Primer año de la aplicación del I.R.P.F –Impuesto a la renta de las personas físicas- en Uruguay.
Carlos Echinope Arce
Editor de Letras-Uruguay

Se ha cumplido el primer año de la aplicación del I.R.P.F –Impuesto a la renta de las personas físicas- en Uruguay.

Al respecto caben algunas puntualizaciones que ningún sector político menciona.

En Uruguay existe una problemática social que adrede se desconoce. En la mayoría de los hogares uruguayos hay hijos mayores de edad, sin trabajo, y, además, no es raro que sus parejas e hijos también convivan bajo el mismo techo. También se da el caso de padres, en la tercera edad, a cargo de los únicos generadores de ingresos familiares.

En concreto: una o dos personas tienen a varios a cargo.

El I.R.P.F no contempla estos casos, que, repito, se da en la mayoría de los hogares. Solo toma a los hijos menores de edad o discapacitados.

Uno se pregunta en que país viven los que dictan estas leyes, para que desconozcan una realidad tan notoria.

Se olvida también otros aspectos claves. Se toma, a los efectos de los cálculos, los ingresos nominales. En Uruguay buena parte de la población cobra el 30 % de sus salarios debido a la deuda interna. Esto es porque la población, para subsistir, debe endeudarse al límite de sus posibilidades. No se permite descontar, por todo concepto, más del 70% de los ingresos.  Sería bueno que se descontara el Impuesto a la Renta, suena hasta tragicómico, sobre los líquidos, lo cual es la realidad de la población.

No se toma en cuenta que miles de uruguayos cobran sueldos más que magros, de $ 3.000 mensuales, por ejemplo, o jubilados que perciben prestaciones paupérrimas. Estas personas, necesariamente, deben ser ayudadas, en muchos casos, por familiares, más allá de planes del gobiernos, que los hay en algunos casos.

No se que ocurrió en mayo y junio de este año. Trabajo en la Intendencia Municipal de Montevideo desde hace 30 años. Mi sueldo bruto, por todo concepto, en mayo, fue de $ 18.350; me descontaron, por IRPF, $ 514. En junio, por todo concepto: $ 17.658, repito que son ingresos brutos, y me descontaron, por IRPF, $ 2.261 ... ¿quién entiende eso? ¿cómo se puede planificar el manejo de un hogar con estas variaciones inexplicables y arbitrarias?

El FONASA –Fondo Nacional de Salud- adolece de los mismos errores, quizás por la misma razón: los que elaboran estos planes tienen una venda sobre sus ojos y tapones en los oídos.

Esto no es solo un problema del partido gobernante; es un problema del sistema político uruguayo. Hay que tener coherencia, lo que es malo siendo oposición, también es malo siendo gobierno y viceversa.

Vivimos en un sistema democrático, felizmente, y puedo expresar, con respeto, mi opinión. Eso no se discute, pero si hay que identificar los problemas y solucionarlos.

echinope@gmail.com    - echinope@adinet.com.uy

Carlos Echinope Arce

C.I. Nº 1426.208 - 0

Editor de Letras-Uruguay

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