Ella tuvo un secreto, se burlaba
Del límpido amarillo en la retama
y del tono torcaza que derrama
la tarde del amante que deseaba.
Ella vio cuando daba
El último atractivo de la llama
al soltarse las trenzas de hembra brava.
Ojalá que su paso por el frío
se agote en un suspiro de Caronte
y retome sin más a la frescura,
para ver sus colinas y sus montes
o besar como nunca y con locura
al amante cubierto de rocío.