Entrevista a Mario Benedetti

 

Una de las primeras novelas del escritor uruguayo de 76 años Mario Benedetti, Gracias por el Fuego no parece haber sido publicada en 1965. Editada en 20 idiomas, es presentada ahora en Brasil con su titulo español.
Gracias por el Fuego habla de la crisis moral y de una generación que quiso acabar con la corrupción, la violencia y el conformismo. Benedetti, que fuera perseguido por la dictadura y se exiliara durante 12 años, acaba de presentar en Buenos Aires su ultimo libro, Andamios, donde narra la historia de un ex exiliado que se esfuerza por reinsertarse en el escenario de su propio país.

El escritor uruguayo, uno de los mas leídos de América Latina, habla a Jornal do Brasil sobre la trayectoria política de sus libros, entre ellos, La Tregua, cuya versión cinematográfica fue nominada al Oscar a la mejor película extranjera.

Pero hoy prefiere analizar la vida cotidiana del mundo democrático. Con voz tranquila, matizada de sonrisas, Benedetti critica la iniciativa del Mercosur. Dice que esta integración, "muy preocupada con los índices económicos", esta convirtiendo el foso entre ricos y pobres en un verdadero abismo. Para el, la terrible lucha contra el régimen militar no fue triste sólo por su saldo de muertos y torturados sin porque, de alguna manera, hizo al mundo mas mezquino, mas hipócrita y menos solidario.


Gracias por el fuego, que Ud. escribió hace 32 años, llega ahora a Brasil, mientras su ultimo trabajo, Andamios, cuenta la historia de un ex exiliado, que se parece mucho a su propia trayectoria.

Si, pero esto es lo único que tengo en común con Javier, el personaje central de esta historia. Quisiera que alguien me explicara por qué la gente siempre piensa que las novelas son autobiográficas.


Pero Javier, como usted, es uruguayo y vivió años en el exilio.

Es claro que hay cosas en común. Estuve exiliado en Argentina, Perú, Cuba y España. Entendí bastante como vivían los exiliados uruguayos en el exterior y al volver al país comprendí, como el personaje, que mucha cosa había cambiado. Y el que vuelve del exilio tampoco será mas el mismo. Hay encuentros y desencuentros con su propio país. Creo que la dictadura dejo una de los peores legados, además de las torturas y las muertes. Dejo el legado de la mezquindad; la gente perdió un poco el sentido solidaridad que antes era muy fuerte.


Por miedo?

No lo se. La situación económica ha empeorado tanto que la gente esta preocupada en ganarse la vida. Hay gente que para poder sobrevivir tiene tres empleos, mientras otros no tienen ninguno. Hay mucho desempleo y creo que esta idea del Mercosur es un cuento chino.


Ud. no es partidario de la integración?

Estoy a favor de la integración, pero en contra de las que son hechas por gobiernos de derecha, que solo piensan en beneficiar sus propias clases. Es fantástico que mejoren el producto bruto interno y yo que se que otros índices. Pero los pobres están mas pobres y los ricos, mas ricos. Creo que el Mercosur va a ampliar ese foso. Creo que lo va a convertir en un abismo. Esta ocurriendo aquí lo que paso en Europa con el Tratado de Maastricht. Creo que son cosas que solo interesan a los grandes capitalistas. La llamada globalización de la economía es una globalización de los grandes capitales. Además, esta manía de la privatización. Todo se privatiza y esa onda me parece negativa.


En su opinión, esa mezquindad de hoy ha dejado de lado la cuestión social?

Hoy, por primera vez, soy bastante pesimista, a pesar de haber sido siempre un optimista por vocación. Creo que si la humanidad sigue por ese camino llegara al suicidio.


Realmente?

Si, si sigue por ese camino de la globalización dela economía, junto con la globalización de la corrupción. Hay corrupción en todos los países del mundo.
Además, la violencia sigue engendrando violencia. En relación a la pena de muerte, por ejemplo, hicieron un escándalo porque en Cuba mataron cinco personas en quince años. Y en Estados Unidos hay 2.200 condenados a muerte. Matan casi uno por semana.


