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En la instancia balconera
de asomarse a alguna cancha,
el entusiasmo se ensancha
en la tarde futbolera,
que no es figura cualquiera
la que está luciendo el porte,
y activado en el deporte
es figura capital
porque tiene algo genial,
y de hinchas, una corte.
Hace pases, trae y lleva
baja, sube y cabecea,
para que la gente vea
inventa una forma nueva;
no hay nada que no se atreva
a intentar, y medio anarco
pone de frente su barco
que es la punta del zapato,
para estar en poco rato
crucificando al del arco.
Desmarcarse se le vio,
en el centro o de puntero,
como Aquiles de ligero
con agilidad dribleó,
la cabeza levantó
buscando luces de sol
perforando el arrebol
o porfiando sin ser vasco,
y allí insistiendo, Carrasco,
apuntó y enmalló el gol. |