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Windsor Torrico Carvajal, “Educador popular", 
nacido en la Provincia Murillo del Departamento de La Paz, Bolivia,
Entrevista realizada por Ángeles Núñez Echenique, 
para Multiversidad Franciscana (Uruguay) y CEAAL

Liberar por el arte: un modo creativo de hacer política desde los movimientos sociales

Windsor Torrico Carvajal, “Educador popular, nacido en la Provincia Murillo del Departamento de La Paz, Bolivia, el 16 de junio de 1977. Cursó toda la primaria en escuelitas locales, y los estudios secundarios en un colegio nocturno. Luego de un largo deambular sin saber qué hacer, regresa a La Paz para hacer trámites. Recién ahí se entera que no tenía certificado de nacimiento…

Estudió Ciencias de la Educación en la Universidad Mayor de San Andrés, especializándose en Educación Popular por una convicción política e identitaria. En este momento, está en calidad de egresado realizando su tesis de grado sobre "LOS SIGNIFICADOS QUE CONFIGURAN EL PROCESO DE APRENDIZAJE DE LA MÚSICA AUTÓCTONA". Durante un buen tiempo ha trabajado en comunidades rurales, participa del movimiento de educadores populares de Bolivia (MRPB), y en la actualidad es integrante del Centro Cultural Willka Mayu. También ha realizado algunos programas de música autóctona en la radio Wayna Tambo 101.7.

 

Entrevista realizada por Ángeles Núñez Echenique,

para Multiversidad Franciscana (Uruguay)y CEAAL

 

1) ¿Cómo te gustaría presentarte a los uruguayos?

 

Hola, mi nombre es Windsor Martin Torrico Carvajal, tengo 33 años, desde una posición política y cultural me considero Educador Popular, mi procedencia cultural es aymara-quichua, reconocer eso ha sido importante para mí, no ha sido fácil, en una sociedad que siempre te empuja al modelo o al esteriotipo de identidades nacionalistas o comerciales. Como a muchos de mi generación, no nos han enseñado el idioma, pero mis abuelos/as han jugado un papel importante a la hora de compartirme su vivencia cultural. Eso no impide que estemos en camino de aprender.  

 

2) ¿De qué parte de Bolivia eres, como ves la situación de los movimientos sociales en tu país?

 

Mira es curioso, yo me podría definir geográficamente, que he nacido en la provincia Murillo del departamento de La Paz – Bolivia, pero mi propia vivencia, en mi niñez, me ha llevado a transitar por diferentes lugares de mi país, al final creo que eso también hace parte de mi manera de ser, porque es justamente desde esta experiencia que he aprendido a mirarme a mí mismo, así como a mi entorno cultural y político. A estas alturas de mi vida, tener esa vivencia me ha ayudado a entender  la propia realidad de mi país, de la cual también soy parte, pero es loco, esta realidad es muy similar en términos de cultura a lo que es Latinoamérica misma.   

 

Los movimientos sociales, son una gran fortaleza política, para este proceso que estamos viviendo, es curioso, muchos pensaban que la respuesta por una transformación social iba a venir de los espacios intelectuales, lo real es que, la respuesta la dan los movimientos sociales, puede sonar algo abstracto hablar de ellos, así, pero ese movimiento está conformado por personas con una historia, y una cultura, y es justamente desde esta matriz cultural que viene la respuesta política al capitalismo. Para mí es un lindo escenario para aprender y superar esas miopías, de que la gente para ser tiene que estudiar. Tengo la foto de mi abuelo, cuando el militaba en el Movimiento Nacionalista Revolucionario en 1950, él fue parte de un movimiento, actor de una historia, en ese entonces de vital importancia; en ese sentido yo también me siento parte de ellos, porque son parte de mi historia.     

 

3) ¿Por qué elegiste estudiar y profundizar en el camino del arte?

