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| "Don Juan" el lugar del beso - Texto y dirección de Marianella Morena |
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Transgresora, provocativa, talentosa |
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"Don Juan" el lugar del beso – Texto y dirección de Marianella Morena – Premio Moliere 2003 – A partir de "Don Juan" o "El convidado de piedra" de Moliere - Con los actores Alvaro Armand Ugón, Lucía Sommer, Ángela Alves, Sofía Etcheverry y Santiago Delucca – Escenografía : Dante Alfonso – Luces : Martín Blanchet – Trabajo corporal : Tamara Cubas – En el subsuelo de MVD bookstore – 18 de Julio 1261
¿ Qué hacer con el viejo mito de Don Juan en una post-modernidad que ha abolido casi todos los tabúes acerca del sexo? Marianella Morena propone una solución sugestiva y original para esta interrogante : Don Juan es una especie de vampiro moral que al besar a su víctima destruye simbólicamente su personalidad. El beso es aún más importante que el contacto genital pues es una forma de dominación más completa. Y naturalmente Don Juan es bisexual, aunque para él las mujeres son trofeos más preciados que los hombres. Para él la lucha no es con Dios y lo que le preocupa no es el infierno. Su avidez de conquistas no es más que una especie de consuelo narcisista por el sinsentido de la existencia.
Marianella hace hablar elocuentemente a su personaje de sus teorías y su peculiarísima visión de la vida y de la batalla de los sexos, pero tiene el tino de no tomarlo demasiado en serio. De tanto en tanto, desinfla su retórica y sugiere que al fin y al cabo el gran seductor y campeón universal del cinismo no es más que un pobre diablo que añora una vida mediocre y vulgar. Este efecto cómico es uno de los mejores hallazgos de Morena y plantea una tesis tan divertida como irreverente : Don Juan podrá ser un gran mito de la cultura universal pero en el fondo nadie lo toma en serio.
Si el texto es audaz y transgresor no lo es menos la puesta en escena. Marianella Morena no se conforma con un lenguaje sexual explícito y con dos desnudos, uno masculino y otro femenino. Recurre también a simulacros del acto sexual y a contactos físicos entre los personajes que eufemísticamente podríamos calificar de no convencionales. Pero la puesta en escena no solo busca chocar. En esencia está guiada por un muy preciso y cuidado sentido estético. El amplio sótano de la librería MVD que conforma la escena ha sido dividido por 10 planchas cuadrangulares de vidrio y sirven para enmarcar la acción a menudo concebida geométricamente. La pieza no solo ofrece diálogos, también consta de una peculiar coreografía y de una parte musical. Esta última, es, para mi el mayor talón de Aquiles del espectáculo. Otra debilidad es la gratuidad de algunas escenas que no enriquecen la trama y parecen agregados artificiales. Sin duda, una revisión y algunas tijeras al texto le agregarían concisión y claridad formal.
Pero éstas son básicamente objeciones menores. Marianella Moreno ha reunido para los tres roles principales a tres excelentes actores, que realizan un trabajo admirable. Alvaro Armand Ugón es un Don Juan cínico, violento, impetuoso, locuaz, avasallante pero también ambivalente e inseguro. Su caracterización tiene la fuerza y las contradicciones de un gran arquetipo. Su contrapartida es el divertidísimo Sganarelle de Angela Alves, de una admirable elocuencia en su mímica, su lenguaje visual, sus cambios de actitud y de presencia física en escena. Asimismo está muy bien Lucía Sommer como "eterno femenino" no en la concepción de Goethe por supuesto, sino en la de Marianella Morena, mucho más oscura y ambigua. Menos lograda es la labor de los dos actores restantes ; Sofía Etcheverry, quien está muy bien en todo lo le requiere actividad física pero es menos convicente en sus parlamentos y Santiago Delucca, cuya inexperiencia contrasta visiblemente con la autoridad escénica de las figuras principales.
Pero los méritos de la puesta en escena no se reducen a la parte actoral, a la escenografía y al diseño de la actividad escénica. También las luces, a cargo de Martín Blanchet, cumplen un rol muy destacado en la puesta en escena.
Quienes apostaron al talento de Marianella Morena y le dieron el Premio Moliere en el año 2003 por este proyecto tuvieron un indudable acierto. |
Egon
Friedler
Semanario Hebreo
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