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El equilibrista |
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Personajes:
ISMAEL - 18 años.
INES - 50 años… largos.
PORTERO - Señor mayor, edad indefinida.
La acción se desarrolla en la azotea de un edificio muy alto. Cada tanto se escuchan ruidos lejanos provenientes de la calle. Es la madrugada de un domingo de verano.
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"Premio Anual de Literatura" otorgado por el M.E.C. Año 1994. Género : Drama.
ISMAEL - (Con ropa liviana y descalzo, está acostado en el piso, mirando el cielo. Respira profundamente. De pronto se levanta y comienza a saltar como un bailarín, por distintos elementos o volúmenes que se encuentran en el techo.)
!Señores y señoras, queridísimos niños, bienvenidos al circo! Al gran circo de las estrellas! Ocupen sus lugares y presten atención. !Magos, payasos, malabaristas! El monumental oso de Siberia traído especialmente para actuar hoy ante ustedes. !Y la luna! !La bella luna, señoras y señores!
(Sube a la cornisa y camina haciendo equilibrio peligrosamente, mientras silba una alegre musiquita circense y vuelve a repetir a mayor velocidad todos los saltos anteriores, incluida la caminata por la cornisa. Al finalizar emite un ruido sordo imitando la aclamación del supuesto público. Va hasta el lugar en que se encontraba inicialmente y lanza un grito largo, abriendo los brazos. Cae extenuado en el piso como en la postura inicial)
(Después de unos instantes de silencio, se abre violentamente la puerta de acceso a la azotea y entra Inés, corriendo en dirección a la cornisa. Tropieza con Ismael))
INES - Ah...
ISMAEL - (Aún jadeante) Hola.
INES - Salga....¿qué hace acá?
ISMAEL - Nada...
INES - ¿Cómo nada?
ISMAEL - Lo mismo que usted, supongo.
INES - (Temblando) Necesito respirar...Con este calor...me estaba ahogando... Aquí corre el aire.
ISMAEL - Si, se siente la brisa.
INES - (Tiembla )
ISMAEL - ¿Le dio frío?
INES - No, no...Estoy nerviosa.
ISMAEL - Nos conocemos de vista, creo.
INES - No.
ISMAEL - Yo vivo en el octavo.
INES - Soy...muy distraída.
ISMAEL- Nos vemos en el ascensor.
INES - (Con leve descontrol) Yo...no miro.
ISMAEL - ¿Es una noche hermosa, verdad?
INES - Puede ser.
ISMAEL - (Se levanta) Estaba haciendo gimnasia.
INES - ¿Aquí?
ISMAEL - Cualquier lugar sirve para entrenar. Soy atleta.
INES - Ah...claro. Me pareció oír gritar...(Mira desconfiada el lugar)
ISMAEL - Era yo. (Grita nuevamente con alma y vida)
INES - (Con un leve temblor) Dame...
ISMAEL - ¿Qué?
INES - Por favor...de lo que tengas...dame.
ISMAEL - (Advierte la desesperación, se mira en señal de que no tiene nada) No se qué quiere...
INES - Puedo pagar...ahora no, pero puedo pagar.
ISMAEL - Dígame qué...
INES - (Revisa rápidamente el lugar) ¿Dónde está? De lo que tengas...necesito algo, ya. No puedo aguantar más. (Se le viene encima palpándolo ) !Por favor, cualquier cosa! Un porro, pastillas, lo que sea ....algo...pero dame!
ISMAEL - (La separa con fuerza) !No tengo nada! ¿Qué te pasa? ¿Estás loca?
INES - (Lo observa asombrada mientras tiembla en espasmos) ¿No estás...? Te lo pido por favor…necesito tomar algo. Vos estas drogado…una persona normal no grita así…
ISMAEL - (Desconcertado) No. Yo grito porque tengo ganas. (Con cierta verguenza) Soy atleta, me cuido.
INES - (Lanza un grito espantoso como antes lo hiciera él)
ISMAEL - Podés hacerlo mejor todavía, mirá...(Grita él) !Ahhh....!
INES - (Furiosa) Esto es ridículo...yo grito de rabia!
ISMAEL - Está bien. Aquí nadie te oye. (Grita de nuevo)
INES - !Estoy desesperada!
