Kishon : despedida a un gran humorista
Por Egon Friedler

El 30 de enero pasado falleció en Suiza, a los 80 años de edad, el célebre humorista húngaro-israelí Efrain Kishon. Kishon nacido el 23 de agosto de 1924 en Budapest, con el nombre Ferenc Hoffman, escribió más de 50 libros, que fueron traducidos a 37 idiomas. La edición total de sus libros en el mundo llegó a 43 millones de los cuales 32 millones se editaron en alemán. Sus "historias familiares" son consideradas el libro hebreo más vendido en el mundo después de la Biblia.

Kishon nació en el seno de una familia asimilada de buena posición económica. Reveló desde muy joven talento literario ganando un concurso literario liceal. Pero la guerra trastocó todo y Kishon pasó por toda clase de peripecias, salvándose milagrosamente de la deportación y la muerte en varias oportunidades. Luego de la guerra comenzó a estudiar escultura en metal en la sección de Historia del Arte de la Universidad de Budapest. En 1946 se casó en Eva Klamer y en 1948 obtiene un diploma en escultura en metal y en historia del arte. El mismo año envió una sátira a un importante concurso literario y ganó el primer premio, lo que le valió su ingreso al diario satírico "Ludas Matyi" Comienza a escribir obras de teatro, sketchs para la radio y sátiras. En 1949 aprovechó un viaje a Checoeslovaquia para escapar con su esposa a Israel. Pasa por las viscisitudes corrientes para los inmigrantes en esa época difícil de comienzos del estado. Primero tuvo que compartir una barraca con una gran familia marrocana, luego hizo toda clase de trabajos manuales en un kibutz. En 1951 abrió un taller en Pardes Jana junto con dos amigos y simultáneamente inicia su colaboración con el diario israelí en húngaro "Uj Kelet". Pronto deja la cerrajería y el año 1952 lo dedica íntegramente al estudio del hebreo, viviendo ascéticamente en una pequeña habitación en el Ulpan Etzion. El mismo año inició sus colaboraciones con el diario israelí "Maariv" que durarían 30 años. En el año 1953 el Teatro Habima presenta su comedia "Su fama lo precede" una sátira mordaz de la burocracia israelí. 1957 nace su primer hijo Rafael, pero su primer matrimonio se desmorrona.

En 1959 se casó con Sara Lipovitz, una pianista egresada de la Academia Juilliard de Nueva York. Ese año el "New York Times" elige su libro "Mire hacia atrás, Sra.Lot" como "libro del mes", lo que señala el comienzo de su carrera internacional. El mismo año funda en Tel Aviv el conjunto "Bazal Yarok" (Cebolla verde) un conjunto teatral que dirigió hasta 1962. En 1963 dirige su primera película "Salah o cambio mi hija por casa" En 1964 nace su segundo hijo Amir y en 1968 nace su hija Renana. La carrera de Kishon se afianza en Europa y sus libros, mayormente en la excelente traducción al alemán del escritor Friedrich Torberg, alcanzan un éxito espectacular en los países de habla alemana. En 1981 adquiere una casa en Appenzell, Suiza, pero sigue teniendo su residencia en Afeka, Tel Aviv. En la primavera de 2002 falleció su segunda esposa, Sara, a la que en su obra llamó "la mejor esposa de todas". Al año siguiente se casó con la vienesa Lisa Witasek, que lo sobrevive junto con sus tres hijos y sus cinco nietos.

Epharim Kishon sin duda ha sido el escritor israelí más exitoso a nivel internacional, pero en Israel siempre ha sido una personalidad controvertida. El "establishment" literario nunca lo admitió como uno de los suyos. La crítica lo trató sistemáticamente como a un humorista menor, divertido pero intrascendente. Pero indudablemente Kishon supo tocar hondas fibras de la sociedad israelí cuando escribió algunos notables feuilletons humorísticos tales "Como Israel recuperó la simpatía del mundo" o cuando fue el primer escritor ashkenazi en crear un verdadero arquetipo popular positivo de judío oriental con el personaje de Sallah Shabati.

Poco antes del final de su vida, Kishon obtuvo el reconocimiento oficial que le fue esquivo durante tantos años. En el año 2003 le fue concedido el Premio Israel por la obra de su vida. Los jueces describieron a Kishon como "una luz rescatada del Holocausto, que alcanzó los más altos niveles de la sátira en el mundo. Asimismo elogiaron a Kishon por reflexionar sobre la sociedad israelí y brindar un vívido testimonio sobre el desempleo, la pobreza y las difíciles condiciones de vida de los inmigrantes en los primeros años del estado."

¿ Cuál es la clave del éxito de Kishon? Sin duda en que fue un admirable observador de realidades cotidianas y supo encontrar las facetas ridículas en la conducta corriente de la gente común. Su humor se hacía más caústico y punzante cuando enfocaba problemas de la sociedad israelí, pero era complaciente y bonachón cuando describía a pícaros simpáticos o retrataba cuadros familiares tan reconocibles como absurdos.

Kishon fue un escritor increíblemente prolífico, pero varios críticos indicaron que su productividad iba en contra de la calidad y que aún le faltaba escribir una "gran obra satírica". El se defendió en estos términos en su sitio en Internet "A menudo se reprocha a Ephraim Kishon que él escribe muchas sátiras pero ninguna de gran jerarquía artística. Se argumenta que como escribe mucho sus sátiras no pueden tener valor. Esta gente debería estudiar el catálogo de las obras de Juan Sebastián Bach. ¿ Era Bach un compositor fracasado?"

Indudablemente la comparación es algo desmesurada. Pero en honor de Kishon debe señalarse que su labor literaria fue "buena para los judíos" en el mejor sentido. Reveló una faceta sonriente y al mismo tiempo crítica del estado de Israel, al que también supo defender con eficaz sarcasmo de críticas injustas a nivel internacional. Sobre el valor de su obra la posteridad tendrá la última palabra. Por ahora, de lo que es imposible dudar, es que no le faltan lectores.

Egon Friedler

"Mundo Israelita" de Buenos Aires

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