Colabore para que Letras - Uruguay continúe siendo independiente

“Máquina Hamlet” - de Heiner Müller 

Austeridad excesiva
Por Egon Friedler

“Máquina Hamlet”  - de Heiner Müller – Adaptación del montaje del Deutsches Theater, Berlín – 2007 – Dirección: Dimiter Gotscheff – Elenco integrado por Dimiter Gotscheff, Paula Cohen, Samuel Finzi y Gero Camilo – En el marco del Festival de Artes Escénicas, con los auspicios del Instituto Goethe – En el Teatro Solís.

El dramaturgo, director y actor argentino Alejandro Tantanian en una conferencia sobre “Máquina Hamlet” narró en estos términos la gestación de esta célebre y polémica obra de Heiner Müller : “ A mediados de la década de 1970 Müller tiene el plan de poner en escena el “Hamlet” de Shakespeare. Durante su trabajo como director va tomando notas de este montaje. Escribe entonces, y reflexiona sobre el “Hamlet” de Shakespeare. Finalizando se encuentra frente a un manuscrito de casi ochocientas páginas de notas. Dice entonces ( podemos imaginar sus palabras ¿ porqué no? ) “Bien, con esto lo que voy a hacer es generar un texto que sea una coda al de Shakespeare, el sexto acto de Hamlet. Condensa entonces estas ochocientas páginas y escribe : “Máquina Hamlet”.

La condensación es extrema. De las ochocientas páginas solo quedaron ocho, que constituyen el esqueleto verbal de una obra para armar. Pero ese texto reducido y sintético es lo suficientemente sugestivo y desafiante para permitir las más diferentes interpretaciones y puestas en escena, si bien siempre queda en pie su visión pesimista extrema, su concepción descarnada de la crueldad humana, su descreimiento en la posibilidad de un futuro mejor para la humanidad. (No es casual que Müller, un artista estrella de la desaparecida República Democrática Alemana, haya debido esperar a 1990, un año después de la caída del Muro de Berlín, para estrenar allí esta obra visiblemente reñida con la estética comunista oficial)

La puesta elegida por el director búlgaro-alemán Dimiter Gotscheff es coherente con su concepción de un teatro austero que se basa sobre todo en el actor y la palabra, y en el que son marginales o casi inexistentes los recursos de escenografía, iluminación y movimiento escénico. Personalmente respeto la fidelidad del director a sus ideas estéticas pero creo que se equivocó. A mi juicio “Máquina Hamlet” requiere más que otras obras, una vestidura interesante y original, una escenografía significativa, una iluminación rica en sugestión, e incluso alusiones audiovisuales a las guerras y matanzas del siglo XX y el siglo XXI. La palabra sola es insuficiente para interpretar la crítica implacable de Heiner Müller a la deshumanización del hombre. Cierto es que hubo algunos elementos interesantes en la puesta. Por ejemplo, la caprichosa pero sugestiva declamación del propio Gotscheff como Hamlet-anti-Hamlet, la vibrante intervención en perfecto español de la temperamental Paula Cohen y el cómico diálogo incomprensible de Samuel Finzi y Gero Camilo. Pero de manera paradojal, la excesiva frialdad de la puesta no logró dar vida al frío y temible mensaje del autor. 

Egon Friedler

Semanario Hebreo - 8 de octubre 2009

Ir a índice de Teatro

Ir a índice de Friedler,  Egon

Ir a página inicio

Ir a mapa del sitio