Editorial por el quinto aniversario de Letras-Uruguay

Letras-Uruguay cumple, hoy, cinco años de vida. Se escribe rápido y fácil, en pocos segundos, pero son años de mucho trabajo, todos los días del año, infinidad de horas dedicadas, cientos de personas que han mantenido contacto, muchos de ellos han sido publicados. He conocido personas que no lo hubiera hecho, de no ser por Letras. Algunos se han convertido en queridos amigos, otros han desaparecido. Algunos han tenido actitudes decepcionantes y han sido dados de baja.

 

Entre las vivencias de estos años señalo un par que me han quedado grabadas. En una de sus estadías montevideanas, Ana Jerozolimski, corresponsal de infinidad de medios, en Jerusalem, fue a casa a conocer a mi familia. Fue un muy grato momento para todos. Al retirarse, caminando, acompañada por mi, suena su celular. Era de uno de los medios preguntando cuando estaría en el norte de Israel, cubriendo la guerra, una más. Era un viernes; dijo que el lunes. A los pocos días la vi corriendo, junto a los enviados de Telemundo 12, en medio de las bombas. Le envíe un mensaje y me contestó a la salida de un refugio.

 

Otra fue haber sido invitados, mi esposa, mis cuñados y yo, a una función del “Tolstoi – El último viaje”, magnífica obra teatral del querido amigo Ricardo Prieto; luego todos fuimos a cenar. Fue tan interesante el comentar la obra con su autor, que de las mesas vecinas seguían el diálogo con atención.

 

En junio del 2006 estuvimos unos días, con mi familia, en Buenos Aires. Ahí tuve el enorme placer de conocer, personalmente, a una persona muy importante en la vida de Letras: María González Rouco. Por suerte, además, fue a nuestro encuentro con el escritor Sebastián Jorgi. Pasamos un muy buen momento. María sigue al firme; Sebastián aparece muy de vez en cuando.

 

Como la vida misma, también ha habido de los otros momentos. Los de las postergaciones y nigundeos mezquinos. En Uruguay, en materia cultural, especialmente, parece que el único mérito que se tiene en cuenta es el haber estado preso en la época de la dictadura. Deploro y lamento todos los sufrimientos padecidos, injustamente, por esos ciudadanos. Cuando se produjo el golpe, el 27 de junio de 1973, tenía 16 años y cuatro meses de edad. Estudiaba en la Escuela Pedro Figari, de la UTU. En todos los años siguientes viví como todos los que nos quedamos en Uruguay, como podíamos. No milité nunca en partido político ni organizaciones.

 

Letras-Uruguay, por el volumen de materiales, varios de ellos inéditos, por ser fuente de consulta de miles de personas, por recibir a todos los escritores sin preguntar cual es su pensamiento político ni ningún otro descalificativo discriminatorio, por ser un difusor de la cultura Latinoaméricana, y por varias razones más, debería contar con apoyo y reconocimiento oficial; al igual que algún Agregado Cultural de las embajadas de estos países hermanos debería haberse interesado por esta tarea.

 

A los escritores: son pocos que tienen una actitud generosa con Letras, y no me refiero a dinero. A todos les pido que difundan la existencia de la misma y que inviten a otros escritores a incorporarse; son contados los casos de quienes cumplen con el pedido.

 

También hay casos puntuales, de personas vinculadas a Letras, que podrían mover influencias aquí o en el exterior, con facilidad, pero no lo hacen.

 

Las cifras de Letras al 22 de mayo:

 

Visitantes diferentes en mayo, hasta el 22:  82. 344

Pico más alto de visitantes diferentes en un día: 6. 519 el 20 de mayo

Páginas o archivos vistos en mayo, hasta el 22:  153. 703

 

Un saludo grande para todos:

 

 

Carlos Echinope Arce

Editor y único personal de Letras-Uruguay

echinope@adinet.com.uy - echinope@gmail.com

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