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Todo será tuyo.
Desde el temor
a la noche insegura
sobre la ciudad despierta
hasta el imprevisible avión
en el que vuelas.
Desde el matador
que por la espalda
se te acerca
hasta tu mirada intensa
que sólo encuentra
objetos.
Todo será tuyo.
Hasta las puertas
que no abrirás
por tener miedo.
Será tuyo
tu caminar furtivo
tratando
de no ser descubierto
y sobre todo será tuyo
tu mayor temor:
correr la tela
espesa
con que has cubierto
tus espejos.
***
El final se sabrá después.
Cuando viene la primavera
y la esperada rama
no reverdece.
Cuando todo se arma
y crece
y se oyen diálogos
y respuestas
y milagros.
Cuando el añorado
futuro
baila frente
a nosotros
tocable
y de súbito
la recordada canción
la fijeza de la rama seca.
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