ISMAEL - Entonces gritá lo más fuerte que puedas. (Grita)
INES - (Se suma al grito anterior ) ¡No tengo nada!
ISMAEL - Yo tampoco.
INES - Es que no tengo un peso.
ISMAEL - El motivo da lo mismo. (Se apronta a lanzar otro grito pero se detiene ante la angustia de la mujer)
INES - Me quitaron las llaves de casa. Las escondieron.
ISMAEL - ¿Y a dónde querías ir?
INES - !A la calle...en la calle hay de todo!
ISMAEL – Tenés razón...
INES - (Temblando en espasmos) Me dejaron...encerrada.
ISMAEL - Tranquila, señora. Puede salir. Está en la azotea.
INES - No, no.
ISMAEL - Respire, respire hondo.
INES - No. (Grita) !No!
ISMAEL - Como quieras. (Se aleja, abre los brazos y respira profundamente)
INES - ¿Y si me das la tuya? !Por favor, la de la puerta del edificio, por favor!
ISMAEL - Yo tampoco la tengo. A mí también me dejaron adentro.
INES - Esto es una porquería...no hay nada.
ISMAEL - Hay aire, mucho aire.
INES - (Grita) !Porquería! !Porquería!
ISMAEL - Eso...gritá que aquí nadie te oye.
INES - !Todo es una porquería! (Da vueltas, gritando hasta caer extenuada.)
ISMAEL - (Se acerca, con cierto temor la toca con un pié) Eh...eh...¿te sentís mal?
INES - (Llanto espasmódico)
ISMAEL
- (Se echa en el piso de cara al cielo) ¿La
puedo ayudar? INES - (Llora)
ISMAEL - Llorar es bueno.
INES - (Llora en silencio)
ISMAEL - Hoy se ven las estrellas.
INES - (Se va calmando)
ISMAEL - Aquella es mi favorita, ¿la ve?
INES - No.
ISMAEL - Siga mi brazo...tiene que verla. Es la que más está brillando.
INES - No me interesa.
ISMAEL - Usted se la pierde.
INES - (Mira en la dirección que él le indica) ¿Y a quién le importa?
ISMAEL - Casi siempre hay nubes de humo y no se ven.
INES - Yo me quiero morir. (Se da vuelta y mira el suelo)
ISMAEL - Pero cuando brillan como hoy, vale la pena mirarlas.
INES - (Pausa en la que se escucha el llanto)
ISMAEL - Allá está la Cruz del Sur. Y más allá...
INES - (Sigue llorando)
ISMAEL - ¿La puedo ayudar?
INES - Callándote.
ISMAEL - (Silba un conocido tema de los Beatles)
INES - (Después de pausa en la cual se calma) Odio todo eso de las constelaciones y las galaxias.
ISMAEL - A mí es lo que más me gusta.
INES - Debés estar loco.
ISMAEL - Si.
INES - ¿Y qué hacés aquí arriba?
ISMAEL - Pienso.
INES - Estás loco, entonces.
ISMAEL - Aquí se respira bien.
INES - Es mejor no pensar en nada.
ISMAEL - No se puede.
INES - Si...se puede olvidar.
ISMAEL - Ante la inmensidad del universo, no hay nada realmente importante. (Espera causarle impresión con la frase, pero ella parece no escucharlo) ¿Suena imponente, no? Pero lo mejor de todo, es que es verdad.
INES - (Sube a la cornisa, da un paso, cierra los ojos. Retrocede.) Suena a librito de auto-ayuda.
ISMAEL - ¿No te tirás?
INES - Estoy harta de sermones.
ISMAEL - Entonces tirate.
INES - (Vuelve hasta él, extrañada) ¿No te asusta que me suicide delante tuyo?
ISMAEL - Cada cual es dueño de su vida.
INES - ¿Estás drogado, no?
ISMAEL – No. Estoy muerto.
INES -(Agresiva) ¡Otra frase hecha! ¡Que sabrás vos de la muerte a tuedad! (En sorna) Cada cual es dueño de su vida...cada uno es forjador de su destino. Detesto los refranes. Es de una soberbia eso de pretender encerrar en una frase...la complejidad de...
ISMAEL - ¿Del universo?
INES – No me interesa seguir hablando.
