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Toda palabra que diga
toda palabra que escriba
o incluso sueñe
será mal interpretada.
Un gesto de la cabeza
una aparente sonrisa
una mirada esquiva
alimentan el error.
Un espejo nublado
un movimiento de la mano
una decisión insegura
dibujan a otro.
Siempre irse
aunque vean
que estás volviendo,
la mirada engaña.
El centro del blanco
no es el centro del blanco
y acaso
ni sea blanco
aunque se vea blanco.
Todo es una traición
perfecta y única
que nos lleva a vivir
bifurcaciones
de los otros,
de uno mismo.
Todo es una trama
que se teje
y desintegra
nos construye
y desvanece.
Sólo la sombra
está presente
quieta
esperando
y no sabemos qué
ni ella
acaso. |