|
Hay
fechas que caen en el olvido. Investigando "descubrí" una
fiesta local de la ciudad de Elche (España) relacionada con un importante
personaje y su posterior desaparición. El próximo día 27 de marzo se
cumplirían 78 años de la "Fiesta de la Libertad" (desarrollada
en la II República y Guerra Civil) y que desapareció con el franquismo.
Fue una celebración social, popular, festiva, alegre, obrera, gremial y
sindicalista, creada por las sociedades obreras ilicitanas y en la que
destacaron conferencias y discursos de los más brillantes oradores
locales. Se creó en homenaje al médico, diputado republicano y maestro
masón ilicitano D. Julio María López Orozco, de quien no se ha hecho la
suficiente justicia en la memoria histórica por reconocerle sus méritos
y rehabilitarle de las humillaciones sufridas en el franquismo.
El motivo de la creación de tal festividad resultó ser la puesta en
libertad de López Orozco junto a otros 11 detenidos más (dirigentes
republicanos, socialistas y sindicalistas, como Juan Hernández Rizo y
Manuel Rodríguez, que fueron alcaldes en la República y Guerra Civil,
aunque éste último fue el gobernador civil de Alicante cuando las tropas
franquistas llegaron) tras unos meses de prisión a raíz de unos
discursos públicos en apoyo a los fusilados por la sublevación de Jaca.
Simplemente, por manifestar su opinión y su defensa hacia unas personas y
ante unos hechos, con lo que se podía estar o no de acuerdo pero que no
justificaba que fueran encarcelados. Orozco, (junto a los otros
procesados ) fue liberado ante la presión popular. Se decretó una amnistía
y a finales de febrero de 1931, (tras reabrirse la Casa del Pueblo y el Círculo
Republicano, que habían sido clausurados por orden gubernativa a raíz de
una revuelta en diciembre anterior) realizó su entrada apoteósica
triunfal en la Plaza del Ayuntamiento ante más de 10.000 personas que
aclamándole le siguieron hasta los juzgados, donde definitivamente se le
puso en libertad (al igual que a los 11 camaradas).
La revuelta popular (que Gobierno Civil logró sofocar) y que derivó en
prisión de López Orozco se debió en origen a una manifestación popular
de más de 2000 personas por las calle de Elche que reclamaba la
instauración de la República en las primeras horas de la mañana del día
15 de diciembre de 1930. Los manifestantes acudieron al domicilio de López
Orozco (en el huerto de su nombre, D. Julio o de Manchón, actualmente una
plaza pública en su memoria sita frente al hoy hotel Huerto del Cura) y
sacándole en olor de multitudes le pidieron que fuera al frente, que
llegara al Ayuntamiento y que proclamara la República junto a los
anteriormente citados. Pero fue detenido y encarcelado (seguido de sus
compañeros) en el Palacio de Altamira y posteriormente trasladado a la
prisión provincial de Alicante, pasando a disposición judicial militar
acusado injusta y paradójicamente de sedición (un supuesto delito
militar cuando sus acciones fueron de carácter civil). Por todo ello, el
27 de marzo se declaró festivo por las sociedades obreras republicanas
ilicitanas, bautizado como "Fiesta de la Libertad".
Una injusticia a unos idealistas que no se merecieron semejante trato, de
los cuales, algunos, posteriormente, incluso intentaron detener a las
hordas incendiarias (Orozco, Hernández, Rodriguez, junto al diputado
socialista Ganga y al concejal comunista Alcalde, en compañía de varios
dirigentes derechistas) en la puerta de la basílica ilicitana de Santa
María aquel fatídico 20 de febrero de 1936 cuando la lamentable quema de
iglesias. Detalle que años más tarde, a muchos de ellos les honró pero
no les sirvió, pues fueron presos y ajusticiados por sus ideas a pesar de
que algunos testigos de derechas intervinieron a favor en vano.
Posiblemente no fue ésta la única fiesta de tal índole en la España
republicana. Seguramente hubo otros casos similares dignos de investigar,
descubrir y contar para dejar testimonio a las próximas generaciones como
digno ejemplo del altruismo idealista y de la censura o mordaza a la
libertad de expresión. In memoriam. |