"Almohada para tres" de Santiago Moncada

La fidelidad matrimonial : un concepto muy relativo
Egon Friedler

"Almohada para tres" de Santiago Moncada - Versión de Hugo Blandamuro - Con Humberto de Vargas, Myriam Campos, Hagop Davidian y Laura Barboza - Dirección : Hugo Blandamuro - Escenografía : Freddy Nuñez Batlle y Francisco Bentos - Música : Alfredo Leirós - Vestuario : Cristina T.Cruzado - En el Teatro "La Candela"

El gran chiste de esta comedia enredada (más que de enredos) es el planteo de una visión muy particular de la fidelidad matrimonial. Los protagonistas de esta historia conforman un trío profesional de músicos, dedicados a la música de cámara. Pero también conforman un trío diferente en el que el sexo tiene mucho que ver. Uno de los participantes en el trío es un enfermo crónico lo que lo coloca en desventaja (o en ventaja) con respecto a los restantes miembros del triángulo. A lo largo de la pieza de aproximadamente hora y media de duración no sucede demasiado : tan solo algún intento de cambiar de manera inoportuna una rutina institucionalizada y alguna modificación inesperada de las reglas de juego. Pero es suficiente para hacer desencadenar abundantes carcajadas a un público bien dispuesto. Muchas de estas carcajadas son legítimas y responden a chispazos de indudable humor e ingenio. Otras responden a un humor forzado y reiterativo. La pieza sin duda se habría beneficiado con un mayor sentido de síntesis y con una mayor agudeza en el uso del lenguaje. Es necesario admitir que el autor, que no pretende ser un émulo de Oscar Wilde, recurre sin mayores problemas de conciencia profesional, a efectos bastante burdos. Con ello, muchas de las limitaciones de la pieza son disimuladas por el histrionismo del elenco y muy particularmente por la excelente actuación del dúo masculino.

La dirección de Hugo Blandamuro da carta libre a Humberto de Vargas para que despliegue una locuacidad avasallante, mientras Hagop Davidian arma una viñeta muy graciosa de enfermo lunático, crónicamente desubicado. Myriam Campos es la temperamental esposa/amante aunque no exactamente amante esposa. Cumple muy bien su cometido de imponer una sensatez relativa en medio de la insensatez general, mientras Laura Barboza es la amante joven y sensual que amenaza fugazmente con devorar al seudo-Don Juan de la historia. 

Lo único realmente irritante de la pieza es que ni el autor ni el director se toman en serio el presunto oficio de sus personajes (que es después de todo el pretexto que los reúne). El Sr. Moncada no se preocupó en averiguar para qué instrumentos fue escrito el Trío Archiduque de Beethoven, al parecer la única obra en el repertorio de su trío profesional. En la penúltima escena aparecen sendos estuches de violín cuando la célebre obra beethoveniana fue escrita para violín, violoncello y piano. Se habla constantemente de una sonata para piano de Mozart, con extraño poder afrodisíaco, pero en ningún momento se oye nada de Mozart. La música de Alfredo Leirós en este caso, es un muy pobre sustituto. 

En fin, si perdonamos este exceso de frivolidad relativo a la honorable profesión de los personajes, debemos reconocer que la frivolidad general de la pieza resulta bastante potable.

Egon Friedler
Semanario Hebreo

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