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“El capricho de mi madre” –
Obra escrita y dirigida por Sebastián Barrios - Elenco integrado por Federico Longo, María Vidal, Micaela Gatti, Stefanie Neukirch y Pepe Vázquez – En el Teatro La Candela
Con una mujer histérica y un hombre despistado hay materia prima suficiente para armar una buena comedia. Tres mujeres histéricas es demasiado. En este exceso radica, en gran medida, la debilidad de la pieza. Las situaciones cómicas son tan desmesuradamente absurdas, las reacciones de los personajes y las situaciones que se crean en sus insólitas relaciones, tienen tan escasa credibilidad, que da la impresión que lo que el autor pretende darnos no es una obra de teatro, sino más bien, su caricatura. Sin duda, hay situaciones divertidas y alguno que otro chispazo de diálogo filoso, pero la trama es demasiado artificial, las situaciones planteadas son exageradamente arbitrarias y la resolución escapista resulta visiblemente forzada.
Con ello, hay que admitir que Sebastián Barrios hizo un pasable trabajo de dirección y lo que es más importante, logró reunir un elenco que funciona muy bien. No sorprenderá a ningún conocedor del teatro uruguayo que aún en papel bastante poco consistente, Pepe Vázquez, se luzca con una verdadera creación histriónica, componiendo con singular refinamiento un viejito soñador, torpe y amablemente perdido en un mundo poco amable con los viejitos soñadores. María Vidal encarna con soltura y convicción a la jovencita chiflada, incapaz de lidiar con su vida que de repente se volvió complicada mientras Stefanie Neukirch, es la hermana autoritaria eternamente al borde de un ataque de nervios. Micaela Gatti complementa el trío femenino, como la sensual y celosa esposa del robusto y tímido vecino encarnado por Federico Longo.
Para los espectadores de risa fácil y que busquen un entretenimiento sin demasiadas exigencias para un jueves a la noche, ir a “La Candela” puede ser una buena opción. |