Alarma de videojuego
Doris Summer

Las sirenas recorren la misma calle, otra.

No te engañes: no llueve polvo en las esquinas.

 

Todo es posible. Hundirán tus aullidos

En una rueda de triángulos sobre un mantel de acero.

 

La sirena. Otra vez la sirena, mientras

Se diluye lápiz labial en vino blanco.

 

Cárceles, museos, bibliotecas y hospitales.

La sirena y nosotros habitantes de otra Pesadilla.

Doris Summer

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