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"Jettatore"
de Gregorio de Laferrere – Con los actores Guadalupe Pimienta, Fernando Vannet, Solange Tenreiro, Carolina Pereyra, Marcos Flack. Ángeles Vázquez, Enrique Martínez Pazosm Nadina González Miranda y Daniel Cabrera - Dirección de Dervy Vilas – En la sala Atahualpa de “El Galpón”, setiembre 30.
“Jettatore” fue estrenada en 1902, pero su humor chispeante e ingenioso sigue vigente. Por una parte, es una burla de notable puntería de las supersticiones populares y por otra, constituye una convincente demostración de los efectos contundentes de una calumnia bien orquestada. Es cierto, hay un toque de ingenuidad en la vieja y divertida trama, pero no importa mayormente. La escalada de situaciones cómicas que lleva el absurdo a proporciones delirantes es de una eficacia escénica indudable.
La versión de Dervy Vilas del vodevil de Laferrere utiliza muy bien los elementos hilarantes del texto y caracteriza muy bien a sus personajes. Asimismo da la necesaria agilidad y ritmo a la acción escénica como para que ésta no pierda su impacto humorístico en ningún momento. A ello se agrega un ejemplar cuidado en los elementos técnicos, comenzando por una espléndida escenografía de época de Osvaldo Reyno, siguiendo por un cuidado vestuario a cargo de Ana Semino y terminando por una impecable iluminación a cargo del Equipo del Galpón.
Pero indudablemente la mejor carta de triunfo del director es el excelente rendimiento de su elenco. Marcos Flack, encarna con desarmante naturalidad, sin exageraciones y con la exacta dosis de torpeza e inocencia a su personaje de tonto inofensivo, convertido por las malas artes de su rival en el temido “jettatore”, portador de la desgracia a pesar suyo. Guadalupe Pimienta y Fernando Vannet, dan la adecuada dosis de picardía y determinación a su pareja de enamorados que conspira con éxito contra las pretensiones de un pretendiente rico e indeseable. Solange Tenreiro es la madre “sensata” a la que hábilmente el novio de su hija hace entrar en la vorágine de la superstición delirante, mientras Enrique Martínez Pazos, interpreta con solvencia y naturalidad al último representante de la lucidez en un medio familiar en el que ésta sucumbe a los embates implacables de la locura generalizada. Fernando Alonso y Nadina González Miranda están correctos como cómplices de la intriga que hunde en la ignominia al despistado “portador del mal” mientras Angeles Vazquez, está muy bien como novia tonta y sentimental del aún más tonto Pepito. Pero indudablemente los dos actores que más se lucen son los que hacen los roles más rematadamente cómicos : la sirvienta Angela (Carolina Pereira) cuya estupidez linda en lo sublime y Pepito (Daniel Cabrera) un idiota de tiempo completo, que une a su colección de tics nerviosos un fervor supersticioso digno de brujos medievales.
En resumen, a poco más de un siglo de estrenada, esta sátira sigue teniendo su filo y provoca con los medios más legítimos, cataratas de risas incontenibles. |