ISMAEL – Entonces mirá esto. (Salta a la cornisa y da una rápida vuelta, entonando la marchita del circo)
INES - (Cierra los ojos) Ay, no! No lo hagas, por favor.
ISMAEL - (Salta de la cornisa y hace una reverencia) Demostración gratuita, sin obligación de compra.
INES - Por favor, no lo hagas más. Me da vértigo de sólo...!Podés matarte, ¿no te das cuenta?!
ISMAEL - Estoy acostumbrado.
INES - (Se aleja temblando)
ISMAEL – Sí, soy equilibrista.
INES - (Se acurruca en un rincón)
ISMAEL - ¿Te lo creiste?
INES - No.
ISMAEL - Estudio matemáticas...ingeniería.
INES - Y no te gusta.
ISMAEL - Me programaron para tener éxito.
INES - (Agresiva) ¡Entonces te va bien!
ISMAEL - Como equilibrista, más o menos...
INES - No estoy para bromas.
ISMAEL - ¿Y usted?
INES - Yo no hago nada.
ISMAEL - Eso es lo que a mí me gustaría, ves?
INES - No sabés lo que decís.
ISMAEL - Estar en la nada y no hacer nada...ah!
INES - (De nuevo en el borde de la cornisa, mira hacia abajo) Hay cosas que ya no tienen arreglo...
ISMAEL - (Silba)
INES - (Cierra los ojos, mareada) Eso es una canción de los Beatles.
ISMAEL - (Continúa silbando)
INES - En la época de esa canción yo estaba más flaca que un fideo...
ISMAEL - Si querés podés ser la gorda del circo. Te invito.
INES - ¿Qué?
ISMAEL - De mi circo. Nunca falta el enano y la mujer gorda.
INES - (Entre ofendida e incrédula) Esto se arregla con una dieta.
ISMAEL - Te lo digo en serio. Vení. (Salta a la cornisa) Si caminás de acá hasta allá una sola vez, le perdés el miedo. Después es cuestión de entrenamiento. !Vení!
INES - Mejor me voy. (Sale) Chau...
ISMAEL - (Baja de la cornisa al quedarse sin público y vuelve a la posición inicial, silbando y mirando el cielo)
INES - (Vuelve a entrar y lo observa unos instantes en silencio ) ¿En tu casa no tendrás una botella, para prestarme?
ISMAEL - ¿Una botella?
INES - Algo fuerte...lo que sea. Y disculpá...el pedido.
ISMAEL - Tengo unos padres perfectos. No fuman, no beben, no hablan. Lamento pero no puedo darte nada. No hay nada...de eso.
INES - ¿No les importa que estés a esta hora en la azotea?
ISMAEL - No están enterados.
INES - Decime la verdad...¿Qué hacés acá?
ISMAEL - Ya te lo dije: pienso.
INES - ¿A las tres de la mañana?
ISMAEL - ¿Hay alguna hora estipulada para hacerlo?
INES - No...pero es tan raro...a tu edad...
ISMAEL - Tendría que estar en una discoteca.
INES - Sería lo normal.
ISMAEL - Pero yo no soy normal.
INES - No parecés un...
ISMAEL - ¿En qué casillero me vas a poner?
INES - En ninguno. No me importa, ya tengo bastante con ...
ISMAEL - Exacto. Es mucho mejor mirar las estrellas.
INES - (Se acurruca en un rincón) ¿Ellas no preguntan, cierto?
ISMAEL - (Silba)
INES - ¿Te molesta que me quede un rato?
ISMAEL - La azotea es de todos.
INES - ¿Te gustan los Beatles?
ISMAEL - Me gusta la música.
INES - Te estoy preguntando pavadas.
ISMAEL - No.
INES - Perdoná...no quiero estar sola.
ISMAEL - ¿A qué le tenés miedo?
INES - A nada. Sos muy jóven...no quiero hablar...de eso.
ISMAEL - Está bien. Acá arriba se puede hacer lo que uno quiera. (Silba)
INES - (Después de un instante en que se hace un ovillo) Estoy desesperada.
ISMAEL - ¿Mataste a alguien?
INES - !Cómo se te ocurre!
ISMAEL - Es una pregunta más amplia.
INES - Tengo un mono tremendo...no puedo pasar sin nada...fuerte.
