“La memoria de Borges”  -  de Hugo Burel

Personaje libresco
Por Egon Friedler

“La memoria de Borges"  - de Hugo Burel – Unipersonal de Roberto Jones – Dirección: Álvaro Ahunchain – En el Teatro “La Candela”.

 

Jorge Luis Borges (1899-1986) no fue precisamente un personaje de vida novelesca. Toda la vida de este singular escritor, prematuramente ciego, giró en torno a los libros. Muy temprano, Borges tuvo conciencia de su destino literario y la mayor parte de su vida la pasó escribiendo o leyendo. Algunos datos generales de su vida personal son muy conocidos : su admiración por su padre, su apego a su madre que fue su fiel lectora cuando ya no era capaz de leer, su amistad y colaboración literaria con Bioy Casares, su bilingüismo español-inglés, la estadía de su familia en Ginebra, sus viajes y su fama internacional a partir de los años sesenta, su tardío matrimonio con su asistente María Kodama y su choque con el primer gobierno de Perón que creyó humillarlo nombrándolo “inspector de gallinas y conejos” un cargo que por supuesto nunca llegó a ocupar. 

No fue fácil la tarea que tomó sobre sí Hugo Burel: construir un testimonio escénico de Borges hablando sobre sí mismo. Recurrió previsiblemente a algunas de las anécdotas más famosas, sus frases más célebres, así como a algunos de sus textos más significativos. Para ilustrarlo, seleccionó una serie de fragmentos musicales sumamente apropiada. Trató de explorar con cierta audacia algunos aspectos delicados de la vida de Borges como la relación con su padre, sobre la cual Burel aventuró la existencia de una rivalidad jamás confesada por el escritor argentino. Pero en general, Burel se conformó con la visión conocida, reverencial, acerca del autor de “El Aleph” y su riquísimo mundo imaginativo , que obviamente resulta imposible de resumir en un monólogo de poco más de una hora. Pero de todos modos, la empresa resultó una aproximación muy digna al mundo de Borges, gracias no solo a la conciencia de Hugo Burel sobre las limitaciones de su tarea, sino sobre todo al mesurado, inteligente y detallista histrionismo de Roberto Jones, quien no sólo logró dar una imagen física que evocó de manera convincente al Borges ciego con su mirada perdida sino también imitó convincentemente su manera pausada de hablar. Bien guiado por el director Alvaro Ahunchain, utilizó muy bien el recurso del texto de hacer hablar al actor sobre su personaje. 

Sin duda, la actuación de Jones valoriza un texto que muy borgianamente invita a conocer otros textos. No sé si los lectores entusiastas de Borges saldrán contentos del teatro. Pero los que no lo conocen o lo conocen poco, tendrán un aliciente adicional para acercarse a su original mundo literario.

Egon Friedler

Semanario Hebreo - 23 octubre 2008

Ir a índice de Teatro

Ir a índice de Friedler,  Egon

Ir a página inicio

Ir a mapa del sitio