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Música |
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| Extrahumanos acordes sonoros conmoviendo las voces que vibran me están dando las pausas del ritmo en un clima de hondura infinita. Ya despliegan los ecos sutiles la porfiada cadencia inaudita, ya trastornan mi lengua callada lengua vida en vital armonía. |
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Llevo
puesto un sudario de notas que
me cantan la carne dormida. Tres
veces he muerto en el cáliz de oro, y
una vez para siempre ascendida.
Tengo idea de aquel clavicordio donde
fuera una nota encendida, que
a los giros de un aura enlazada desandaba
el azul, desprendida.
Tengo idea de acentos extraños floreciendo
en la Toda Armonía, donde
alados brillaban los Soles y
en arpegios de La me crecía.
¡Ah, penoso el recuerdo lejano que
me llega incompleto a esta vida, entre
sueños de muerte transidos y
tanteos de sombra esparcida!
Mente terca, memoria turbada, alma
errante, visión suspendida, despertad
y decidme qué era al principio del tiempo mi vida. |
Marta de Arévalo
De “La luz en que vivo”
Revelación
(1972) - Primera parte
Intuición y Nostalgia de la Luz
Editado por Ediciones INDIGO, París, 2000
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