ISMAEL - (Continúa silbando)
INES - De todas formas no podrías entenderlo.
ISMAEL - Insistís con las etiquetas.
INES - Se supone que a tu edad, no se ha vivido. Hay cosas que...
ISMAEL - ¿Qué?
INES - La desilusión, las traiciones, la falta de...
ISMAEL - ¿Esperanza?
INES - ¿Cuántos años tenés?
ISMAEL - (Como respuesta sigue silbando, mirando el cielo)
INES - ¿Me estás escuchando?
ISMAEL - Soy mucho más viejo de lo que parezco.
INES - Tenés la vida por delante.
ISMAEL - Eso me suena a frase hecha.
INES - Tenés razón...quise decir que todavía no viviste lo suficiente.
ISMAEL - Querés decir que no sufrí lo suficiente.
INES - Si. (Algo fastidiada) Y podés darte el gusto de mirar la luna a las tres de la mañana.
ISMAEL - La luna es asunto de sabios y de poetas.
INES - Y el circo...y toda esa pavada de jugar al suicida. Tendrías que estar durmiendo.
ISMAEL - Prefiero mirar las estrellas.
INES - Tus padres...no tendrán un tranquilizante...¿una pastilla para dormir?
ISMAEL - (Va hacia ella) Dame la mano.
INES - ¿Pero qué estás haciendo?!
ISMAEL – (Sube a la cornisa) Vamos, nos tiramos juntos. ¿Te imaginás mañana? El chico del octavo piso y la señora del...del...
INES - Tercero...pero no...de ninguna manera, no.
ISMAEL - Titulares: Enigma trágico. ¿Una historia de amor o un problema entre vecinos?
(En el forcejeo Ismael pierde levemente el equilibrio. Inés se desprende histérica)
INES - !¿Pero qué hacés? ¡bajate de ahí que te podés caer! ¡No te das cuenta que hay veinte pisos! ¡a qué estás jugando, eh?! ¿Quién sos vos?! ¡¿Un loquito? Un estúpido?
ISAMEL - Un vecino noctámbulo, soy.
INES - !Un inconsciente, sos! Un niño que no sabe lo que está haciendo.
ISMAEL - Me gusta eso. Soy un niño… jugando.
INES - !Bajá por favor...¿no te das cuenta que te podés caer de verdad?!
ISMAEL - Me gusta jugar.
INES - !Te podés matar!
ISMAEL - ¿Y...?
INES - Voy a llamar a tus padres. (Amaga salir, Ismael la detiene) !Soltame, estás loco!
ISMAEL – (La toma de los brazos, firme) Quiero estar acá.
INES - !Estás haciendo una locura! Podés caerte!
ISMAEL - ¿Y?. ¿No dijiste que todo era una porquería?
INES - Son cosas que se dicen...estoy mal.
ISMAEL - Llegamos a la misma conclusión. (Sube nuevamente y camina por la cornisa) !Señoras y señores, pasen a ver al equilibrista suicida y a la señora triste! (Salta peligrosamente) !Ambos tienen el arrojo y la imprudencia, de arriesgar sus vidas por pura diversión!
INES - !Eso no es cierto!
ISMAEL - !El público necesita historias trágicas!
INES - No. No...!Bajate por favor! No sigas....bajá. !Ay, Dios mío! (Amaga irse)
ISMAEL - (Salta y corre impidiéndole el paso) No te vas. Por fin encontré a alguien con quien hablar de esto. (Le toma las manos) Si te vas, me tiro.
INES - ¿Qué? Yo no tengo nada que ver. No me hagas esto. Estoy mal...no es divertido.
ISMAEL - ¿Cuántos años tenés?
INES - (Incómoda) No interesa.
ISMAEL - Interesa, si.
INES - (Temblando) Cincuenta...largos.
ISMAEL - ¿Y te parece que yo puedo esperar a los cincuenta, para subir un día a la azotea pensando lo mismo que vos?
INES - Tu vida recién comienza. Tenés todo por delante.
ISMAEL - Si, las mejores calificaciones, campeón en atletismo, unos padres que dicen pensar sólo en mi. ¿No es suficiente?
INES - Por supuesto que lo es.
ISMAEL - No señora. No lo es. El único fin de esta vida...¿Cuál es para vos?
INES - ¿Ser felíz ?
