El Palacio Taranco y la influencia francesa

Alejandro Michelena

En la década del noventa del siglo XVIII, el rico comerciante portugués Manuel Cipriano de Mello levantó en ese terreno el primer teatro que tuvo Montevideo: la Casa de Comedias. La idea fue, en realidad, del gobernador Antonio Olaguer y Feliú, con el propósito de "distraer al pueblo de las ideas de libertad" (eran tiempos de fronda, y las repercusiones de la Revolución Francesa agitaban la América Hispana).

En su ultima versión, la sala fue demolida -más de un siglo después- junto con otras construcciones de la reducida manzana, para construir en el lugar un "hôtel" a la francesa. Tres hermanos, comerciantes prósperos, los señores José, Félix, y Hermenegildo Ortiz de Taranco, decidieron levantar allí una residencia palaciega. Y no conformes con los proyectos presentados por arquitectos locales, contrataron a los franceses Louis Girault y Jules León Chifflot, que tenían un enorme prestigio en ese entonces.

Las obras comenzaron en base a un segundo proyecto de Girault y Chifflot; el primero resultaba demasiado costoso incluso para los opulentos Ortiz de Taranco. Se finalizo en 1910, constituyéndose en la residencia privada de mayor jerarquía levantada hasta el momento en Montevideo.

El Palacio Taranco está dispuesto en tres plantas. Se accede al edificio por una elegante rotonda para carruajes y vehículos, situada en la esquina de 1ro. de Mayo y 25 de Mayo. Una elegante escalera de mármol comunica con el vestíbulo y los salones de recepción. En esa planta también estaban el comedor, el salón de fumar y la sala de billar (La luz llega desde el jardín a través de una "loggia", iluminando el gran hall).

Por su parte, la planta alta estaba destinada a habitación; la componen tres apartamentos independientes, dos en conexión directa y el otro a través de una amplia antecámara contigua a la suntuosa escalera principal. La biblioteca, también sobre esa planta, se ubicaba hacia 25 de Mayo. El departamento de servicio tiene su entrada directa de la calle por 1ro. de Mayo; son cuatro plantas relacionadas por una escalera interna, que incluyen la cocina, dos comedores para el personal, lavaderos, sala de planchado, seis dormitorios y baños.

El caserón está inspirado en la arquitectura francesa del siglo XVIII con reminiscencias renacentistas, y no deja de representar el espíritu ecléctico de la "belle époque". Los materiales utilizados en la obra fueron de la mejor calidad, y el mobiliario y alhajamiento -aprobado por los arquitectos- se trajo íntegramente de Europa.

Esta residencia, única en su tipo y calidad en Montevideo, pasa a dominio estatal en 1940, luego de la muerte de Félix Ortiz de Taranco.

Alejandro Michelena

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