 

Curiosamente yo no estudié, sino que fui haciendo en el camino, yo lo defino como Educación por el Arte, mi primer acercamiento fue a través de Maria Carmen Schulz, cuando estaba en segundo año de la carrera, conocí y trabajé el enfoque lúdico creativo, de ahí para adelante participé en talleres de teatro del oprimido, títeres, clanw, pantomima, teatro de sombras y otros; toda esta experiencia me llevó a pensar mi propia práctica educativa como educador, pero por ese entonces también me encontraba militando en el Movimiento de Educadores Populares de Bolivia (MEPB). Creo que ese encuentro fue casual, ahí me percaté que hay otras formas de hacer práctica educativa-política, y que los lenguajes del arte se los puede usar tanto para domesticar como para liberar conciencias.

 

Creo que en gran medida, no sé si todo, pero por lo que he visto la misma praxis de la educación popular, piensa desde la teoría, pocas veces desde la misma práctica, le cuesta, por eso es más cómodo lo primero, pero porque no pensar desde el cuerpo, y para poder hacer eso tenemos que vivir nuestro cuerpo como campo de opresión, transformación, aprendizajes, y vivencias; ahí justamente, hacer educación por el arte adquiere una dimensión político-pedagógica. Eso es lo que hago, no soy experto, cada día voy aprendiendo un poquito más. Ahora lo particular de hacer esto, es que se entreteje con un acercamiento particular y vivencial que tuve con la música autóctona, ahí la experiencia del Centro Cultural Willka Mayu ha sido vital, comprender que el campo musical asi como sus lenguajes también son un campo ideológico y político que construye subjetividad y acción sobre el mundo, también me ayuda a entender que el campo del arte no puede ser neutral, apuestas por un stat quo, o por una transformación de la realidad.             

 

4)¿Cómo es la carrera universitaria que estás estudiando y tu relación con la identidad cultural, el pasado índigena?

 

Mira yo he estudiado Ciencias de la Educación acá en la Universidad Mayor de San Andrés, la UMSA más conocido por todos, en el transcurrir de mi vida universitaria, producto de la práctica, me fui dando cuenta que la educación no puede ser neutral apuesta necesariamente por un proyecto social y político, aun que no lo diga, entonces me dije estoy estudiando educación para generar neutralidad frente a una realidad social, cultural y política tan jodida o, quiero algo mas que sólo estudiar, de ahí fue que opté por una cuestión política y cultural por el enfoque de la educación popular, como una especialidad de lo que podría ser mi carrera.

 

No es fácil explicitar esta relación tan estrecha entre educación e identidad cultural, si la educación no puede ser neutral, la pregunta es, a qué tipo de sociedad apuesta el diseño curricular y sus métodos del ministerio de educación, -ponle de cualquier estado latino américano-, el enfoque educativo del sistema educativo nacional apuesta pues por negar una identidad cultural, e introducir una supuesta identidad universal, que esta regulada por la industria cultural del mundo capitalista.

 

En ese sentido la educación se puede constituir en un instrumento de opresión y negación de esas otras identidades culturales, y mira lo han venido haciendo durante mucho tiempo, ahí haya una relación estrictamente política y pedagógica, cuantas personas o pueblos, tienen que dejar su identidad en su comunidad para adaptarse a una sociedad consumista y moderna, y esto es algo que pasa no sólo con las culturas indígenas, sino en todo el mundo. Te das cuenta el daño histórico que se ha hecho, usando la educación como una herramienta de la colonialidad moderna.

 

Por tanto la educación, partiendo de su matiz mas político como es la educación popular es un instrumento de liberación de esa otredad cultural negada, cuando llegaron aquí los extraños (k´aras, karais, winkas), la gente sin espítiru, afirmaron y re-contra afirmaron que la invasión que hacían era justa, ahí tienes los argumentos de Sepúlveda, sobre el fundamente de que no teníamos cultura y que por tanto tenían que educarnos y evangelizarnos, eso es un hecho político, pero a la vez educativo –negar nuestra manera de ser-, realmente revuelve el corazón saber que murieron tantos abuelos, abuelas, hermanos por la ignorancia de esa gente. En ese sentido hay una deuda histórica que Europa y sus descendientes deben pagar al mundo, no sólo con nosotros, sino con la humanidad; porque la solvencia del mundo occidental moderno, se la ha hecho sobre la explotación, opresión y genocidio de muchos pueblos, por justicia histórica.

