Ahora

Dame tu mano y vamos
entre la tarde, tristes,
a recordar los días
que se fueron.
Aquella mi pobre casa
donde en dura pobreza
bebimos la dulzura
aquélla ya no existe.
Eras alegre entonces
y a veces eras triste.
Mas, dame tu mano ahora,
oh, amor, dame tu mano y vamos
a recordar siquiera,
lo que ya no existe.

Liber Falco
Cometas sobre los muros
Cinco grandes poetas
María Inés Allo Strobach
La República

Ir a índice de Poesía

Ir a índice de Falco, Líber

Ir a página inicio

Ir a mapa del sitio