|
Amor
sádico |
| Ya no te amaba, sin dejar por eso de amar la sombra de tu amor distante. Ya no te amaba, y sin embargo, el beso de la repulsión nos unió un instante... Agrio placer y bárbaro embeleso crispó mi faz, me demudó el semblante, ya no te amaba, y me turbé, no obstante, como una virgen en un bosque espeso. Y ya perdida para siempre, al verte anochecer en el eterno luto, mudo el amor, el corazón inerte, hurańo, atroz, inexorable, hirsuto, jamás viví como en aquella muerte, nunca te amé como en aquel minuto! |
Julio Herrera y Reissig
|
Ir a índice de poesia |
Ir a índice de Herrera y Reissig, J. |
Ir a página inicio |
Ir a mapa del sitio |