 

Desde una perspectiva política, la educación, así como la escuela es un producto moderno, pero a la vez un discurso del desarrollismo occidental que justifica la opresión económica de otros pueblos, es decir que para entrar al tren del desarrollo utilizas los parámetros, métodos, contenidos y recursos educativos del paradigma occidental; que lo que termina haciendo al final de cuentas es negar los saberes, conocimientos, tradiciones y expresiones culturales de muchos pueblos y culturas, así como sus concepciones de mundo, no sería bueno preguntarse como conciben la vida, el mundo, la educación y la política otros pueblos, o concretamente las culturas aymaras, tobas, mapuches, guaranis, quechuas, chipayas, ayoreas, tsiman, tacanas, etc. Para desde ahí construir y aprender otras maneras, en vez de seguir jugando al desarrollismo alternativo.            

     

5) ¿Qué es para tí una sociedad justa, solidaria y feliz? ¿Qué papel juega la Tierra, la Naturaleza en esto?

 

Depende desde donde quieras definirlo, desde los principios del mundo moderno y cristiano, o desde una otredad cultural que parte desde otro horizonte de humanidad; no te olvides que el enfoque occidental no es la única manera de comprender este mundo, que es desde el cual se oprime y dirige las riendas de este mundo, sí. Creo que hay otras maneras de concebir el mundo y al mismo ser humano, mientras un paradigma ve en la tierra recursos renovables y no renovables, otros pueblos vemos a nuestra madre que nos cobija y nos alimenta, y es justamente desde ahí que se pueden cuestionar y repensar esta idea de justicia, felicidad, etc.

 

La tierra es una sola, como un cuerpo entrelazado por una serie de tejidos y sistemas, donde circula la sangre, donde cada órgano cumple una función, así no mas es el mundo, las personas somos como unas pequeñas células y nuestros pensamientos como corrientes electromagnéticas por donde nos comunicamos y relacionamos con el todo. La naturaleza no se ha alejado del ser humano, es el ser humano que se ha alejado de la naturaleza, lo que hemos vivido hasta ahora es como una enfermedad, de la cual tenemos que curarnos, y es justamente esta tierra que esta mal, y como si nosotros mismos nos hiciéramos daño, al no darnos cuenta que la tierra es un ser vivo que no cobija, somos parte de ella así como ella es parte de nosotros; ahí justamente, partir de otras cosmovisiones nos pueden ayudar a comprender mas humildemente la vida y no joderla como lo estamos haciendo. Si matamos a nuestra madre, es como matarnos poco a poco. Y, eso pasa por repensar y construir otras categorías sociales, políticas y culturales para trabajar por una realidad distinta, la Educación Popular es uno de los instrumentos. 

 

6) ¿Cómo vives la dimensión política y pedagógica con la música autóctona, como es el caso de la TROPA DE SIKURIS y la experiencia en el Centro Cultural Willka May? 

 

Mira, el hecho de aprender la música autóctona, ha sido todo un proceso de des-aprendizaje y de-construcción personal; muchas personas, mismo las instancias educativas no entienden que la música es una cosa muy distinta a la música moderna-occidental, por esta ignorancia que tienen sobre ella, surgen caricaturas folklóricas del mundo indígena (andino-amazónico), eso pasa no sólo en Bolivia sino en toda Latinoamérica. Desconocemos los saberes, conocimientos, sonoridades, estéticas y prácticas que entretejen la experiencia musical y pedagógica de  la música autóctona. Sobre todo, porque, así nos han educado, nos han educado para negar la diversidad, y la otredad de “el otro”, en esta caso el otro es nuestra propia identidad cultural, y es eso justamente lo que busca la modernidad que olvidemos, es por eso que nos bombardean ideológicamente con su música, su cultura, su moda, y sus estéticas de belleza, y sus valores mercantiles. De eso se trata la nueva colonización, intentan colonizar nuestro oído, nuestros gustos, nuestras tradiciones. .

