Desnudo tu alma inaccesible
doliente de la inmortal espera
enredadera voluble de mi vida
paralelas que se unen en silencio
anuque tú ni yo lo queramos
El claro de luna está vertiendo
misteriosos fantasmas en praderas
una voz abre la noche
del río sin cauce
plácido como golondrinas
que morirán sin que nadie llame a su puerta
bruñida la arcilla de tu cuerpo
un zapio calcinó su corazón
doliente quedó su alma muerta