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Otro día |
| Aletargado está mi hogar. Comienza un nuevo día. El Alba congrega con su afán al misterioso destino de los cuerpos. Un gesto de las sábanas, un ruido a pasos ágiles o lentos, un grifo que inaugura el ritual de las aguas. Alguien, lejano tiene la sed del chisme o la catástrofe a través de la radio. Otro tose un cigarro mañanero para golpear el resto de los sueños. Yo me siento vacía de ilusiones. Y no puedo decir lo que quisiera con un idioma exacto que no tenga la palabra "ilusiones". Escribo con el puño cerrado en su protesta por el río del tiempo que no tiene para mí otra cosa que los golpes de su presencia extraña. ¿Qué será el desayuno? ¿Qué será la mañana? ¿Qué serán los crepúsculos que proponen su noche? ¡Adiós! muchacha rubia. Mujer desconocida. (me digo cuando salgo de nuevo al nuevo día) -Maquillate con risas para hurgar con los otros ese falso programa de ofrecer entusiasmos. |
Rosa
Dans
El segundo nacimiento de la rosa
Editorial "Proyección"
Montevideo, 1990
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