 

Ahí, para  mí, la música autóctona es una forma de afirmar nuestra identidad cultural, porque su estética e idioma musical están vinculados a otro paradigma de vida, y una concepción de mundo distinto, la música está hecha para festejar y acompañar la vida. En este contexto, aprender la música es una práctica política, y esa búsqueda fue lo que me llevó a participar de la experiencia del Centro Cultural Willka Mayu, en esta experiencia se aprende desde la tradición oral, así como es en la comunidad, y eso esta lejos de la experiencia educativa occidental.  Eso me parece un hecho fundamental, es decir mientras en el mundo occidental moderno parten del método, de la individualidad,  de la repetición mecánica de un pentagrama, desde este enfoque, la música se convierte un espacio privado de especialistas “artistas”.

 

En el contexto de la música autóctona, la construcción es colectiva, dialogada, se vivencia como una parte más de la vida, y justamente eso es la tropa de sikuris, un conjunto de personas que nos necesitamos y complementamos para  poder hacer la música, y que para tocarla y aprenderla, debemos dialogar con el otro, su ejecución implica dialogar por turnos con tu par de sikuri, él ejecuta y sabe la mitad de la melodía y tú la otra mitad y juntos, junto a las demás personas componen y ejecutan la música. Para poder aprender, también tienes que hacerlo con otra persona, mediado por la experiencia del guía, y junto a la tradición oral uno se adentra a una experiencia educativa donde la cosa es haciendo y participando con el otro. en este escenario práctico uno también va aprendiendo que para aprender tienes primero que aprender a observar, a escuchar, a sentir, ese proceso depende de uno, pero para hacerlo tienes que vivirlo junto a los demás. Así de complejo y rico es el mundo indígena, pero muchos ignoramos eso, en este contexto la música no sólo es una expresión recreativa del ser humano, sino un campo ideológico de conceptos, estéticas, sonoridades, pero sobre todo un ámbito para ir descolonizándonos, porque básicamente la textura social de la música autóctona está diseñada para fomentar lo colectivo, el diálogo, la vivencia, la reciprocidad, el ayni; y no así el individualismo y egoísmo del  mundo moderno.  

 

7) ¿Cómo ves a tus hermanos bolivianos en este nuevo período de gobierno de Evo Morales?

 

Hemos apostado por una continuidad, además porque sentimos que este es una muestra para el mundo entero, es un proceso que recién comienza, pero Evo Morales, no sólo representa a un partido político, si no que es el sentimiento de muchos pueblos y de nuestra propia historia. Aun que está claro que estamos haciendo política con  las reglas, instituciones  y recursos del paradigma europeo-moderno. Dar un paso más allá va a ser todo un proceso.   

 

Pero mira lo curioso la respuesta al capitalismo, viene por parte de los pueblos indígenas, movimientos sociales, porque nuestra experiencia histórica y política nos permita pensar, sentir, vivir desde una óptica distinta a la racionalidad occidental; a pesar de que vivamos una realidad capitalista, la matriz cultural desde la cual sentimos y hacemos el mundo es otra. Pero por supuesto hay mucha tela que cortar, en seis años es difícil revertir y desmontar toda una historia larga de opresión y colonialismo interno.

 

Pero estamos caminando para eso, el Evo es sólo la punta de la lanza, poco a poco, con errores y con aciertos hay gente y pueblos que están despertando.

 

Jallalla Abya Ayala…!!!!, viva Latinoamérica toda….!! 

 

Integrantes del Centro Cultural Willka Mayu, septiembre - 2008

por Ángeles Núñez Echenique

angelesnunez5@gmail.com
Entrevista realizada para Multiversidad Franciscana de América Latina (MFAL) y el 
Centro de Educación de Adultos de América Latina (CEAAL)
 

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