| "La historia de la oca" de Michel Marc Bouchard |
|
Poética y dolorosa |
|
"La historia de la oca" de Michel Marc Bouchard - Con la actuación de Gustavo Antunez y Alvaro Correa – Con colaboración de Virginia Marchetti – Dirección : Alvaro Correa – En el Teatro Circular, domingo 4 de diciembre En un reportaje en el año 2004, el ya internacionalmente célebre autor canadiense Michel Marc Bouchard (nacido en 1958) declaró : "Yo viví en una pequeña ciudad en los años 60 y la forma de criar un niño no era con libros de sicólogos, sino con golpes en la cara". En el mismo reportaje cuenta que tuvo que refugiarse en casa de su abuela para huir de la violencia en su hogar. Su obra "La historia de la oca", escrita y estrenada en 1991 , aborda precisamente el tema de la violencia contra los niños que él vivió en carne propia y lo hace con un singular refinamiento poético. Su protagonista, un niño golpeado, dialoga con una oca, en la que busca la ternura, la comprensión y la disposición a escuchar que a él le falta en su casa. El animal es su confidente ; le cuenta todas las fantasías que inventa para huir de una realidad agobiante. No se ven los golpes ni se ve quien golpea. La oca es manipulada por un actor que encarna al mismo niño convertido en adulto. De este modo, la obra es esencialmente la reconstrucción de un pasado doloroso, en el que el niño aparece como víctima pero también como eventual reproductor del modelo de violencia en el que fue criado. La obra es sutil, inteligente y ricamente imaginativa. Bouchard no solo es un sicólogo infantil admirable, también es un ocurrente inventor de lo que podría llamarse la sicología del mundo animal. La versión dirigida por Alvaro Correa cuenta con una excelente escenografía (Raúl Acosta) una música sugestiva (Fernando Ulivi) un admirable diseño de luces (Alejandro Piastra y Alvaro Correa) y una excelente realización de marionetas (Raquel Dichtekeian). Pero sobre todo está espléndidamente actuada por el propio Correa, que hace de relator adulto y por Gustavo Antunez, que encarna al niño. Mientras la actuación de Correa es debidamente sobria y contenida, la de Antunez es vehemente y extrovertida, y transmite cabalmente la angustia visceral del niño castigado. El programa de mano no solo ofrece una lista completa de todos los colaboradores que han contribuido al montaje de la pieza, sino además brinda los números de teléfono contra la violencia doméstica y el maltrato infantil. Curiosamente falta el nombre del traductor de la obra. Es un pequeño olvido fácilmente subsanable. |
Egon Friedler
Semanario Hebreo
|
Ir a índice de ensayo |
Ir a índice de Friedler, Egon |
Ir a página inicio |
Ir a mapa del sitio |