“Van Gogh”  - de Ever Blanchet 

Evocando a un artista genial
Por Egon Friedler

“Van Gogh”  - de Ever Blanchet – Unipersonal a cargo de Fernando Dianesi – Escenografía: Carlos Pirelli – Diseño de iluminación: Martín Blanchet – Música original: Carlos García – Dirección general y puesta en escena: Ernesto Clavijo.

Ever Blanchet, un autor y director de teatro radicado en España, de destacada actuación internacional, se propuso en este extenso unipersonal reivindicar la personalidad de Vincent Van Gogh, el genial pintor holandés (1853-1890) cuya obra hoy es reconocida como una de la más significativas de la historia de la pintura. A nivel popular, sin embargo, la trágica historia de su vida, es lo que ha despertado mayor curiosidad. Para muchos Van Gogh es tan solo “el genio loco que se cortó una oreja” y el creador cuya obra, que no pudo vender en vida, hoy se cotiza por muchos millones de dólares. 

Ever Blanchet nos descubre en su hermoso texto, inspirado en las famosas cartas a Theo, que Van Gogh, fue un hombre sensible, inteligente y culto, un pintor intelectual capaz de reflexionar profundamente sobre su arte y de juzgar de manera sutil e inteligente a pintores del pasado como Rembrandt o Rubens. También hay en el texto una agónica reflexión sobre la vida y el arte, sobre la locura y la sociedad, sobre el sufrimiento como vivencia que impulsa la creatividad artística. 

Un texto semejante es un enorme desafío artístico y a mi juicio, el director Fernando Clavijo y el actor Fernando Dianesi solo han sabido enfrentarlo a medias. ¿ Es posible hoy una empresa teatral sobre Van Gogh sin diapositivas? ¿ Sin una inmersión en su mundo pictórico mediante los recursos audiovisuales de los que hoy disponemos? ¿Sin un baño de color? ¿ Es posible apostar a una actuación en la que falta el ingrediente esencial de un poderoso temperamento? Sin duda, el director Fernando Clavijo, marcó un interesante desarrollo del movimiento escénico, manejó creativamente los contrastes de luz y oscuridad y supo marcar adecuadamente énfasis y acentos en el largo parlamento del actor. Pero a pesar de su parecido físico y a su solvente recitado del texto, al trabajo de Fernando Dianesi le faltó el vigor expresivo, la dimensión trágica, y el desgarramiento profundo de la personalidad del torturado artista al que le tocó encarnar. Por lo demás, desde mi punto de vista, el director asimismo no acertó en el uso de la música. En lugar de confiar hasta el final en la sobria y sugestiva música original de Carlos García introdujo hacia el final el demasiado animado tema de “Los girasoles de Van Gogh” (interpretado por el grupo “Contraviento”) que introdujo un anti-climax totalmente inapropiado.

Pero en total, fue una aproximación respetuosa y razonable a un genio único en la historia del arte. Pero el abordaje de una personalidad como la de Van Gogh requería más que eso, muchísimo más.

Egon Friedler

Semanario Hebreo - 29 de enero 2009

Ir a índice de Teatro

Ir a índice de Friedler,  Egon

Ir a página inicio

Ir a mapa del sitio