Como todos los días

 
Cuando sonó el despertador, Serafín Gadea ya estaba sentado en la cama. Casi siempre le ganaba.
Se calzó los pantalones, unas alpargatas en chancleta y salió del cuarto.
Julia lo imitó y - excepción hecha de los pantalones - el apronte fue igualmente elemental.
-¡Viejaaa!...¿Dónde metiste el alcol?
-Donde siempre...en la puertita de abajo.
Serafín Gadea estaba dando comienzo al "ritual del mate" (¿Por qué habríamos de ser menos que los chinos y su té?).
Echó alcohol en la bandejita circular del primus.
-¡Ya volcastes!!... ¡Cómo se ve que no sos vos el que limpiás!
-¿Por qué no comprás una bandeja de aluminio como te digo siempre?
-Porque no puedo. El día que compre tu famosa bandejita te vas a dar cuenta enseguida.... Ese día no comemos.
-¡No jodás...si cuesta unos mangos locos!
-Y...¿Con cuánto pensas que cocino cada día?...¡Con unos mangos locos!

"Crich...crich...crich...crich...". Serafín daba bomba y las tres patitas de varilla hacían, contra la mesada de escalla, el típico rasguido...

..........¡ Buuuuuuuffffffffffff.......!!!

La llamarada rojiza levantó dos cuartas por encima del viejísimo "primus". Olorosa, ordinaria, la llama de querosene "crudo" hacía ascender una fina columna de ollín.

-¡Tá que lo parió!....Taba frío...!!
-¿Qué querés? La mitá del alcol se lo echas afuera. ¡Seguro vas a calentar la boquilla con el incendio que haces en el fogón!!

Otro poco de alcohol, otro fósforo, otra espera...

Mientras se consume la nueva dosis, Serafín aprovecha a calzarse la alpargata que se le voló en en la espantada y con sumo disimulo -para que no lo vea Julia - entre pulgar e índice, va sacando las "pelotitas" de pelo chamuscado.

Una enjuagada al mate, yerba hasta un poco más de la mitad, un chorrito de agua fria, la bombilla atravezada sobre la boca del mate en espera del agua caliente.
Llama azul, potente, limpita. Un verdadero milagro repetido en miles de hogares, durante decenas de años, darán - a no dudarlo - un lugar importante en la historia, a la cocinilla más popular del siglo veinte.

-¡Viejoooo!...¡ Yerbe...!

Serafín -que ya está saliendo del baño- vuelve, chancleteando, a la cocina.
El termo en la mano izquierda, la caldera en la derecha, sobre la pileta por si la puntería no es exacta, el agua va siendo trasegada: "Glo...glo...glo...glo...gla...gla...". El cambio de sonido le avisa que el termo está por llenarse. Al tercer "gla" - con la precisión dada por años de ritual - suspende el trasiego en la seguridad de que está suficientemente lleno y que, no obstante, permitirá poner el tapón sin problemas.
Unos golpecitos al mate harán que la yerba se ubique de mayor a menor. El plano de su superficie tocará apenas la boca del mate en un punto de su circunferencia mientras, en el opuesto, quedará casi a la mitad. Sobre esta superficie, en el mismo ángulo aproximado a los cuarenta y cinco grados, descansará la bombilla mientras el chorro de agua caliente, pausadamente absorbido, irá "hinchando la yerba".
"Ritual".
Como todos los días.
La ventana -orientada aproximadamente hacia el este- comienza a mostrar los rojos, naranjas y celestes augures de un día excelente, diáfano... disfrutable...

-Vieja... vamo un ratito pa fuera... Ta lindaso pa tomar mate tranquilo...
-¡Pa fuera...! ¡Qué te picó!... Si no te apurás, mientras tomás mate y te aprontás con esas santísimas........., se te va el onibus.
-Mirá, Julita, vamo a ser realista, si le aviso al Jorge que hoy no voy a trabajar, le doy una alegría. Hay tan poco laburo que el loco me aguanta de pierna...
-¿Y qué vas a hacer...te sentás afuera a mirar el sol y tomar mate...?
-No...Podemos salir a caminar... despacito... conversando y tomando mate.
¡Vamo a ser la envidia del barrio ¡

De la mano... soltándose sólo lo necesario para poder sebar, redescubrieron lo lindo que era el barrio.
Caminaron despacito, rememoraron lo bueno del pasado, proyectaron lo lindo de un futuro sin sombras, sin nubes -como el cielo que la vida "hoy" les regalaba - ...Y... se cargaron de vida.

-Vieja... Si en lugar de salir a tomar mate hubiera ido a trabajar, podríamos haber comprado la bandejita de aluminio...
-¡Dejat´e joder!... Vas a ver que nunca más rezongo por los chorretes de alcol...

Mañana, Serafín se levantará en chancletas, peleará con el primus, tomará cuatro o cinco mates, se vestirá a las apuradas y correrá a la parada a tomar el ómnibus ...... Como todos los días....

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