“Sugar” de Peter Stone

Vieja-nueva gran diversión
Por Egon Friedler

“Sugar” de Peter Stone – en base al guión cinematográfico de Billy Wilder y L.A.Diamond para la película “Una Eva y dos Adanes” – con música de Jule Styne y canciones de Bob Merrill – Con Rodrigo Garmendia, Jimena Pérez, Pablo Duarte, Filomena Gentile, Augusto Mazzrelli, Sergio Pereira, Leonardo Franco y Eduardo Virells en los roles principales – Ballet DK Dance – Puesta en escena y Dirección general de Ignacio Cardozo – Setiembre 9, en el Teatro Alianza

 

“Una Eva y dos Adanes” de Billy Wilder, con actuación de Marilyn Monroe, Jack Lemmon y Tony Curtiss, fue una película inolvidable para varias generaciones. Muy al estilo norteamericano, este gran éxito cinematográfico fue convertido en una comedia musical en Broadway.

 

La experiencia organizativa de la Alianza Cultural Uruguay-Estados Unidos y el talento de Nacho Cardozo se combinaron para tratar de trasladar este viejo éxito a Montevideo. Y todo parece indicar que van a lograrlo.

 

El recuerdo de la espléndida película no impide disfrutar esta nueva versión local con sus agregados de canto y baile. El conocimiento del argumento (incluso de la contundente y archifamosa frase final) no impiden el disfrute. Por el contrario, lo incrementan.

 

El primer acierto de Cardozo fue la elección del elenco. El trío Sam-Louis-Sugar (Rodrigo Garmendia, Pablo Duarte y Jimena Pérez) funciona a las mil maravillas. Tanto Rodrigo Garmendia como Pablo Duarte son comediantes natos, que encarnan con ductilidad y  gracia a los músicos muertos de hambre que se convierten por azar en testigos de un asesinato lo que los lleva a huir de sanguinarios gangsters que los buscan para liquidarlos. En la fuga se disfrazan de mujeres y se convierten en protagonistas de una intrincada historia de enredos. Jimena Pérez hace una Sugar deliciosa, con su mezcla de sensualidad y poco seso, desparpajo y sentimentalismo. Tiene la arrolladora simpatía y autoridad escénica de una auténtica diva.

 

Igualmente eficaz es la labor de los tres veteranos del elenco : Sergio Pereira, como siniestro jefe de los gangsters ; Filomena Gentile, como jefa mandona e insufrible de la banda musical femenina y Augusto Mazzarelli, como millonario atolondrado y lascivo, obsesivamente enamorado de la falsa mujer encarnada por Pablo Duarte. Asimismo merece destacarse la labor de Leonardo Franco, como torpe y obsecuente administrador de la compañía y la de Eduardo Virells como gangster despistado que habla en una extraña y pintoresca jerga seudo-hollywoodense.

 

Por supuesto sería injusto no destacar también la espléndida labor de las chicas de DK Dance tan eficaces en la parte actoral como en el baile.  Del mismo modo cabe valorar la ingeniosa  escenografía de Osvaldo Reyno, la eficiente dirección coreográfica de Gabriela Barboza, la meritoria dirección musical de Carlos García y la sugestiva iluminación de Nacho Tenuta. Pero por sobre todo, está el toque de ese orquestador escénico magistral que es Nacho Cardozo.

 

No se requiere ningún don profético para predecir a “Sugar” una larga temporada en cartel.

Egon Friedler
Semanario Hebreo

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