| "Atlántida y El Dorado" – Versión de Lobo, Rivero y Temponi |
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Uruguayez, maldito tesoro |
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"Atlántida y El Dorado" – Versión de Lobo, Rivero y Temponi sobre "Postales argentinos" de Bartis, Audivert y Ramos – Con la actuación de Jorge Temponi y Mariana Lobo – Dirección : Alberto Rivero – En la Sala Cero de "El Galpón"
Por lo que puedo recordar de la versión original de "Postales Argentinas" presentada en 1990 en un Festival organizado por Asociación de Críticos Teatrales del Uruguay, la pieza era mucho más negra y apocalíptica y hacía más hincapie en la utopía negativa de una ciudad desierta y destruida que la actual adaptación uruguaya.
Los autores de la versión, el director, Alberto "Coco" Rivero y los actores Jorge Temponi y Mariana Lobo, también hacen referencia a un futuro desolador. Incluso recurren a la pantalla de televisión y a los buenos oficios del informativista Martin Sarthou para dar cierto aire de realidad a ese futuro de un país "borrado de la faz de la tierra". Pero esas negruras son solo un aspecto marginal en la obra y no afectan su temática esencial.
Lo que importa en la versión, gris y uruguaya, es la caricatura de unos cuantos males nacionales, reales o imaginarios : el pretender ser lo que no se es, la sensiblería del tango aplicada a la vida cotidiana, el mito de la "madre querida", la sabiduría de las frases hechas y los textos repetidos y ajenos, la fuga permanente de la realidad. Al mismo tiempo, la obra toma del original temas como la incapacidad creativa, la fijación de las ideas impuestas por los padres a los hijos, la incomunicación, la disfunción sexual, la imitación inconsciente. Rivero, Temponi y Lobo, si no me traiciona la memoria, van un poco más allá del texto argentino en una audaz y grotesca alusión al incesto.
Como "Postales argentinas", "Atlántida y El Dorado" se caracteriza por su sátira punzante y su humor negro. Los personajes encarnados por Temponi y Lobo son caricaturescos y ridículos, patéticos y extravagantes. Sin embargo, nunca pierden su dimensión humana.
La dirección de "Coco" Rivero logra dar un poderoso poder sugestivo a la puesta, apostando alternativamente a expresivos silencios y a una acción agresiva y vertiginosa. Solo falta un elemento indispensable en esta visión crítica de la uruguayez : el mate. Aún en un país hundido y casi inexistente este elemento de identidad no debía estar ausente.
Pero lo principal de la puesta es el soberbio y evidente trabajo de equipo logrado por el director con sus actores. Cada movimiento, cada frase, cada mirada, cada gesto, es visiblemente fruto de una visión cristalizada en una minuciosa labor colectiva.
Encarnar a estos dos personajes a la vez extraños y vulgares, alocados y aburridamente sensatos, constituye toda una hazaña. Y la pareja Temponi-Lobo realiza esta hazaña con deslumbrante virtuosismo. Los tics de Temponi, la sugestión de su mirada, su rígida forma de bailar, son genuinos hallazgos histriónicos. Aún más admirable es la ductilidad de Mariana Lobo en sus dos roles : la madre grotesca, obcena, tramposa y obsesiva y la inocente y tontuela Pamela Watson, el precario ángel redentor de la obra.
Quienes hayan visto "Postales Argentinas" disfrutarán el reencuentro con una pieza muy similar y al mismo tiempo muy distinta. Quienes nunca la hayan visto (y quizás nunca oyeron hablar de ella) descubrirán una pieza que ataca de manera muy ingeniosa y nada vulgar a la vulgaridad uruguaya. |
Egon
Friedler
Semanario Hebreo
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