ISMAEL - Perdió señora. Es...es... (Se levanta, imita trompetas) !Tener éxito! (Imita la aclamación del público)
INES - Y si...
ISMAEL - Estudiar, entrenar, prepararse, ser el mejor, para luego tener las mejores oportunidades, el mejor sueldo, la mejor casa, las mejores vacaciones...
INES - ¿Eso no está bien?
ISMAEL -(Grita) !No! !Yo no quiero tener nada! !Nada! !Ni mejor ni peor! !Nada! !Nada! ¡Nada!
INES - Pero es sencillo. Te hacés ermitaño o misionero en el Africa...con renunciar a los bienes materiales ya está. ¿Creés en Dios?
ISMAEL - Los dioses son un invento humano.
INES - Son necesarios...en los peores momentos.
ISMAEL - ¿No me digas? ¿Vos creés?
INES - Creo, sí.
ISMAEL – No se suicidan los que tiene fe.
INES - (Incómoda) Podés ser voluntario de la cruz roja o...
ISMAEL – ¿Y repartir lo que a otros les sobra ?
INES - Se puede dar talento, tiempo, bondad...todo eso no se acumula en sentido material...
ISMAEL – Cosas de las que usted tendrá mucho para dar…
INES - A mi…se me pasó la vida sin…Perdí todo...estoy...vacía.
ISMAEL – No hay como vaciarse para volverse a llenar.
INES - ¿De qué?
ISMAEL - De usted misma.
INES - (Muy molesta) !Basta de frases huecas! ¿Sabés qué tiene mi mundo interior? !Whisky tiene!
ISMAEL - (Como para si) Mierda....(Salta de nuevo a la cornisa y la recorre silbando, en maniobra más peligrosa ya que cruza los pies como si fuera por un alambre)
INES - (Evita mirar, sentada en cuclillas con la cabeza entre las rodillas)
ISMAEL - (Grita, abriendo los brazos) !Ahhhhh....!
INES - Ya te vas a enamorar y te vas a agarrar la cabeza cuando te acuerdes de esa cornisa.
ISMAEL - (Baja, se acerca) ¿Es el antídoto perfecto, verdad?
INES - Claro que si...por supuesto.
ISMAEL - ¿Y si no lo encuentro?
INES - No hay más que proponérselo para...
ISMAEL – ¿Y porqué no aplicás en tí ese maravilloso remedio?
INES - Ya estoy vieja.
ISMAEL - ¿Quién lo dice?
INES - Con solo verme...
ISMAEL - Entonces tengo razón. Me rehuso a formar parte de un mundo tan cruel que mide a las personas y las clasifica. Por aquí los viejos: moda y comida para viejos. Por aquí los gordos: dieta y ejercicios para gordos.
INES - Podés luchar por cambiar eso. ¡Sos jóven!
ISMAEL - ¿De veras?
INES - Si, los jóvenes son libres...nuevos, puros.
ISMAEL - Frase hueca, te agarré.
INES - (Vuelve a la cabeza entre las rodillas) Tenés razón. Hacé lo que quieras. (levanta la cabeza) ¡Pero esperá que yo no esté presente!
ISMAEL - ¿Y cómo se es realmente libre?
INES - No lo se...vos sos el jóven libre. Es tu turno.
ISMAEL - ¿Yo soy libre?
INES - (No contesta, permanece ovillada)
ISMAEL - (Grita) ¡Míreme! ¿Yo soy libre? !Míreme a los ojos!
INES - (Se miran un instante intensamente)
ISMAEL - (Grita, dando vueltas por la azotea) !Propongo volver al trueque! !Que cada cual ofrezca lo mejor de sí, lo que pueda dar!
INES - El mundo se llenaría de vagos.
ISMAEL - ¿Sabías que vago proviene de vacaciones?
INES - (Niega con la cabeza.)
ISMAEL - Vacaciones: tiempo vacío. !Vacío....qué palabra!
INES - A mí me asusta.
ISMAEL - Vagos, han sido los más grandes creadores.
INES - Linda excusa para no hacer nada.
ISMAEL - Una mente vagabunda es tan importante como un cerebro trabajador.
INES - De veras estás loco.
ISMAEL - Las matemáticas nacieron en Egipto porque allí había una casta de sacerdotes vagos. O sea, con tiempo para pensar.
