Y sólo tengo piel

Pueblo mis sueños
y el mundo.

Rey era y he perdido
mi corona de cenizas.

Mis pájaros volaron
obsesionados por sus nidos,
surcaron las orillas de la muerte,
no volvieron jamás.

Todo el amor,
su fruto oscuro
lo tejí como a sombra.

Decapitado fruto, 
cruel limosna
que le di a los mendigos
fantasmales.

Pueblo mis sueños
y el mundo.

Y sólo tengo piel,
martirizada altura
que alguien cuelga
del aire.

Ricardo Prieto
Juegos para no morir
Ediciones Libros del Mirador, Montevideo, 1989

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