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Pero de tus ojos brotaron fantasmas
escalofriantes amigos que yo conocía de algún paraíso
no quise tocarlos
pero se adentraron en mi
cuerpo y no hubo otro
remedio que ser su anfitriona humillada
Fuera les grité mientras tu te entretenías en mis pies
mi orden regia les tuvo sin cuidado
Fuera les grité cuando me mostrabas entre feliz e incrédulo
las playas más azules tapiadas de dorados peces
Se morían de risa
diciendo que yo era una imbécil
amándole tanto
Ellos sí me decían la verdad sin recurrir a falsos artilugios
de ilusionista feriante
Ellos te desnudaron te mostraron como eras
pupilas con molinos de viento incrustados amenazadores
Ante tamaña revelación tus caricias pronto me parecieron
torpes
febril ensayo de principiante preocupado sólo por un papel
Fuera les grité sin embargo por última vez
más desesperada que nadie
resbalabas de mis manos
Era difícil creerte
aunque toda la sangre de mis venas se empeñara en firmar
por ti
Las máquinas invisibles donde mamá cosía
abogaban por ti desde su primoroso traqueteo herrumbrado
pero ellos vertían cera en mis oídos
Todavía
la puedo sentir aún quema
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