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Tus ojos iluminan tu desnudo,
Tus ojos, tu sonrisa te recorren el cuerpo,
tu pecho rueda sobre mí como amenaza
en ti me olvido en ti desaparezco
como hundido en la peor enemistad
como sorbido por contrarios enemigos
como quién sabe qué viento
desmandado, olvidado y henchido.
He respirado antes de ahora, he conocido
el triste té desencantado, la silla amorfa
que se balanceaba como una lámpara
y he sospechado mi ruina entre otros cuerpos,
he sido el pródigo de la noria del día solar
pero tu cuerpo devorador me mira
sobre ti y sobre él un sueño vuela
para que desconozcamos este duelo un momento
frenéticos de furia sobre la destrucción segura
pero brillantes de sangre y de olvido.
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