Ni sueño
ni temblor
ni tímido regreso
o despedida
ni flor colgante
o pétalo de noche
ni filo penetrando
en fino acero
ni estar en los cristales
de los ojos
ni posarse en el ala de los vuelos.
(Pero presiento el aguijón futuro
agazapado y fiel.
Mudo y certero).