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Millonarios |
| Tómame de la mano.
Vámonos a la lluvia Descalzos y ligeros de ropa, sin paraguas, Con el cabello al viento y el cuerpo a la caricia Oblicua, refrescante y menuda, del agua. ¡Que rían los vecinos! Puesto que somos jóvenes Y los dos nos amamos y nos gusta la lluvia, Vamos a ser felices con el gozo sencillo De un casal de gorriones que en la vía se arrulla. Más allá están los campos y el camino de acacias Y la quinta suntuosa de aquel pobre señor Millonario y obeso, que con todos sus oros No podría comprarnos ni un gramo del tesoro Inefable y supremo que nos ha dado Dios: Ser flexibles, ser jóvenes, estar llenos de amor. Para formar la venda de su boca, rasgad! |
Juana
de Ibarobourou.
Cinco grandes poetas
María Inés Allo Strobach
La República
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