INES - ¿De dónde sacaste ese disparate?
ISMAEL - De Aristóteles.
INES - ¿Quién tiene tiempo para pensar?
ISMAEL - ¿Se pueden cambiar las reglas del juego ?
INES - Mi generación luchó por cambiar las cosas que consideraba...
ISMAEL - No sigas. ¡Las cosas importantes! Me lo sé de memoria. Sos de la edad de mis viejos. Se reventaron. ¿Y qué? ¿Cambiaron algo?
INES - Hicimos todo lo posible. Teníamos ideas, sueños...
ISMAEL - Si, claro. De los quince a los veinticinco, como en un ejercicio estúpido. Después te atrapa el sistema y pensás: qué bobo que fui cuando era jóven. ¿No es cierto?
INES - No. No es así...se tienen utopías. Ganas de cambiar el mundo.
ISMAEL - Y después te decís: ya pasé la edad de las ilusiones, ya fui lo suficientemente ingenuo. Ahora, veamos a quién reviento.
INES - ¿Ves? Estás en la edad de la utopía. Por si no te enteraste: no se puede vivir sin dinero. !Hay que comer!
ISMAEL - Es verdad. (reverencia en burla) Me arrodillo ante tí, señor dinero.
INES - Tampoco lo es todo. (Sonríe) Sos medio payaso, ¿no?
ISMAEL – Totalmente de acuerdo. Y como el aire por ahora es gratis. (Hace inspiraciones)
INES - Me hacés acordar a mi época, las flores, los hippies y todo eso.
ISMAEL - Si, muy bonito. !Lástima que tu generación armó el desastre y ahora que nosotros lo arreglemos!
INES - ¿Mi generación? ¿De qué estás hablando?
ISMAEL - De mis abuelos. (Triste) Vivían en el campo. Comían de lo que sembraban. Estoy seguro que tenían tiempo de visitar a sus vecinos.
INES - Y eran pobres e ignorantes y soportaban incomodidades...
ISMAEL - Tenían tiempo para conversar y mirar a los ojos a sus hijos.
INES - No se puede generalizar. En todas las épocas ha habido padres terribles y también de los otros.
ISMAEL - (Terminante) !Ellos eran felices. Más felices que nosotros!
INES - ¿Y eso quién lo asegura?
ISMAEL - Yo.
INES - Si, a tu edad todo es blanco o negro.
ISMAEL - El abuelo Manuel sabía el nombre de todas las estrellas. No quiso que lo llevaran al hospital. Se empeñó en morir en su cama. ¿Sabés cuales fueron sus ultimas palabras?!
INES - ¿Cómo voy a saberlo?
ISMAEL - He vivido. ¿Qué te parece?
INES - (Pausa en la que se miran intensamente) Maravilloso.
ISMAEL - Yo estaba...yo era el único que estaba en la casa.
INES - ¿Y los demás? Tus familiares...digo...
ISMAEL - Trabajando. ¿Y para qué?
INES – Quizás para que no le faltara nada a tu abuelo.
ISMAEL – (Niega con la cabeza baja)
INES – Bueno, hay que trabajar…tampoco se puede vivir sin…
ISMAEL - Para qué sirven la era nuclear, la informática, los descubrimientos, si no podés estar, cuando se te muere un un viejo querido como ese viejo.
INES - Es que el trabajo es una obligación. A veces es imposible estar con los enfermos al mimo tiempo.
ISMAEL – ¿Vos qué hubieras hecho?
INES – No se…
ISMAEL - ¿Cómo que no sabés?
INES - No se, no. No tengo todas las respuestas. Soy una simple ama de casa.
ISMAEL - ¿Y dónde está tu casa? ¿En una nube?
INES - Puede ser...
ISMAEL - "No se". La frase perfecta para escabullirse.
INES - Para pedir cuentas, tenés a tus padres. Yo ya pagué las mías... con los míos.
ISMAEL - No puedo hablar con ellos.
INES - Insistí.
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ISMAEL - No. Esto es una charla de suicida a suicida.
INES - Esa palabra es horrible...no la digas.
ISMAEL - Es la justa. (le toma las manos) Decimeló por favor: ¿para vos qué es más importante? Cumplir con una obligación o acompañar a un ser querido?
