgados y no desparramados por todo el país. La lucha contra el narcotráfico requiere mucha especialización. Un juez penal no puede atender todo: homicidios, rapiñas y narcotráfico. Esto permite que los magistrados se encarguen sólo de este tema. 

Las cárceles se nos poblaron de traficantes y eso es peligroso 

P. -Cabe una reflexión. Me dices que hay muchos operativos exitosos. Eso determinó más gente procesada por tráfico de drogas. ¿Esto cambia la realidad carcelaria? 
-Sí, es un problema. Los traficantes hoy también están en las mismas condiciones de hacinamiento que los otros. Habría que pensar en otro lugar o penas alternativas. Hay que descongestionar las cárceles. Claro, cuando hablamos de personas con dinero, éstas pueden comprar desde pistas de aterrizajes en el interior del país, autos y personas. Es un riesgo para las personas que tienen a su cargo la custodia de estos lugares pero tenemos que asumirlo como tal. Los grandes narcotraficantes cuentan con vínculos a nivel internacional y por supuesto, tienen un poder de corromper muy grande. Ojo con este tema. 

P. -¿Delitos como la trata de blanca y narcotráfico caminan juntos? 
-A veces si y a veces no. En alguna oportunidad se comenzó con una investigación por tráfico de drogas y derivó en el tráfico de personas. En el 2008 nos pasó ésto. Empezamos investigando tráfico de drogas y se desbarató una red de trata de blancas. 

P. -Mucho se habla de marginalidad, violencia, drogas. ¿Existen sectores de jóvenes irrecuperables? 
-Yo no hablo de irrecuperables. Nadie debe quedar fuera del sistema. Claro que tenemos serias dificultades pero las dificultades son el punto de partida de una desustructuración social desde hace muchos años. Con frecuencia vamos a escuchar decir “En mis tiempos no pasaban estas cosas”. Aunque drogas hubo siempre, antes las familias eran más continentes; los barrios eran familias ampliadas; las personas de extractos más humildes estudiaban y los que no, trabajaban. Hoy cuando recorro los barrios tengo la triste impresión de que esa gurisada no va a estudiar. No nos dejemos deslumbrar por las soluciones fáciles. El mundo cambió, la sociedad cambió y el Uruguay cambió. 

En esta etapa no resulta adecuado legalizar ninguna droga 

P. -Hoy en nuestra sociedad está instaurado el debate sobre la despenalización y liberación de determinadas drogas ¿Qué opinión te merece ésto? 
-No, en esta etapa yo no me atrevería a legalizar nada y te voy a decir porqué. Porque no es cierto que si legalizás la marihuana la gente va a dejar de consumir otras drogas para consumir marihuana. La mayoría de los casos que tenemos registrados en el país son de policonsumo de drogas. El decir que los países que liberaron algunas drogas solucionaron este problema no resulta cierto. Yo hace poco tuve una reunión en Viena de Naciones Unidas y justamente esos países que liberaron determinadas sustancias salen al decirle al mundo que no sigan el mismo camino. Ellos lograron controlar el uso de jeringas y han renado enfermedades de transmisión sexual. Reitero que porque se legalice la marihuana las personas no van a consumir sólo ésta y dejar las otras. 

P. -¿De futuro? 
-Seguir por este camino, que nos ha dado buenos resultados. Priorizar la estrategia como hasta ahora en tres áreas. Una, la lucha contra el narcotráfico; dos, la atención de personas adictas y tres, la lucha contra el lavado de dinero. 

En cuanto a la atención debemos decir que se abrió el Portal Amarillo y otro parecido llamado “El Jagüel” en el departamento de Maldonado. Se está a punto de inaugurar otro centro de atención con apoyo del exterior en el departamento de Artigas, en colaboración con esa comuna. Es más, es un proyecto de la misma. También están las líneas de atención telefónica las 24 horas del día. 

En cuanto a la lucha contra el narcotráfico, las cifras de incautación no son menores. Debemos tecnificar aún más a la policía y a los organismos vinculados a la temática. La policía sabe que puede actuar con la tranquilidad de que puede detener a cualquier persona. Nadie va a levantar un teléfono para pedir soltarla, y si se hace, queremos que la policía nos diga quién hizo la llamada. Hemos cerrado muchas bocas de distribución. Claro que nos falta aún más, pero de este camino no debemos apartarnos. En cuanto al lavado de activos, es pegarle al narcotráfico en su economía, la que le permite subsistir y corromper. Hay que pegarle al blanqueo de dinero. El producido de los bienes incautados es derivado a los organismos encargados de la lucha contra el narcotráfico. Seguir trabajando con las otras policías de la región, seguir aceptando la colaboración internacional y aprender de ésta. Hemos armado esta Junta de tal forma que el gobierno que venga va a tener que seguir transitando por la misma ruta. 

Santiago Tricánico

Drogas - Todos se preocupan y pocos se ocupan
© Rumbo Editorial
ISBN: 978-9974-8216-5-1 
Montevideo - Uruguay

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