Ud. habla igual que la generación que describe en Gracias por el fuego, mostrando una lucha contra la corrupción, por los derechos humanos, en fin. Es una crónica de impotencia colectiva, un inventario de la crisis moral. Y el libro fue escrito en 1965.

Es que muchas cosas siguen igual que antes, con la diferencia de que hoy todo es más hipócrita. Además, la frivolidad ha entrado en la vida de la sociedad como un programa. La frivolidad esta en las músicas para los jóvenes, en las series de televisión. Es como si hubiera una operación de frivolidad para neutralizar a los jóvenes. Los cambios siempre salen de la juventud.


Como es esa campaña?

Desde los programas de televisión hasta las novelas o las campañas publicitarias. No muestran la pobreza, las favelas, muestran siempre paisajes espectaculares como ideal. Hipocresía. El Mercosur sigue el mismo camino al hacer propaganda de las cifras del PBI, de las importaciones y de las exportaciones. Y nadie habla de los miserables, de los que están pasando hambre, de los profesores con sueldos terribles. En Montevideo, un profesor de Secundaria gana 350 dólares por mes.


Que sugiere Ud. para mejorar?

Creo que esas cosas vienen de abajo. Como las marchas y las manifestaciones, por ejemplo. Cosas que rompan con este sistema. Porque la falta de vivienda, de trabajo, de tierra representa la represión. Y viene de arriba. Eso es violencia.


Vio usted en televisión las imágenes de policías torturando en Diadema, Sao Paulo?

Lo supe. Y aquí en Buenos Aires también ocurrió la muerte del fotógrafo José Luis Cabezas. Parece que fue la policía. Eso es terrible. En Uruguay hay mucha delincuencia en las calles, pero , que puede hacer una persona que no tiene que comer, que no tiene nada? No voy a justificar la delincuencia, pero una de las raíces de la delincuencia es el hambre.


Artistas e intelectuales que como Ud. abordan cuestiones políticas y, de alguna manera, angustias y persecuciones sociales, puede hacer algo?

Si, pero el poder de los gobernantes nunca se siente influenciado por los intelectuales o los artistas. En la extrema derecha, generalmente los expulsan, torturan y matan. El neoliberalismo, en cambio, cree que artistas e intelectuales son objetos decorativos. A los políticos les gusta sacarse fotos al lado de un escritor o de un pintor pero no le dan la menor importancia. Y hasta la propia izquierda usa a los intelectuales y artistas.
En el terreno político, nadie da importancia a lo que piensan. Eso no quiere decir que uno no hace lo que puede. Podemos cambiar la mentalidad de la gente, pero no vamos a liderar ninguna transformación. Nunca supe de una revolución hecha con un soneto, con una obra de teatro. Ni se derroco ninguna dictadura con un cuento. Los intelectuales participan en los movimientos, pero no pueden cambiar la vida. El poder siempre desprecia al intelectual y lo considera peligroso.


Que piensa del gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso que UD conoce como intelectual?

Lo conocí cuando fue jurado del Premio Casa de las Américas, en Cuba. Es realmente un intelectual, un tipo muy capaz, muy inteligente. Pero, evidentemente no esta haciendo el gobierno que esperábamos. No se, es difícil evaluar a un hombre de izquierda que llega al gobierno llevado por un partido que no es de izquierda. Creo también que el debe estar sufriendo presiones descomunales, tremendas. Creo que alguien que es progresista pero no tiene un partido progresista atrás tiene precisa un valor propio, una osadía tremenda para llevar adelante sus propias convicciones. No se si todos pueden hacerlo, no se si Fernando Henrique Cardoso puede hacerlo.

Marcia Carmo
Jornal do Brasil
10 de mayo de 1997

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