INES - (Se suelta las manos y se aleja enojada) ¡No sé! Ya te dije, no se. A mi no me preguntes eso…no te puedo decir nada. ¡No quiero hablar! ¿No entendés? (Conmocionada) Si bajás a tu casa…y me hacés un prestamo…conseguís algo de dinero…¿No me harías el favor de comprarme una botella de whisky? Disculpá que te pida…pero lo necesito.
ISMAEL – No puedo volver a mi casa. Estoy igual que vos. Para mis padres no existo.
INES - (Enojada) Sí, ya me lo dijiste: estás muerto. ¡Pero haceme el favor., si tenés la vida por delante…(Se asoma a la cornisa y dice con rabia: ) ¡El mundo es de los jóvenes! (Ríe)
ISMAEL - ¿Te divierte?
INES - Después que dije eso de las frases hechas...cada cosa que voy a decirte...
ISMAEL - (Sonríe) Y el futuro es de los jóvenes. !Qué buen chiste!
INES - Mi marido se fue con una chica de veinte. ¿Qué puedo hacer?
ISMAEL - Podés gritar...qué te parece...dale, animate. Yo te acompaño.
INES - ¿Seguro que no se oye?
ISMAEL - Segurísimo.
(Ambos gritan como locos hasta quedar extenuados)
INES - !Hijo de puta! !Te fuiste y no me importa! !No me importa! Me oís? !No me importa!
ISMAEL - !Quiero vivir! !Déjenme vivir! !Quiero vivir!
(De pronto se miran y ríen a carcajadas)
INES - Es...como una liberación.
ISMAEL - Lo es.
INES - Vos estás deprimido. ¿Te vió un médico? Ahora hay unas vitaminas muy buenas para eso.
ISMAEL - Ya tomé las vitaminas, también los antidepresivos.
INES - ¿De qué te reís?
ISMAEL - De lo mismo que vos.
INES - No. Vos estás pensando en algo.
ISMAEL - Me río de una frase...hecha...para vos que te gustan las frases...
INES - ¿Cuál?
ISMAEL - "La juventud es el único mal que mejora con los años."
INES - No es divertido. Es verdad.
ISMAEL - (Repentinamente grave) Fuí al sicólogo, al siquiatra, y hasta me llevaron a un curandero.
INES - ¿Y qué te diagnosticaron?
ISMAEL - Que es cuestión de tiempo. Que ya se me va a pasar.
INES - ¿Y tus padres qué dicen?
ISMAEL - En mi casa no se habla.
INES - Algo deben pensar...
ISMAEL - No piensan. Miran televisión.
INES - Bueno...¿qué imaginás que podrían llegar a pensar?
ISMAEL - Que estoy de vivo.
INES - ¿Y tus amigos? Tenés amigos?
ISMAEL - Amigo...que hermosa palabra.
INES - ¿Solamente una palabra?
ISMAEL - Creen que soy un estúpido idealista.
INES - ¿Y con ellos no hablás?
ISMAEL - Sólo hablan de conseguir dinero, pasarla bien. Tomar y aturdirse... por un rato.
INES - No está mal buscar un poco de felicidad.
ISMAEL - ¿Eso es la felicidad?
INES - Para mí es estar bien, aunque sea por momentos.
ISMAEL - Estás confundiendo estar bien, con bienestar. El bienestar proviene del éxito.
INES - (Ella lo mira midiéndolo, asombrada) El bienestar ayuda.
ISMAEL - Pero nunca a cambio del estar bien, interior.
INES - Claro, contás desde siempre con una cama mullida, un hogar confortable, la heladera llena...
ISMAEL - No son más que medios. El fin soy yo. Mi yo interior, sin cama y sin heladera.
INES - (Asombrada, no sabe que decir)
ISMAEL - Y como no puedo hacérselo entender a nadie: renuncio. Me borro y listo. (Se trepa a la cornisa, da la vuelta cantando la musiquita del circo)
INES - (Lo observa en silencio y luego se tira en el suelo mirando al cielo)
ISMAEL - (Se acerca) Parece que te convencí.
INES - Estoy pensando.
ISMAEL - (Se tira como ella) Te parece que soy un estúpido idealista?
INES - Aquella estrella de allá...es el lucero del alba.
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